Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Jessica Jones, un noir con trampas y mensaje

Jessica Jones Primera Temporada - Destacada

Repasamos la segunda serie del Universo Marvel emitida en Netflix.

Netflix lo ha vuelto a hacer. Daredevil fue una auténtica maravilla, y Jessica Jones ha superado las expectativas más exageradas que pudiéramos haber tenido. De momento, las dos series de Marvel-Netflix nos parecen, junto a Scream Queens, de lo mejorcito de nuestros géneros que ha salido en 2015.

Y eso que Jessica Jones tiene trampas y agujeros de guión como para caer dentro un autobús. Toda la segunda mitad de la temporada está llena de Macguffins, de informaciones ocultadas al espectador algo chapuceramente y de personajes que de vez en cuando pierden la coherencia. Por eso no estoy de acuerdo con Bárbara Ayuso cuando dice en Jot Down que es la serie del año y que es mucho mejor que Daredevil. Pero sí que es una pedazo de serie. ¿Por qué? Para empezar, porque logra que incluso dándonos cuenta de las trampas, no nos importen. Y eso no es poco. El guión no tiene la consistencia de Daredevil, pero sus trampas se aceptan sin demasiados problemas.

Jessica Jones - Despacho

Jessica Jones, Detective Privado.


Y se aceptan porque todos los personajes son sólidos como rocas. No hay ningún secundario, por pequeño que sea, que no esté bien creado. Cualquiera podría tener su propia serie. Una sitcom de los vecinos mellizos, o un drama social con el yonqui, o un Cheers 2.0 con el bar de Luke, o un New York Legal con Hogarth, o…

Y eso es mérito tanto del guión como del reparto. No hay ni una sola actriz, ni un solo actor, que no lo borde. Krysten Ritter consigue no ser el estereotipo andante que Jessica podría ser: detective privado amargado, asocial, alcohólico y con un gran trauma en su pasado. De algún modo consigue hacer creíble ese puñado de tópicos, quizás porque en vez de centrar el personaje en ellos se los echa a la espalda y se enfrenta a Kilgrave. Y claro, ante él, el trauma de ella se vuelve real, su alcoholismo comprensible, su miedo a las relaciones lógico.

Jessica Jones - Cartel

El cartel de Netflix tiene el mismo estilo que las portadas de Alias.


Para eso hace falta un Kilgrave a la altura, y la elección de David Tennant es perfecta. Ese punto de locura en la mirada al que nos acostumbró en Doctor Who encaja como un guante a este malo, hasta el punto de que no podemos evitar que Kilgrave nos caiga bien. Es un villano terrible, alguien que no quiere conquistar el mundo, sino vivir en tu casa un par de semanas o hacer que te tires un café hirviendo a la cara solo porque le has recriminado que no pague el diario. Alguien que te obliga a hacer cosas horribles, pero —y esto es lo realmente terrorífico— consigue hacerte dudar si acaso no lo deseabas de verdad.

Claro que, para el espectador, es como Long John Silver: es malo, egoísta y cruel, pero nos cae bien, le comprendemos y le envidiamos, aunque esto último no nos lo confesemos ni siquiera a nosotros mismos. Y lo mejor de todo es que si nos cae bien y si le comprendemos es porque también nos manipula a nosotros, los espectadores. Y lo hace tan bien que no nos damos cuenta.

Jessica Jones - Kilgrave
Que los actores protagonistas tengan carisma puede parecer algo que se da por descontado (aunque ahí tenéis Gotham para demostrar lo contrario), pero que los secundarios estén a la altura ya no es tan habitual. Solo voy  a destacar tres, aunque todos, por pequeño que sea su papel, merecerían un análisis exhaustivo.

Trish Walker, interpretada por Rachael Taylor, lo tenía todo en contra. Lo esperable era una rubia que chilla y es rescatada. Lo cual, por cierto, es lo que Simpson intenta que sea una y otra vez. Sin embargo, va mucho más allá. Antes de que el guión nos diga que sabe artes marciales y da hostias como panes, Taylor ya ha conseguido que nos la creamos y sepamos que es mucho más de lo que su aspecto da a entender. Tardamos episodios en saber cuál es el pasado en común que tiene con Jessica, pero va más allá de ser una mera comparsa. En ningún momento pone cara bovina, esa expresión de rubia de película, con la boca medio abierta y la mirada en ningún lado que alguien decidió en algún momento que era sexy. Cuando el guión va desarrollando el personaje, Taylor lo aprovecha y le saca todo el partido posible.

Jessica Jones - Jessica y Trish

Rachael Taylor es mucho más que una rubia a rescatar.


El segundo a destacar es Mike Colter como Luke Cage. Su papel es complicado, porque tiene la función de amante del detective privado (luego os hablo de la inversión de géneros) y a la vez es uno de los pilares del universo Marvel-Netflix, y su serie se ha empezado a construir aquí. Para hacerlo aún más difícil, aparece y desaparece a lo largo de la trama. Y aun así consigue ser un personaje complejo, tener personalidad e importarnos. No sé qué más se puede pedir.

El tercer personaje es Jersi Hogarth, que parece hecho a medida para Carrie-Anne Moss. Su expresión fría y calculadora, su elegancia y su porte, que solo fallan cuando tiene que andar con esos taconazos que lleva y con los que no se siente cómoda, retratan a la perfección a esa abogada de éxito que ha llegado a la cima de su profesión. Y todos sabemos lo que significa llegar a la cima de esa profesión, ¿verdad? Lo menos que va a tener es una amante. Lo menos.

Jessica Jones - Jessica y Luke

Todo detective privado que se precie se enamora de una camarera. Esto es así.


Pero Jessica Jones no es solo buenos personajes y buenos actores. Si enamora es porque va mucho más allá. Es nominalmente una serie de superhéroes, pero lo que uno se encuentra en pantalla, en realidad, es otra cosa. Sí, Jessica tiene superfuerza. Sí, Kilgrave puede controlar la mente. Pero la historia no va de eso. Es puro noir. De hecho, tiene todos los tópicos que te puedas imaginar: un detective privado amargado, atormentado y alcohólico, no demasiado aficionado a la higiene ni a cambiarse de ropa; un amigo fiel que no hay manera de quitarse de encima, por mucho que el detective lo intente; un abogado amoral, con amantes y tejemanejes turbios; una mujer dura de la que el detective privado se enamora, a pesar suyo (¡si incluso es camarera!). Prácticamente cualquier cosa que se os ocurra está ahí. Con dos particularidades.

Primero, que funcionan. Aunque reconozcamos el topicazo, incluso si vemos cómo nos lo ponen en toda la cara, funciona. Los personajes trascienden el tópico y se vuelven reales. Las situaciones no son meros requisitos narrativos para una estructura fosilizada de tan usada, sino que, al menos en la primera mitad de la temporada, vienen de manera lógica y por eso son creíbles. Incluso el uso de superpoderes es casi realista de puro verosímil. Ese «!Ah! Dime algo que no sepa» de Kilgrave, o Jessica estampándose contra el suelo al dar un salto enorme, porque una cosa es saltar mucho y otra caer bien.

Jessica Jones - Jessica y Luke en ello
Y segundo, que los géneros están intercambiados. El detective es una detective, el abogado es una abogada, el amante es una amante, el amigo es una amiga, la mujer calculadora que consigue que todo el mundo haga lo que quiere es un hombre. Esto no es en sí mismo una virtud, claro. Se puede hacer muy bien, o puede no ser más que un chiste de humor grueso. El gran acierto de Jessica Jones en esta inversión de géneros es que no se convierte en el centro de todo. No es un manifiesto, es una obra de ficción que incluye ese elemento. Por eso no suena impostado.

Jessica Jones es una serie noir del siglo XXI, que no tiene ningún problema en presentar los aspectos menos agradables de nuestra sociedad. El machismo es uno de ellos, y qué mejor manera de abordarlo que evidenciando su presencia solo con cambiar los papeles. Las escenas de sexo en las que él está más o menos desnudo y ella lleva incluso la camiseta, o él recién salido de la ducha, luciendo torso, mientras ella sigue con su camiseta y sus tejanos, son el negativo de la imagen típica de carnaza femenina y tipos que no se quitan los pantalones ni para ir al lavabo.

Jessica Jones - Jessica y Malcolm
Pero preparaos, porque no rehuye ninguno de esos temas. ¿El aborto? Hecho. ¿El racismo? Por supuesto. ¿La corrupción? Faltaría más. ¿El aislamiento del individuo entre la masa? Por partida doble. Está todo, y todo está tratado sin remilgos pero sin recrearse innecesariamente.

Aunque lo que a mí me ha resultado más interesante es el tema del maltrato doméstico. Real, crudo, sin melodramas. Kilgrave es un maltratador, como lo es Simpson. Maltratan y dominan a sus víctimas; Kilgrave niega obligarlas a hacer nada que no quieran, Simpson luego se arrepiente y pide perdón. Sus víctimas quedan atrapadas sin saber bien cómo, y cuando quieren darse cuenta son incapaces de escapar. Hace falta ser realmente poderoso para oponerse. Por eso mismo la escena final, con las llamadas telefónicas al despacho de Jessica, es tan significativa. Porque para escapar al maltrato se necesita ayuda. Igual que pasó con Daredevil, la primera temporada de Jessica Jones es el nacimiento de una superheroína, pero si Matt Murdock protege a los débiles socioeconómicamente contra la tiranía de los poderosos, Jessica es la defensora de las mujeres frente a la violencia machista.

Jessica Jones - Kilgrave y Jessica
Seguro que en la segunda temporada tenemos mucho más, pero me parece un gran acierto vincular al personaje con la violencia doméstica. En una serie femenina en tantos sentidos, ¿qué puede haber más lógico que convertir a la superheroina en paladina de las oprimidas? Aunque lo mejor es, claro, que el mensaje forma parte de la historia. Jessica Jones no es un panfleto. Si lo fuera, que uno esté de acuerdo con su mensaje sería artísticamente irrelevante. Jessica Jones es, ante todo y sobre todo, una pedazo de historia de una detective privada que se tiene que enfrentar al fantasma de su pasado.

 

Sinopsis

Jessica Jones, primera temporada

Perseguida por un pasado traumático, la detective privada Jessica Jones usa sus poderes para encontrar a su torturador e impedir que haga daño a más gente.

Inicia sesión y deja un comentario