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Somnia: Dentro de tus sueños, un naufragio con niño maldito

Somnia - Dentro de tus sueños - Cartel

Un buen principio que degenera en una inacabable sucesión de clichés.

A finales de los años setenta se vivió una época dorada de lo que podríamos llamar cine de niños malditos o cine de terror familiar. O de aquello que Shirley Jackson consideraba terror doméstico. La época pasó y algunos se quedaron con ganas de más. Para ellos, la industria fabrica, cada cierto tiempo, un pequeño hit que nunca está a la altura de los que le precedieron. ¿Por qué? ¿Eran tan buenas las cintas anteriores? Si las juzgásemos tan duramente como juzgamos hoy todo lo que vemos, seguramente diríamos que no. Pero entonces teníamos algo que hoy hemos perdido, y que siempre juega a favor de cualquier película de terror: el factor sorpresa. No existían los clásicos en que todas esas películas —citemos La profecía por citar alguna— se han convertido.

Somnia - Dentro de tus sueños - Mariposas

Al principio, Cody sueña con mariposas.


Y dicho esto, centrémonos en Somnia: Dentro de tus sueños y veamos por qué solo funciona a medias. Lo que Flanagan (director de cintas de género que en mi opinión han pasado justamente desapercibidas) se propone es contar la historia de un niño de ocho años, un niño encantador y obediente obsesionado con las mariposas, que tiene el extraño don de que todo lo que sueña se hace real mientras lo sueña. Diréis: «Eso lo hemos visto antes en Pesadilla en Elm Street». Exacto. Freddy Krueger era real para aquellos que soñaban con él. No importa porque, como toda ficción, el cine nace de otro cine, y la idea no deja de ser interesante, porque de lo que estamos hablando, en realidad, dista mucho de lo que hablaba Pesadilla en Elm Street, porque de lo que verdaderamente va Somnia es del duelo, y en eso tiene (mucho) más de Un monstruo viene a verme que de nada más en lo que podamos pensar.

Porque Cody, claro, sueña y a veces los sueños son pesadillas y las pesadillas también se hacen realidad. Así que si convives con él, en mitad de la noche puedes tener que vértelas con The Canker Man, su particular Freddy Krueger, y lo más probable es que The Canker Man se te lleve a algún lugar y no vuelvas jamás. Cody, ese niño encantador, va de un lugar de acogida a otro hasta que se topa con Jessie (Kate Bosworth) y Mark (Thomas Jane), una pareja que acaba de perder a un niño de su edad y que todavía intenta superar lo que pasó. Para ellos, Cody significa un empezar de cero. Para Cody, un nuevo intento de que la cosa salga bien. De ahí que el niño se empeñe en no dormir (tomando todo el azúcar y todos los excitantes que puede antes de meterse en la cama) y que ellos lo traten como una especie de milagro.

Somnia - Dentro de tus sueños - Cody

El niño protagonista es todo un portento del magnetismo cinematográfico.


La cosa se complicará, claro, cuando descubran lo que Cody es capaz de hacer. Porque no es difícil imaginar que los primeros sueños de Cody pueden tener que ver con el niño que hay en las fotografías que cuelgan por toda la casa, y que eso va a devolver al matrimonio a su pequeño muerto, pero, por supuesto, estamos hablando de una película de género en la que lo que esperas, todo el tiempo, es que aparezca el malo malísimo. Y lo peor de todo es que cuando aparece, la cinta, que hasta entonces había sido elegante y digna —pese a la actuación de Thomas Jane, más preocupado por la clase de morritos a lo Jon Bon Jovi que está poniendo todo el rato que por la pena que pueda o no sentir por la muerte de su hijo—, se convierte en una interminable suma de clichés que se despliegan con una lentitud abrumadora y casi desesperante.

No trata Flanagan con justicia a sus personajes. Algunos desaparecen y a nadie parece importarle que lo hagan. Otros son tan funcionales que pasan por el metraje como sombras. Y el acabar centrándose en madre e hijo, as en la manga mediante —porque sí, al final hay una explicación para The Canker Man, claro— y obviando el centro de la historia, convierte la película en un melodrama con un pequeño elemento fantástico que, sí, por momentos aterroriza, pero sobre todo maravilla. Y eso que durante la primera parte del metraje, la cosa promete muchísimo, sobre todo por Jacob Tremblay, el niño que interpreta a Cody, que es todo magnetismo y cumple a la perfección con su papel de chico terriblemente bueno del que no acabas de fiarte.

Somnia - Dentro de tus sueños - Jessie y Cody

No se construye una relación madre-hijo pero acaba siendo lo que importa.


En definitiva, una lástima. Porque el arranque es antológico (aunque la primera escena digamos que anticipa un poco el desastre, pero tampoco seamos demasiado malos), pero la manera en que el guión deambula durante buena parte de la película la convierte en una cinta del montón de eso que Shirley Jackson llamaba terror doméstico. Y podríamos añadir: «del malo». Un naufragio en toda regla del que solo se salvan el chaval protagonista, la música de Danny Elfman y, por supuesto, los morritos de Papá Bon Jovi.

 

Sinopsis

Somnia: Dentro de tus sueños

Jessie y Mark son un matrimonio que adoptan a un niño de 8 años llamado Cody. Cody tiene pánico ante el hecho de quedarse dormido, cosa que sus nuevos padres desconocen. Al principio creen que esto es debido al hecho de tener que dormir en una nueva casa, pero pronto descubrirán que la verdadera razón es que los sueños del pequeño se manifiestan en la realidad cuando duerme.

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