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Doctor Strange, la búsqueda de la perfección

Doctor Strange - Destacada

El Doctor Extraño da otro giro al Universo Marvel en una espectacular cinta de fantasía desatada.

Durante mi adolescencia, el Doctor Extraño era uno de mis personajes favoritos. Tenía uno de esos recopilatorios que Ediciones Cimoc había hecho a principios de los noventa y lo leía una y otra vez, a pesar de que era objetivamente malo. Dibujo mediocre, historia sin sentido y bocadillos y más bocadillos de texto que se podía resumir en bla-bla-bla-el-Ojo-de-Agamotto. Pero es que, a pesar de todo, el personaje y todo lo que le rodeaba me fascinaban.

Cumberbatch - Cómic Doctor Strange

Cumberbatch fue a comprar cómics del Doctor Extraño durante el rodaje. Disfrazado.


Desde que Marvel anunció que por fin iba a hacer una película sobre el Hechicero Supremo, los meses se han sucedido entre las expectativas altas y el miedo a la decepción. Porque sí, motivos para el optimismo había. El reparto haría salivar a cualquier director y los tráilers prometían una historia divertida, pero una vocecilla en mi cabeza me recordaba una y otra vez lo malos que eran aquellos cómics. Y para qué nos vamos a engañar, no sería la primera vez que los tráilers no están a la altura de la película. Un saludo desde aquí a los chicos de Escuadrón suicida.

Como toda precaución es poca, Doctor Extraño la vi en la sala Phenomena de Barcelona. Al menos así me aseguraba de que la imagen y el sonido fueran espectaculares y, si resultaba ser una buena película —dedos cruzados—, aún la disfrutaría más. Después de tres párrafos, va siendo hora de decir finalmente si lo era o no.

Doctor Strange - Hostia astral

Te voy a dar una leche que te voy a mandar al plano astral.


Doctor Extraño es una de las mejores películas de superhéroes que se han hecho jamás. No solo exprime sus muchos puntos fuertes al máximo, sino que consigue convertir sus debilidades en virtudes. ¿Qué debilidades? Pues la más evidente probablemente sea el problema con la verosimilitud. El budismo no te da superpoderes; por mucho que La Anciana hable de multiversos, de extraer energía de uno para otro y blablablá, cuesta creerse todo el rollo mágico. Por eso los guionistas lo compensan con humor y con realismo. Humor para quitarle trascendencia a los momentos excesivamente serios. A fin de cuentas, no estamos viendo Hamlet. Y realismo para anclar bien y hacer más verosímiles los elementos sobrenaturales. Stephen Strange es un cirujano, no un karateka. No sabe luchar. Si le atracan e intenta pelear, el resultado solo puede ser uno: le dan una paliza.

En conjunto, han conseguido que Doctor Extraño funcione y no saque de la película en ningún momento. Claro que tienen tres pilares en los que apoyarse, tres nombres que pueden hacer que cualquier cosa funcione: Benedict Cumberbatch, Tilda Swinton y Mads Mikkelsen. Grandes, muy grandes. La única pega es que, cuando están en pantalla, se comen a los demás actores. Eso y que, al final, en un monasterio en el Nepal todo el mundo resulta ser occidental. Que prácticamente todos son blancos, excepto Mordo… que es negro. Si no fuera por el bibliotecario, no habría ni un oriental. ¿Os acordáis de cuando el guardián de Asgard era negro? Pues eso. ¿Dónde están los asiáticos?

Doctor Strange - Mads Mikkelsen
Doctor Extraño juega, además, con una ventaja: no es un personaje principal del universo Marvel, y mucha gente no ha leído sus cómics ni tiene idea de qué pasa o deja de pasar. La película cuenta cómo se convierte en el hechicero de los cómics, pero no es como cuando nos vuelven a contar otra vez el origen de Spiderman. Eso le da una libertad narrativa que otros personajes no tienen. A los lectores de los cómics nos espera alguna sorpresa, sí, pero queda explicada y no supone ninguna ruptura dolorosa con décadas de aventuras en papel. Y a aquellos que no han leído en su vida una sola viñeta del personaje, el film les suministra toda la información que necesitan y al ritmo adecuado.

La primera mitad de la película recuerda mucho a Iron Man. Es normal: el personaje de Stephen Strange tiene mucho en común con Stark, y Cumberbatch consigue esa aura de sobrado que Robert Downey Jr. ha convertido en marca de la casa. Las frases ingeniosas se suceden, y a ratos el espectador no tiene claro si no es de él de quien se están riendo. Pero la segunda mitad es cuando la película realmente se vuelve grande, cuando la magia lo impregna todo. Es una lástima que todos hayamos visto ya Origen y que nos impacte menos de lo que debería ese despliegue visual, porque Doctor Extraño va mucho más allá. No solo el espacio se vuelve líquido y deformable, sino que el tiempo también. Todo el universo tal y como lo conocemos, las leyes físicas que lo rigen, saltan por los aires, y el resultado es una sucesión de escenas cada vez más oníricas, hasta llegar a parecer un cuadro de Escher.

Doctor Strange - Hechizo
Si a estas alturas el Universo Cinematográfico Marvel aún no te ha ganado, dudo que Doctor Extraño lo consiga. Pero sinceramente, si no disfrutas con ella, si no te parece una soberbia película con una gran reflexión estética detrás, entonces deberías irte planteando si el problema, en realidad, no está en ti y no en esas películas. El Doctor Extraño no ha venido aquí a negociar contigo su calidad.

Y un aviso: no hay una escena oculta, sino dos. Parece mentira que haya que decir todavía que os quedéis hasta el final de los créditos.

 

Sinopsis

Doctor Strange

El cirujano Stephen Strange sufre un aparatoso accidente de tráfico que le destroza las manos. En un desesperado intento de rehacer su vida, viajará al Nepal, donde descubrirá un multiverso de magia, pero también un terrible peligro que se cierne sobre la Tierra.

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One Response to “Doctor Strange, la búsqueda de la perfección”

  1. […] en el encuentro con el Doctor Extraño, una parte del cual fue la escena tras los créditos de Doctor Strange. De la gente que a estas alturas sigue abandonando la sala en cuanto salen las primeras letras ya […]