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Cadáver (La posesión de Hannah Grace)

Cadáver es una película a la que le faltan muchas cosas. Personalidad, por ejemplo.

Las traducciones de títulos de manera más o menos libre han sido motivo de chistes en este país desde hace mucho. Pero, por una vez, hay que reconocer que Cadáver es mucho mejor opción que La posesión de Hannah Grace, porque la película de Van Rooijen tiene poco de posesiones y mucho de historia de morgue.

cadaver oscuras

En teoría, la historia parte de la pregunta de qué pasa con el cadáver de alguien que ha sido poseído, pero en realidad no pretende contestarla y la posesión resulta irrelevante para la trama. Al final, no es más que la historia de alguien en una morgue con un cadáver que no se comporta como debería hacerlo. Por eso recuerda mucho más a La autopsia de Jane Doe que a El exorcista, para que os hagáis una idea de por dónde va. De hecho, recuerda demasiado a la película de Andre Øvredal, y prácticamente todo lo bueno que tiene Cadáver ya estaba allí.

Sin embargo, no ser original o incluso copiar de manera más o menos descarada otra película no es en sí un problema. Hay grandes maestros de la copia, e incluso quien consigue hacer algo mejor que lo que está copiando. Pero para eso hace falta darle personalidad a lo que uno filma, y no es el caso. Cadáver es una película funcional, pero que a ratos parece rodada por un bot. La cámara siempre está en la posición más evidente, y se mueve lo impresdindible y de la manera más eficiente, pero a cambio deja de ser un elemento narrativo. Como leer un atestado policial bien redactado: se entiende todo, pero no hay arte. No es la peor película del año, pero se conforma con eso.

cadaver pelota

Y es que en conjunto es una película que se conforma con lo necesario. Como los estudiantes que se conforman con un cinco y acaban sacando un cuatro, lo peor es la sensación de que podría haber sido mucho más. Crea una cierta atmósfera, y presenta un puñado de elementos que podrían dar mucho juego, como las luces que se activan con el moviento, pero luego no hace gran cosa con ellos. Incluso, en el caso del color azul de los ojos -elemento sobre el que se hace hincapié hasta en cuatro ocasiones-, termina la película sin que se haya utilizado. Van Rooijen no debía estar en clase el día que explicaron lo que es la pistola de Chejov. Pero tampoco es que el film renuncie a crear terror mediante la atmósfera y opte por los sustos: hay un par de momentos, pero los 90 minutos pasan sin apenas sobresaltos.

cadaver ojos azules

No es que Rooije sea un director mediocre que ha echado a perder un guión brillante. Puede que sí sea un director mediocre, pero el guionista, Brian Sieve, que viene de trabajar en series de terror como Scream o Teenwolf, ha hecho un texto que da demasiados bandazos, sin tener muy claro hacia dónde se dirige y con algunas inconsistencias que llegan a sacar de la película al espectador. Quizás la más evidente sea la cuestión de la telequinesis: el demonio que poseyó a Hannah Grace puede hacer levitar a la gente, y empieza la película levantando a un cura que le está intentando exorcizar y empalándole contra un crucifijo, pero ese poder parece ir y venir según le convenga a la trama. Lo mismo levanta en volandas a la gente y la mete a la fuerza en cajones o les hace autoestrangularse, que deja que la asfixien con una almohada o que le disparen varias veces. Quizás tenga que ver con que la historia pasa en un universo en el que la gente no sabe cerrar las puertas.

Resulta extraño que en una película que no llega a la hora y media de duración uno tenga la sensación de que sobran algunas escenas, pero es así. Quizás en realidad falten horas de reflexión antes y durante el rodaje. O sobren horas después, en la mesa de montaje, como sobran secundarios que no llegan a funcionar ni a importarnos. Lo que sí sé es que, aunque Cadáver no se hace larga y se deja ver sin problemas, se queda en una simple película mediocre que, encima, copia demasiado de una película demasiado reciente, haciendo que no podamos evitar compararla con La autopsia de Jane Doe. Y la comparación no le sienta nada bien, por más que salga Stana Katic.

Sinopsis

Cadáver

Un exorcismo se vuelve incontrolable, cobrándose la vida de la joven Hannah. Meses después, mientras la expolicía Megan Reed trabaja en el turno de noche de la morgue, recibe un cadáver desfigurado. Sola y encerrada en los pasillos del sótano, Megan comienza a experimentar espeluznantes visiones, lo que le hace sospechar que el cuerpo que ha recibido está poseído por una despiadada fuerza demoníaca.

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One Response to “Cadáver (La posesión de Hannah Grace)”

  1. […] que son dos horas y media de pura pretensión. Dos horas y media de vuestra vida. Al menos, Cadáver eran 85 minutos y no intentaba ser una gran obra de […]