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Resident Evil: El Capítulo Final, ¡menos mal que se acaba!

Resident Evil El Capítulo Final - Destacada

Un despropósito solo apto para amantes de los videojuegos que no pueden jugarse.

No tiene demasiado sentido convertir en película cualquier videojuego de éxito, en este caso un survival horror sin un solo personaje, o mejor dicho, con personajes totalmente intercambiables. Pero supongo que cuando esa película la protagoniza Milla Jovovich, la cosa tiene otro tipo de sentido. Pero lo que empezó siendo curiosidad y casi fidelidad a la franquicia se ha ido convirtiendo, entrega cinematográfica tras entrega cinematográfica, en un auténtico sinsentido, en una acumulación de escenas extraídas literalmente de episodios de nulo interés del videojuego.

En este Capítulo Final, por ejemplo, hay una escena con supermonstruos colgados del techo cual reses: ¿no lo hemos visto cientos de millones de veces, ya no solo en un videojuego cualquiera de Resident Evil, sino en cualquier otro que trate de imitar al propio Resident Evil? Por eso, ante este nuevo desembarco de la saga en cine tenemos una buena y una mala noticia que daros. La mala es que, a menos que os gusten las escenas de acción inducidas por diálogos mínimos que directamente podrían no existir, la peli no va a gustaros demasiado. ¿La buena? Que es la última por fin. Sí, la pesadilla ha acabado.

Resident Evil El Capítulo Final - Alice triste

Alice está triste porque no recuerda nada de su pasado.


Recapitulemos. Alice Marcus (Jovovich) tenía una rara enfermedad que la hacía envejecer a marchas forzadas, así que su padre inventó una especie de vacuna, el virus T, que funcionó en la niña pero tuvo horribles consecuencias para el resto del mundo. Sí, la gente empezó a convertirse en zombis. Hasta aquí todo bien. Estamos hablando de Resident Evil, y un argumento así es ideal para poner en marcha un videojuego en el que vas a tener que vértelas con un montón de infectados en la mitiquísima Racoon City, nombre que ningún jugador olvida porque es sinónimo de SUSTOS, con mayúsculas, y miedo, mucho miedo, y reflejos, claro.

En realidad, el argumento también podría ser el motor de una película, con solo que luego esa película tuviera personajes. Porque, aunque esta sea la sexta entrega de la serie, lo que sentimos por Alice es igual a nada. O quizá algo, pero no demasiado. Sabemos que no va a morir. ¿Y los demás? Los demás nos dan lo mismo. Sabemos que acabarán cayendo. Y eso funciona en el videojuego, claro, pero ¿funcionan así las películas?

Resident Evil El Capítulo Final - Colegas

Aquí, flanqueada por dos colegas.


Lo que puede reprochársele a Resident Evil: El Capítulo Final quizá no deba reprochársele, porque quizá no haya sido concebida como nada más que un videojuego no interactivo. Porque al resumen inicial, que ocuparía el lugar «Historia» del videojuego, le sigue el tutorial, es decir, la primera persecución a la que escapa Jovovich, la persecución de un enorme bicho volador putrefacto. Y luego entramos en los sucesivos capítulos de lo que sería el videojuego que en realidad es una película pero tiene el mismo desarrollo, sin la potencia añadida de ser el protagonista del videojuego, quien se juega la vida, aunque sea virtual.

Y en consecuencia, la película resulta tediosa y aburrida. A menos que adores las persecuciones en moto, los tanques, la testosterona hecha tipos con gafas de sol que esperan en lugares acorazados a que la protagonista ose superar todas las pruebas —como sabes que hará: por algo es la protagonista, ¿y qué haría un videojuego sin su protagonista?—, vas a aburrirte. Mucho. Porque no se dicen más de treinta frases en toda la película. Quizá exagere, quizá haya alguna menos o alguna más, pero en todo caso la sensación es que podrían no decirse.

Resident Evil El Capítulo Final - Wesker

Wesker es, simplemente, alucinante.


¿Y qué sentido tiene jugar a un videojuego no interactivo? Mejor dicho: ¿qué sentido tiene visionarlo? Lo que distingue a una película de un videojuego es la empatía. El creador debe insuflar más vida a sus personajes para que el espectador pueda sentir algo por ellos y así ocupar su lugar y sufrir con ellos. Digamos que era algo que ocurría en Blade Runner y que aquí no pasa.

Y diréis: «¡Claro! ¿Cómo se te ocurre? ¿Piensas comparar Resident Evil con Blade Runner?». Pues sí, y no lo haré solo porque me guste Philip K. Dick y el cine de Ridley Scott, que los adoro, sino también porque, además, este Final Chapter intenta robar una idea del final de Blade Runner (la idea en la que todos estáis pensando ahora mismo) y lo hace de una manera tan absolutamente burda que no llega ni a homenaje. Porque, dejando de lado lo increíble de todo el asunto y el hecho de que las escenas se sucedan como en el videojuego (sumando dificultad, acercándonos al enemigo final, consiguiendo primero un arma burda, luego la pistola, y armándonos ya con todas las de la ley para cruzarnos con el Gran Enemigo), nada sostiene a la película más que ese giro final que es un giro final viejo, viejísimo y, a mi juicio, totalmente innecesario. Y más en cuenta que todo el asunto pasa por encontrar el antivirus que, en efecto, ha estado ahí todo este tiempo aunque nadie hubiera hablado de él, porque ¿para qué van a hablar de él?

Resident Evil El Capítulo Final - Zombis
Eso sí, seamos un poco benévolos y apuntemos también que la idea de la maldad infinita del tal Isaacs es espeluznante. Y va más allá de lo que suelen ir las ideas de maldad en los videojuegos, o al menos, en los videojuegos de la franquicia en cuestión. Y es que el hecho de que sea la misma humanidad quien ha orquestado su propio apocalipsis es una idea excelente, fascinante, aunque, por supuesto, aquí no está del todo desarrollada. Pero sí lo suficiente como para dejar con ganas de más y preguntarse la de otras maneras muchísimo más potables en que se podría haber enfocado la película.

Pero como suele decirse, no hay que pedirle peras al olmo, y Resident Evil: El Capítulo Final es un olmo de persecuciones, sustos, grupos de supervivientes que menguan poco a poco y claras referencias al último Mad Max en los tanques y las chicas potentes. Así que si eres de los fieles, ve a verla. Si no, no pierdas el tiempo. De verdad. Échale un vistazo a Mad Max. O vuelve a ver Blade Runner. Y échate unas partidas a cualquier survival. Saldrás ganando. No sabes cuánto.

Sinopsis

Resident Evil: El Capítulo Final

Al cierre de la anterior entrega, Resident Evil: Venganza, la humanidad quedó en peligro después de que Alice fuese traicionada por Wesker. Conel fin de quizá encontrar la cura para la epidemia, Alice debe regresar al lugar donde todo comenzó: Raccoon City. Allí es donde la Corporación Umbrella está reuniendo fuerzas para un ataque final contra los supervivientes que quedan del apocalipsis.

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One Response to “Resident Evil: El Capítulo Final, ¡menos mal que se acaba!”

  1. […] historia de las adaptaciones de videojuegos está llena de horrores. Que una cosa como Resident Evil esté en la parte alta de la tabla deja bastante claro qué clase de engendros se encuentra uno […]