Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Death Note, aburrida como la muerte

Death Note - Destacada

Una película mal estructurada, mal narrada y con un montaje ridículo.

Es difícil entender por qué Netflix decidió hacer una versión americana de Death Note. No hacía falta, nadie la pedía y había poco que ganar. El resultado está a la altura de las escasísimas expectativas que había: es un desastre. Peor aún: es un desastre aburrido.

Porque el mayor pecado que Death Note comete es el de ser un soberano peñazo. No consigue que nos importen los personajes, con la única excepción de Mia… hasta que a mitad de película los guionistas deciden darle un giro a su comportamiento y que pase de ser un personaje a ser lo que necesitan para que la trama avance y nada más. De vez en cuando, la película intenta compensar ofreciendo alguna escena supuestamente tensa, pero tampoco lo consigue. La aparición de Ryuk entendemos que debería ser terrorífica, pero casi nos hace bostezar. La persecución del final de la película está tan torpemente rodada y tiene un montaje tan absurdo que el espectador sólo quiere que termine de una vez o, en su defecto, que un coche los atropelle a los dos y termine con su nuestro sufrimiento.

Death Note - L
Los hermanos Parlapanides firman el guión junto a Jeremy Slater, a quien conocemos por aquel espanto que fueron Los 4 fantásticos, y han conseguido quitarle toda la profundidad moral que el manga original pueda tener (que, en honor a la verdad, es mucha menos de la que sus fans le atribuyen). El enfrentamiento entre Light y L no es el choque de dos genios, sino el de un adolescente con mucha suerte y un tipo que saca conclusiones de comer caramelos. En serio, sus deducciones no tienen ningún tipo de base. Se las saca de la manga una tras otra. L no es un nuevo Sherlock Holmes, y no hay juego del gato y el ratón entre él y Light. Y la cuestión de quién puede decidir sobre la vida de otras personas, quién puede juzgar si alguien merece vivir o no, queda reducida a dos frases aquí y allá.

La estética que Wingard ha dado a la película encajaría mejor con una historia que sí tuviera algo de profundidad. Estilizada y oscura, incluso gótica, juega con la fotografía para provocar claroscuros que deberían decirnos algo, pero que sólo consiguen poner aún más en evidencia lo vacuo del film. Sí, se las apaña para conseguir que la lluvia se vea guay, como en un videoclip de los noventa, lo cual viene muy bien para una historia ambientada en Seattle: 300 días de lluvia al año y cuna del grunge. Aun así, esa estética es con diferencia lo mejor de la película.

Death Note - Salto

Nosotros también hemos visto «El incidente». Y tampoco nos gustó.


Narrativamente, Death Note tiene el problema de no saber qué hacer con el manga. Por un lado, da por supuesto que el espectador lo ha leído, o ha visto al menos el anime, así que no hace falta explicar nada. Así, la historia se llena de elipsis que incluyen información vital, o resume en un par de frases cuestiones que merecerían algo más, como quién es L y por qué la policía de Seattle, el FBI y la CIA le hacen caso.

Es cierto que la mayoría de los espectadores de la película probablemente sean fans del manga o del anime, pero para ellos Death Note se queda corta, precisamente porque todas esas elipsis reducen la historia a algo simple y sin profundidad. La estructura del film se resiente y, al final, lo que tenemos es un producto que avanza a trompicones, saltándose lo que le parece, demorándose en mostrarnos otra vez lo que ya nos ha enseñado, con demasiados McGuffins y con un tercio final realmente penoso que consigue que cerremos nuestra cuenta de Netflix con una sensación aún peor de lo que parecía posible.

Death Note - Lluvia
La secuencia final, para más inri, se pretende ambigua y abierta, pero no sólo no consigue serlo, sino que a esas alturas lo único que queremos es que se termine el suplicio de una vez. Quizás lo único bueno que se pueda destacar, además de la dirección de fotografía de Tattersall (La milla verde, Star Wars Episodios I, II y III), sea la interpretación de Willem Dafoe como Ryuk, mucho más inquietante que en el anime. Pero claro, eso no basta para compensar el tremendo aburrimiento que suponen los 101 minutos de duración de Death Note.

Sinopsis

Death Note

A un chico de instituto le cae del cielo, literalmente, un cuaderno. Toda aquella persona cuyo nombre sea escrito en el cuaderno morirá a manos de un demonio.

Inicia sesión y deja un comentario

One Response to “Death Note, aburrida como la muerte”

  1. […] que la consideraban la peor película del año. Y sí, estamos hablando de 2017, el año de Death Note, La momia, La torre oscura o Transformers: El último caballero. Y eso solo dentro del género, que […]