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«Canción de hielo y fuego» y Juego de tronos, diferentes pero parecidas

Trono de Hierro - Destacado

La serie de HBO y la saga de George R. R. Martin tienen muchas semejanzas y diferencias. Aquí van algunas de ellas.

El invierno ya ha llegado a la sexta temporada de Juego de tronos, y HBO nos ha ofrecido una tanda de episodios que, aun con sus altibajos, ha sido bastante intensa y con algunos momentos espectaculares. Sí, se nos ha ido otra temporada de la serie, pero ¿qué pasa con «Canción de hielo y fuego», la saga literaria en que se basa Juego de tronos?

Hace unos años, antes de que empezara el fenómeno mediático mundial de HBO, la publicación de un nuevo libro de Martin parecía más importante que cualquier evento televisivo. A estas alturas, Juego de tronos parece haber superado a su maestro en cuanto a interés por parte del público. Pero lo más probable es que solo lo parezca y en realidad no sea así. Si el Norte recuerda, los lectores no olvidamos, con una espina clavada en el músculo que bombea nuestra sangre, que todavía tenemos apuntada en la agenda la prolongada, esperada y postergada novela Vientos de invierno. La novela que nunca llega, esa que parece que solo aparecerá en las librerías cuando ocurra un cataclismo en los Siete Reinos.

Trono de Hierro
Terminada la sexta temporada, el último episodio de Juego de tronos parece una clara invitación a que salga de una vez Vientos de invierno. Como también parece que, aunque parte de los últimos diez episodios esté todavía basada en Danza de dragones y algo de Festín de cuervos (cuarta y quinta entregas de la saga, respectivamente), hay muchas cosas que posiblemente veamos en el sexto libro de Martin, ya sea reinterpretado por los guionistas o de forma literal, aunque esto último es mucho menos probable. La mayoría de quienes siguen la saga literaria desde tiempos inmemoriales han tenido que continuar con la historia en un medio distinto, toda una novedad en la materia.

Pero no hay mal que por bien no venga, ya que George R. R. Martin asegura que los acontecimientos de HBO irán por un lado y las novelas por otro, y aunque ambos medios coincidan en algunos puntos y tengan ciertos paralelismos, las novelas sin duda tendrán mucha más profundidad, más ambientación y más de todo , mientras que la serie será más directa, irá más al grano. Es decir, que las novelas pueden perfectamente desarrollar las cosas de una manera y la serie de otra, aunque los lectores y/o espectadores podrán hayar bastantes similitudes en los matices de los acontecimientos.

Tyrion a juicio
Y ahí es donde vamos a parar, a los paralelismos que hemos podido ver entre la serie y las últimas novelas de Martin. Por razones obvias, no vamos a analizar cada brizna de hierba de lo que pasa en los libros y compararla lo que pasa en la serie, pero sí trataremos de comparar los límites de hasta dónde llega una y hasta dónde la otra, y de cómo los guionistas han mejorado o empeorado la trama de «Canción de Hielo y Fuego». Evidentemente, a continuación vienen spoilers gordos de los libros y la serie, por lo que podéis dejar de leer ya mismo si no seguís alguna de las dos cosas y pretendéis hacerlo.

Un final ardiente y explosivo

Septo de Baelor
Como primera muestra de por dónde han tirado los guionistas, tenemos la explosión del Septo de Baelor del último episodio de la temporada. Aquí los guionistas lo han bordado. Mientras en Festín de cuervos Cersei anda como loca prendiendo fuego a la Torre de la Mano de Desembarco del Rey, tras enterarse de que su hermano Tyrion ahora es un parricida, en la serie han decidido guardar ese ardiente momento que en los libros queda bien para ofrecer algo más espectacular, un final apoteósico y la acción de un personaje que parece estar condenado al fracaso y que en el último momento da un coletazo. Por venganza, por rabia contenida y por mil cosas más.

La desproporcionada venganza de Cersei contra todos los nobles sibilinos e hipócritas de Desembarco del Rey (incluyendo a la reina Margaery Tyrell y al Gorrión Supremo) ha sido el colofón perfecto y el movimiento necesario para la serie de cara a preparar al personaje para lo que está por venir… salvo que Cersei no había previsto que su único hijo vivo se suicidase, claro. Porque la que estaba montándose en Desembarco con el apogeo de la Fe Militante debía tener una represalia narrativa de proporciones iguales o mayores, y más teniendo en cuenta que Daenerys está a punto de cruzar el mar desde el este y posiblemente entre los primeros lugares a los que llegue (por eso de volver a territorio familiar) esté Desembarco del Rey.

Tyrion Lannister
El nombre «Canción de hielo y fuego» lo dice todo: en la serie y los libros el hielo y el fuego, valyrio o de dragón, siempre están presentes. Las mayores hazañas o desastres se producen con involucrando al menos uno de estos elementos, y ya hemos sido testigos de ello unas cuantas veces. El segundo ejemplo más inmediato se relaciona también con Cersei la Vengativa y con el fuego valyrio. En las novelas, concretamente en Choque de reyes, el fracasado asedio de Desembarco del Rey por parte del ejército de Stannis debe mucho al descubrimiento de Tyrion de un arsenal de botellas de fuego valyrio, almacenadas en los subterráneos de la ciudad por los alquimistas, y que el Gnomo usa como arma arrojadiza bastante efectiva. Tanto por ese detalle como por la forja de la cadena que detiene a los barcos de Stannis (también idea de Tyrion) se pasó bastante de puntillas en la serie, que tendió a simplificar el papel del Gnomo como defensor de la ciudad al de estratega y organizador de tropas.

Pero los guionistas no han querido abandonar un concepto tan molón como el de las botellas de fuego y lo han usado con más intensidad muchos episodios después, haciendo que el fuego valyrio, descubierto por Qyburn y contenido bajo el Septo de Baelor, haga de bomba de relojería para que haya una criba importante de personajes y todo el plantel de «Canción de hielo y fuego» y Juego de tronos vaya acortándose para que queden solo los merecedores de seguir.

El Caballero de la Cebolla en Puerto Blanco

Ser Davos Seaworth
Los que solo han visto la serie quizá piensen al leer el título de esta sección: ¿qué hace Davos Seaworth en Puerto Blanco? ¿No estaba con Jon y Sansa? A mi juicio, esta es una de las mejores partes que tiene Danza de dragones, y eso que de por sí la novela rebosa paja, aunque camuflada con algodones. Ser Davos Seaworth, aka el Caballero de la Cebolla, abandona la pseudoseguridad del Muro por orden de Stannis para viajar por todo el Norte en busca de posibles aliados en la conquista de Invernalia, escenas que a mí por lo menos me intranquilizaban, no ya porque la empresa de Stannis parecía destinada al fracaso (cosa que ha resultado ser cierta), sino porque Ser Davos encuentra rechazo allá por donde pasa, y en unos libros como los de «Canción de hielo y fuego» la muerte está a la vuelta de la esquina. La verdad es que Ser Davos me parece uno de los mejores personajes de la saga y no tengo ningún deseo de que desaparezca.

Aunque se nota que los guionistas se han bebido las novelas hasta la última gota, y bastantes veces además, analizando punto por punto cada escena, han decidido dar otra forma al viaje de Ser Davos, cuyo resultado es muy parecido pero ocurre en un momento distinto, antes incluso de que tenga lugar la batalla no narrada de Stannis contra los Bolton de Invernalia. En la serie de HBO, Jon Nieve, Sansa Stark y Ser Davos viajan juntos en busca de apoyo de cara a enfrentarse a Ramsay Bolton, y los tres, como Ser Davos en los libros, también encuentran rechazo, miedo y cierta cobardía. Ser Davos también tiene un papel crucial a la hora de que la joven Lady Mormont se decida a prestar su apoyo a Jon Nieve, gracias a sus dotes de razonamiento y experiencia. Sucede de forma similar a los libros, pero en las novelas vemos más lugares y, en general, se aprecia una mejor ambientación del mundo de Poniente. En los libros tampoco aparece, de momento, la ayuda de Meñique en la batalla, pero todo se andará.

Jon Nieve
La batalla de Stannis se ha producido en la serie y en los libros, pero la diferencia está en que en Juego de tronos Ser Davos está en el Muro, se queda con Jon Nieve antes, durante y después de que apuñalen al Lord Comandante. En los libros Jon Nieve muere solo, pero al no haber leído Vientos de invierno todavía no sabemos si resucitará o será pasto de los cuervos. Todo indica que sí vivirá: de lo contrario sería una diferencia enorme respecto a la serie y no podríamos ver una lucha como la de La batalla de los bastardos. A no ser que Sansa sea quien tome las riendas de la batalla y todo cambie en forma pero no en final (con Invernalia recuperada, quiero decir).

Ser Jaime en las Tierras de los Ríos

Ser Jaime Lannister
Ya lo comentamos en nuestra crítica de Nadie, el octavo episodio y una de las partes más aburridas que la última temporada de Juego de tronos. Con la salvedad de que la aventura asediadora de Jaime Lannister en las Tierras de los Ríos es tremendamente parecida a la que pudimos leer en Festín de cuervos, la que para muchos (aunque no me incluyo) es la peor novela de la serie. Quizá los guionistas de HBO no pudieron darle otra forma salvo la que ya tenía, pero para hacerla más llevadera dieron a Brienne de Tarth la oportunidad de hacer una incursión en el asedio y de paso hacer que Jaime y ella se vean las caras de nuevo, quizá por última vez.

Lo que está claro es que ahora que Jaime ya no es un luchador experto en el combate cuerpo a cuerpo, su papel en la conquista de los Siete Reinos será solo a base de nombre, como general y poco más. Eso sí, en el asedio y toma de Aguasdulces no solo vemos a las tropas Lannister apoderándose del bastión de los Tully, sino que una vez cae bajo las tropas Lannister aparece Arya con máscara de sirvienta para degollar de una vez por todas al asqueroso de Walder Frey (actor que además lo borda). Eso quizá lo leamos en Vientos de invierno, pero en la novela Arya ni siquiera ha cruzado el mar y aún sigue entrenándose bajo el amparo del Dios de Muchos Rostros. Se nota que HBO ha querido dar un acelerón a los acontecimientos, aunque soy de la opinión de que cuando llegue la próxima novela, adelantará a la actual temporada. Y volverá a ser superada por la séptima, y así sucesivamente hasta que una de las dos acabe.

El enviado de Dorne y los Hijos del Hierro

Festín de cuervos
Seguramente esta sea una de las partes peor llevadas pero a la vez más intrigantes en la serie. Doran Martell, actual regente de Dorne en los libros, ha mandado a Meereen a un principito imberbe e inexperto para convencer a la Madre de Dragones de forjar una alianza entre ella y los Martell. Pero las aventuras del joven no acaban bien y, tras creerse que la sangre de los Targaryen corre por sus venas, hace una visita a los dragones encerrados bajo la pirámide de la ciudad para convencer a Daenerys de que es merecedor de ella. Conclusión: un príncipe quemado. En Juego de tronos han querido darle la vuelta a la tortilla y conceder más protagonismo a Tyrion. Él es quien va al encuentro de los dragones, y de paso los libera, haciendo que la batalla contra los esclavistas sea muchísimo más espectacular.

Mientras tanto, en Juego de tronos los Hijos del Hierro han celebrado por fin su esperado momento, algo que ya leímos en Festín de cuervos, en la que sin duda fue la mejor parte de la novela y por la que vale la pena leerla (además de que resulte crucial en el seguimiento de la saga, por supuesto). Si en las novelas sabemos que Victarion viaja a bordo del Silencio con destino a Meereen para usar el Cuerno Dragón y hacer que los dragones de Daenerys obedezcan sus órdenes, en Juego de tronos acaba de regresar a las Islas del Hierro para reclamar su dominio sobre el pueblo kraken. Los guionistas han cambiado el propósito de Victarion por la presencia de Asha y Theon en la pirámide de Meereen, ofreciendo su flota para la batalla que se avecina contra Poniente. Son dos cosas totalmente opuestas y que en nada se parecen, aunque es posible que el tío kraken vaya en su persecución y termine dándoles problemas o aliándose con ellos y aproximando de nuevo la trama a la de los libros. Tal y como está, personalmente, me quedo con Victarion de camino a Meereen.

Esto no acaba aquí

Caminantes Blancos
Hay muchas otras diferencias entre las novelas y la serie de la HBO: hemos repasado aquí las que podría considerarse como principales, pero la cosa no acaba aquí. Por ejemplo, Melisandre llegando al Muro una vez muerto Jon Nieve (en la serie, porque en los libros ya estaba en el Muro). O que el Perro, al que se da por muerto en las novelas tras separarse de Arya, en la serie esté vivito y coleando tras darse de tortas con Brienne, termine juntándose con la banda de Beric Dondarrion, justo lo que Brienne hace en su lugar en Festín de cuervos durante sus aventuras caballerescas junto a Podric Payne en busca de Arya. Esto es lo que lleva a la de Tarth a descubrir a cierto otro personaje resucitado que aún no sabemos si se incluirá o no en Juego de tronos (ya sabéis a quién me refiero). Por último, tenemos también a Bran y su recién adquirido cargo de Cuervo de Tres Ojos (en las novelas, aún en proceso), a un Manosfrías que han sustituido por el pródigo Benjen Stark (de igual forma, puede tratarse del tío Benjen), y a Ellaria Arena y las temidas Serpientes de Arena, que en los libros ya han dado algunos pasos importantes pero que en la serie ya se han apropiado del trono de Dorne y las vemos negociando con la abuela Tyrell después de que Cersei arrase el Septo de Baelor.

Y a vosotros, ¿qué diferencias entre novelas y serie os parecen mejores? ¿Qué cosas habríais cambiado u os habría gustado ver mejoradas en pantalla?

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