Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

It, una más que aceptable adaptación

It - Destacada

La nueva versión de la novela de Stephen King aprueba con nota.

Tras ese despropósito que fue La torre oscura, y con la serie de La niebla recién estrenada, las ganas de ver otras adaptaciones de King se habían diluido. Y no es para menos, la verdad. Visto el destrozo hecho con la saga de Roland Deschain, el miedo a lo que pudieran hacer con It estaba más que justificado. Por suerte para todos, la película de Andy Muschietti funciona bien, muy bien y, aún más importante, consigue transmitir las sensaciones de la novela con razonable éxito. Es una buena película, y es una buena adaptación.

Los Perdedores nunca dicen "muerte".

Los Perdedores nunca dicen “muerte”.


Como adaptación, It hace algunos cambios importantes respecto a la novela original. Cambia los 60 por los 80, y deja la trama de 27 años más tarde para una segunda parte, en vez de ir entremezclando ambos relatos. Además, reduce la historia de algunos de los secundarios a poco más que un esbozo. Todos estos cambios son aciertos, visto el resultado. El cronológico, además, es lógico: sitúa al espectador en las mismas coordenadas que tenía el lector cuando apareció la novela: hace 30 años, ahora. Y la reducción del trasfondo de algunos secundarios, aunque en el caso de Mike y de Richie es algo excesiva, es más que necesaria siempre que se adapta a King. No son los únicos cambios, pero sí los más significativos.

Como película, empieza con sangre y sustos, pero conforme va avanzando cambia esa dinámica por una atmósfera angustiante y ominosa. Tras la secuencia inicial de Pennywise asomando por la alcantarilla y un puñado de sustos fáciles, poco a poco va cambiando y a media película el espectador se descubre aferrado a la butaca, hace un buen rato que ningún susto le ha permitido aliviar la tensión, y el mal rollo se le ha asentado en el estómago. Al mismo tiempo, la historia se ha ido volviendo más densa y su valor simbólico se ha ido definiendo. Y es que una buena película de terror siempre tiene un valor simbólico. It presenta el fin de la infancia como el enfrentarse a los miedos que la pueblan. Aunque eso no significa necesariamente vencerlos.

Cabe destacar el enorme cásting, con un puñado de niños con buenas interpretaciones. Jaeden Liebher (Bill) está más que convincente en su papel protagonista, aunque son Jack Dylan Grazer (Eddie) y Sophia Lillis (Beverly) quienes verdaderamente brillan con sus actuaciones. Grazer logra que su personaje, que en principio sería solo el secundario gracioso, sea sólido, creíble, y nos angustie. Lillis tiene tal intensidad que es difícil fijarse en algo que no sea ella cuando sale en pantalla, y consigue transmitir con una simple mirada más de lo que muchos actores logran en un discurso. Frente a todos ellos, claro, está Pennywise, y la pregutna es: ¿está Bill Skarsgard a la altura del reto? Sí, rotundamente si. Brillantemente caracterizado, con su leve estrabismo y su sonrisa , resulta aterrador ya antes de hablar. Pero es al hacerlo cuando demuestra su maestría, consiguiendo que el payaso sea a la vez terrorífico y atrayente. Consiguiendo que entendamos por qué un crío se le puede acercar.

La casa de Norman Bates

La casa de Norman Bates


Una de las pocas pegas que se le pueden poner a la película es la banda sonora de Benjamin Wallfisch, llena de sonidos estridentes francamente desagradables. Y es que desagradable no significa aterrador. La película está llena de esos chirridos que consiguen que te tapes las orejas, que te molesten los dientes, y que te sientas incómodo, pero que fallan si lo que pretenden es causar miedo. Wallfish, que tambien es el responsable de la música de Blade Runner 2049, es como el tipo que en Tunel del terror golpea unos barrotes con la porra: te pone de los nervios, pero no es lo que te asusta.

Por supuesto, It está lleno de referencias a la cultura popular de los 80, guiños generacionales que van desde el cine en el que proyectan Pesadilla en Elm Street 5 hasta los pósters en las habitaciones de los niños. Sin embargo, a diferencia de películas como Super8, que se esfuerzan continuamente por poner de manifiesto su ochentosidad, en It son detalles que, más allá de despertar la ocasional nostalgia de los que nos criamos en aquella década, dan solidez a la ambientación. No hay planos que enseñen esos pósters, solo se los puede ver al fondo. No hay tampoco planos detalle de los productos a la venta en el supermercado, solo están a los lados. Si los buscas, o si sabes lo que tienes que ver, están ahí. Si no, solo verás el cine.

It son dos horas a medio camino entre Cuenta conmigo y Salem’s Lot, no tan terrorífica como algunos pueden esperar, pero muy disfrutable y que deja con ganas de su segunda parte. Haceos un favor e id a verla, que no es tan frecuente una buena adaptación de una novela de Stephen King.

Sinopsis

It

Un grupo de chavales se enfrentan a un demonio cambiaformas que va matando a los críos del pueblo.

Seguir: It | Stephen King

Inicia sesión y deja un comentario