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Primeras impresiones de Dragon Ball Super

Dragon Ball Super primeras impresiones - Destacada

Repasamos los primeros cinco episodios de la nueva serie supervisada por Akira Toriyama.

Pongámonos en antecedentes, antes que nada. Dragon Ball Super, anunciada a finales de abril por Toei Animation y Fuji TV y estrenada el 5 de julio, es la nueva serie que sigue las aventuras de Goku y compañía, ambientada más o menos hacia el final del cómic original de Toriyama. Aunque no está basada en ningún manga publicado, el argumento cuenta con la supervisión y el visto bueno del autor de Dragon Ball, al contrario que aquella cosa llamada Dragon Ball GT que se emitió hace ya unos años. ¿Se nota la influencia de Toriyama? La verdad es que aún está por ver después de cinco episodios.

La historia arranca antes de la conclusión del manga original. Mr Satan ha influido decisivamente en la derrota del monstruo Bu, cuyo recuerdo se ha borrado de la memoria de todo el mundo mediante las bolas de dragón, pero aún no existe ni siquiera la idea de que Gohan y Videl vayan a tener una hija, Krilín no se ha dejado bigote (aunque sí crecer el pelo) y Goku no está desaparecido entrenando a Ub, sino tratando de ser un marido trabajador y fracasando estrepitosamente, claro.

Dragon Ball Super - Goku en tractor

Goku en modo labrador.


Estos cinco primeros episodios tienen una trama sospechosamente parecida a la de Dragon Ball Z: La batalla de los dioses, el OVA que se estrenó en 2013 y pudimos ver en el Festival de Sitges. Se nos vuelve a presentar al dios de la destrucción Bills y a su compinche/mentor Whis, ambos gourmets siderales que castigan la mala cocina destruyendo los planetas que la ejercen. Vegeta vuelve a estar entrenando por su cuenta, Goku se las ingenia con la ayuda de Satan para volver al planeta de Kaito y hacer lo propio y Bulma se propone celebrar su cumpleaños por todo lo alto. Solo que esta vez Bills no ha tenido un sueño premonitorio sobre un «dios saiyajin» sino sobre un «dios supersaiyajin», que si habéis visto aunque sea alguna imagen de Dragon Ball Z: La resurrección de F ya sabréis que es el nivel de pelo azul echado para arriba.

Dragon Ball Super - Trunks

Goten y Trunks se enfrentan a una bicha gigante en el primer capítulo.


Pero al margen de esas pequeñas diferencias, la trama viene a ser la misma, solo que expandida al más puro estilo de Dragon Ball en televisión. Estos primeros episodios han tenido como objetivo situar a los personajes para la acción que empieza a desarrollarse precisamente en el quinto, el último emitido. Contienen bastantes dosis de humor blanco que, a grandes rasgos, repiten los chistes que ya tenemos muy vistos en la serie de Toriyama: Goku es un poco ceporro, Mutenroshi es un salido al que sangra la nariz cuando ve carne femenina, Vegeta es un borde con buen fondo y Goten y Trunks son unos gamberretes inocentes.

La repetición no supondría demasiado problema tratándose solo de los primeros episodios si no fuera porque, con un argumento también reciclado de producciones anteriores, la cosa desprende un cierto tufillo a refrito. No veo forma de seguir sustentando una tanda larga de capítulos en los mismos gags de siempre sin que la serie acuse el bajón de calidad (la originalidad ya la tenía descartada desde el principio) y sufra un abandono masivo de espectadores adultos. Pero no olvidemos que, en realidad, tanto la productora como la cadena en que se emite, y ya no digamos su patrocinador Bandai, dirigen Dragon Ball Super sin reservas a un público infantil. Por ejemplo, Pilaf sigue siendo un villano, pero tanto él como sus secuaces están transformados en niños y pasándolas canutas en una isla desierta. No esperéis que idee una máquina de torturas a corto plazo, ni aunque se base en hacer cosquillas a la víctima.

Dragon Ball Super - Bu y Mr Satan

En el cumpleaños de Bulma.


La parte gráfica sigue la tónica de las anteriores producciones televisivas de Dragon Ball, es decir, hay capítulos mejor dibujados que otros. Incomprensible con las posibilidades de la tecnología actual, pero es lo que hay. A estas alturas seguro que ya habéis oído echar culebras por la boca a bastante gente por lo cutre que es la animación del quinto episodio. Y lo cierto es que es mala con ganas, siendo justos incluso la peor que recuerdo de la serie, pero no a tanta distancia como quizá se perciba por los muchos años que han pasado desde Dragon Ball Z. Ahora, en una cosa sí que me uno al clamor general: ¿de verdad hacía falta que tocara dibujo malo justo en el primer combate de la serie? ¿No podía haberse planificado mejor y reservar el dibujo más cutrillo para las vacaciones de Bulma, Vegeta y Trunks, por ejemplo? En fin, cosas de la animación japonesa.

Dragon Ball Super - Goku vs Bills

Sí, el dibujo del quinto episodio es lamentable.


De momento, y en general, Dragon Ball Super mantiene la tónica del final del manga de Toriyama, con amenazas cada vez más espantosas a la estabilidad del universo mientras los personajes siguen adelante con sus vidas normales a modo de interludio cómico. No es un dechado de originalidad —dejó de serlo con el nacimiento de Gohan, quizá un poco antes—, pero posiblemente dejará contentos a los nuevos y jóvenes espectadores a los que va dirigida. Los adultos que no sean muy fans de Goku la encontrarán como mínimo algo decepcionante, eso sí. Y los que sí somos muy fans de Goku seguiremos viéndola, a ver si mejora cuando Toei y el propio Toriyama le cojan el tranquillo. Esperemos que sea pronto.

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