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Sitges 2016: El Amanecer de las Minirreseñas del Averno

Sitges 2016 - Minirreseñas 1 - Destacada

Os contamos qué tal están Colossal, The Love Witch, Museum y Melanie, the Girl with All the Gifts.

Con el primer fin de semana del Festival de Sitges de este año ya a nuestras espaldas, vamos a empezar con nuestros habituales artículos de minirreseñas de las películas que hemos visto hasta el momento. Mañana Sergi os hablará de Train to Busan, la orgía zombi a alta velocidad de Yeon Sang-ho (que también pude ver yo por aquí), así que me quedan a mí dos buenas pelis casi sin paliativos y otras dos a las que pueden ponerse unos peros relativamente gordos. Vamos con ellas.

Colossal de Nacho Vigalondo

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Vigalondo firma una de las pelis de esta primera entrega tras las que salí contento del cine. Colossal cuenta la historia de Gloria, interpretada por una Anne Hathaway que, según contaba el director, es casi imposible de arrancar de Hollywood para acudir a festivales europeos. Gloria escapa de una vida de alcohol y fiesta en Nueva York para volver al pueblo de su infancia y reencontrarse con Oscar (Jason Sudeikis), que regenta el bar y con el que recaerá en sus hábitos alcohólicos… al menos hasta que, de pronto, un monstruo verde gigantesco empieza a materializarse en Seúl siempre a la misma hora.

Cuando Gloria descubre que las apariciones del monstruo se relacionan con sus propios actos y los de sus compañeros de borrachera, empieza la película de verdad, más centrada en la vida en el pueblo y las relaciones de Gloria que en los sucesos de la capital coreana, aunque ambos estén enlazados. Hathaway y sobre todo Sudeikis y Dan Stevens, que interpreta al exnovio neoyorquino, sostienen la que en esencia es una peli de personajes, traumas infantiles y ansias de control. Pero con kaiju incluido. Posiblemente un día de estos os contará más Laura, que entró a verla también con muchas ganas, pero para mí, muy recomendable.

The Love Witch de Anna Biller

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Elaine (Samantha Robinson) es una atractiva bruja que se vale de sus poderes en su desesperada búsqueda del amor. Recién instalada en un pueblecito del norte de California sorprendentemente lleno de practicantes de la magia, a su alrededor pronto empiezan a caer como moscas los objetos masculinos de su interés romántico, y el clásico policía duro y varonil (interpretado por Gian Keys) deberá investigar a la recién llegada.

La directora de la cinta la presentó afirmando que, pese a que puedan decir por ahí que se trata de una película como de los años sesenta, en realidad es de lo más actual, y afirmando que el rollo sesentero se limita a la técnica de rodaje y al estilo de la protagonista. Pero lo cierto es que The Love Witch rinde un homenaje descarado, continuo e insistente al thriller ocultista de principios de los setenta, con su erotismo vintage y sus sortilegios de nefastos efectos superpuestos a un diseño de vestuario y decorados exquisitos —las únicas indicaciones de que la peli se ambienta en la actualidad son un par de coches y un teléfono móvil sin apenas relevancia en la trama—, a una banda sonora clavada, una fotografía colorista y unos efectos de cámara absolutamente sesenteros y curradísimos.

Sitges 2016 - Anna Biller

Anna Biller presentando la película.


El problema de The Love Witch es que dura dos horas, y me juego lo que queráis a que Biller ha dedicado tanto tiempo —su anterior cinta, Viva, es de 2007— a la preproducción, a localizar vestuario, atrezo y cachitos de bandas sonoras, que se nota que en la mesa de montaje apenas ha caído cinta al suelo. Y superada la primera media hora de metraje, cuando el cerebro del espectador ya ha dejado de sorprenderse por la orgía sensorial setentera, la película tiene muchas y largas escenas que aburren más que entretienen. Y eso es imperdonable.

Museum de Keishi Otomo

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Otomo adapta el manga homónimo de Ryosuke Tomoe en una película que combina investigación, horror y una generosa dosis de drama psicológico. Sawamura es un inspector de policía con una familia descompuesta que deberá resolver una serie de sangrientas y vistosas muertes en la ciudad de Tokio, y pronto se dará cuenta de que las intenciones del psicópata responsable los tocan a él y los suyos más de cerca de lo que le gustaría.

La película cuenta con multitud de elementos positivos, como el asesino que «castiga» a sus víctimas con muertes personalizadas, muy al estilo de Seven, la sólida interpretación de Shun Oguri o el antagonista con máscara de rana, pero un lastre considerable: el colador que tiene por guión. No he leído el manga en que se basa y no sé si los agujeros de trama son heredados, pero están bastante presentes y cantan lo suyo casi desde el principio, cuando el inspector Sawamura deduce que el comensal que tiene delante en un restaurante debe ser el asesino pero ni se molesta en fijarse bien en su cara para un retrato robot antes de que desaparezca. Aun así, aunque de nuevo diría que le sobra metraje, en esta ocasión al menos veinte minutos, la película se deja ver bastante bien.

Melanie, the Girl with All the Gifts de Colm McCarthy

Melanie The Girl With All the Gifts - Banner
Y acabamos en alto con lo último del autodidacta Colm McCarthy, una vuelta de tuerca muy refrescante al género zombi y una película de lo más satisfactoria. En una Inglaterra asolada por una invasión de zombis rápidos (infectados), una instalación militar retiene a unos niños especiales bajo impresionantes medidas de seguridad y los obliga a asistir a unas particulares clases de educación primaria. Entre esos niños destaca Melanie (interpretada por una excelente Sennia Nanua), inteligente y empática, que llevará de cabeza a su profesora, a la científica en jefe de las instalaciones y a los pocos soldados que huyen con ella cuando los infectados arrasan el centro.

Melanie, the Girl with All the Gifts provoca y ofrece distintas lecturas al espectador, que necesariamente tendrán que esperar a salir del cine porque el ritmo se mantiene firme durante sus casi dos horas de metraje. Con una factura técnica envidiable para su limitado presupuesto, recurre a infinidad de temas propios del cine de infectados para narrar una entretenida aventura postapocalíptica aderezada con toques ecológicos, evolutivos y humanistas, que habrá que descubrir si también están presentes en la novela de Mike Carey en la que se basa la cinta.

Sitges 2016 - Keishi Otomo

Keishi Otomo hasta se trajo al malo de su peli para presentarla.


¡Volvemos pronto con más minirreseñas de esta edición del Festival de Sitges!

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