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The Girl with All the Gifts, nosotros hacemos los zombis

The Girl with All the Gifts - Destacada

La adaptación de la novela de Mike Carey empieza fuerte, pero se termina desinflando.

The Girl with All the Gifts es una buena película que, sin embargo, deja una sensación de decepción. Esto es así porque, tras una primera media hora realmente espectacular y desasosegante, la historia empieza a hacerse trampas a sí misma y el desenlace tiene algo de artificioso. En conjunto es más que notable, pero podría haber sido mucho mejor.

Y el caso es que The Girl with All the Gifts consigue ya de entrada algo realmente difícil: no ser una historia de zombis más. Lejos de ser otra copia de The Walking Dead, que ya se ha convertido en su propia parodia, The Girl with All the Gifts bebe de películas como 28 Días despuésEl día de los muertos y se sitúa en un mundo en el que los zombis —aquí llamados hambrientos— han arrasado con la humanidad y los supervivientes lo pasan francamente mal. En ese sentido, la película elimina las bandas de supervivientes que pululan por la novela para centrarse en el drama que realmente nos interesa, lo que a mi parecer constituye uno de los mayores aciertos del film.

The Girl with All The Gifts - Militares
La gracia de los zombis siempre ha sido su radical alteridad, su absoluta otredad. Ellos son el Otro, con mayúsculas, y no hay diálogo posible. Son tan otro que, de hecho, no son. No hay nadie allí arriba, son solo instinto. Precisamente por eso no hay remordimiento y son la carne de cañón que podemos masacrar tranquilamente.

Por supuesto, buena parte de la mejor ficción zombi se basa en sembrar la duda sobre esa premisa: desde el famoso zombi que aprende a usar un arma en El día de los muertos hasta la que monta a caballo en La supervivencia de los muertos, o que los de El amanecer de los muertos vayan al centro comercial porque es lo que hacían en vida. El hecho es que, si hay un indicio de inteligencia o, al menos, de continuidad respecto a quienes fueron en vida, toda la impunidad al masacrarlos queda puesta moralmente en cuestión. Disparar al zombi de tu madre es aceptable siempre y cuando se acepte que esa ya no es tu madre. En última instancia, el género entero se basa en la lucha de los supervivientes por convencerse a sí mismos de que, en efecto, esa ya no es tu madre.

The Girl with All the Gifts - Melanie
The Girl with All the Gifts pertenece a esas historias de zombis que se han dado cuenta de que en realidad somos nosotros los que decidimos que ellos son el otro y que no hay diálogo posible. Como en el excelente relato de Dan Simmons La foto de la clase de este año, somos nosotros quienes decidimos que los niños no son humanos —freaking abortions, los llaman los soldados—, pero lo son justamente porque no los tratamos como a humanos.

Melanie, la chica protagonista de esta historia, es una niña adorable, encantadora, simpática con todo el mundo, inteligente. La hija que cualquiera desearía tener. Pero los militares no la ven como una niña; los científicos no la ven como una niña; tan solo su profesora la ve como una niña. La secuencia inicial de la película, con los niños yendo a clase atados a sillas de ruedas y los adultos evitando todo contacto físico, resulta tan dura porque el espectador no ve zombis, sino niños. Y toda la fuerza de la película se basa en mantenernos en el punto de vista de Melanie. La historias que muestran el punto de vista del zombi fracasan porque, en el momento en que tiene punto de vista, ya no es un zombi. The Girl with All the Gifts juega precisamente con eso: Melanie no puede ser un zombi, porque es una persona.

The Girl with All the Gifts - Zombis
Por desgracia, la segunda mitad de la película se hace trampa a sí misma. La explicación de los zombis —un hongo— se usa para introducir una «segunda generación», árboles fúngicos, zombis que se comportan diferente a como lo hacían en la primera mitad de la película… Algo que, además, la historia no necesitaba, y que termina llevando a un desenlace que suena impostado, una declaración por parte del autor que no acaba de ser coherente con lo visto antes.

Aun así, The Girl with All the Gifts es una buena película que merece la pena ver, y es la enésima muestra del excelente estado de salud del cine fantástico británico. Una historia construida desde la tradición, en la que es fácil ver no solo el cine de zombis, sino la huella de Windham, de Simmons, de Bradbury. Y que, encima, nos regala un puñado de escenas de las que se quedan grabadas en la retina, bate de béisbol incluido.

 

Sinopsis

The Girl with All the Gifts

Un hongo casi ha acabado con la humanidad, convirtiéndola en zombis. Un puñado de niños parecen ser parcialmente resistentes al hongo, y en Melanie está la única posibilidad de encontrar una cura en medio de las ruinas de la civilización.

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