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Train to Busan, directa al olimpo de los zombis

Train to Busan - Destacada

La película coreana ha irrumpido en la escena zombi con una auténtica lección de poderío visual.

Busanhaeng, que de momento circula por occidente con su título inglés, Train to Busan, ha irrumpido en lo más alto de mi lista personal de las mejores películas de zombis de la historia. Es una joya con un poderío visual que me dejó estupefacto. Una obra maestra que prefiere crear tensión que dar sustos, y que consigue transmitir una sensación de claustrofobia que hace que vea mis próximos viajes en AVE con algo de aprensión.

La historia en sí no es el summum de la innovación: un padre llevando a su hija a ver a su madre se encuentra inmerso en el apocalipsis zombi. Pero a partir de ahí todo es deslumbrante o, al menos, sorprendente. La presentación de personajes que esperamos y que siempre está al principio se demora un buen cuarto de hora en llegar, y aunque se supone que el padre es el protagonista, en realidad es la hija la que actúa.

Train to Busan - Soo-an Kim

Soo-an Kim es uno de los pilares de la película.


Lo interesante, claro, no es la peripecia en sí. Historias de viajes en medio del apocalipsis zombi ya hemos visto muchas. Z Nation, la serie de televisión, es toda ella un viaje. Pero Train to Busan convierte ese viaje en una cárcel de la que no se puede escapar. El tren está en marcha y, mientras no llegue a su destino, los pasajeros no podrán abandonarlo, pase lo que pase. El mundo —Corea del Sur— se está convirtiendo en el paisaje del apocalipsis, y los protagonistas de la historia están atrapados en el tren, fuera del mundo mientras dure el recorrido y sin garantía de que al llegar quede un mundo al que volver. Incluso aunque el viaje acabe bien, esto es, aunque sobrevivan, lo más probable es que el final sea igualmente terrible.

Aunque donde la película realmente destaca es en el aspecto visual. Casi todo pasa dentro de los vagones del tren que recorre los 450 kilómetros que van de Seúl a Busan, pero si al inicio del viaje dan sensación de amplitud, cuando los zombis empiecen a andar por ahí sueltos todo se volverá mucho más claustrofóbico. La colocación de la cámara, con planos mucho más cerrados y abandonando a menudo la horizontalidad, consigue crear una atmósfera de trampa en la que los personajes están atrapados… y nosotros con ellos. Y para aumentar aún más esa sensación, están los cristales.

Train to Busan - Bate

Un bate de béisbol y esconderse, lo mejor para sobrevivir a un apocalipsis zombi.


Las ventanas del tren, las puertas de vidrio que separan los vagones, las enormes paredes de cristal de la estación… lejos de dar amplitud, son elementos de angustia. Los primeros zombis, aún en la estación de Seúl, los vemos a través de la ventana del tren, y será a través de las puertas de cristal por donde veremos a la horda y por donde ellos nos verán a nosotros, metidos a través de la cámara en el vagón, viendo cómo decenas de cuerpos se aplastan contra el vidrio, que amenaza con romperse en cualquier momento. En conjunto, los cristales en Train to Busan no son ventanas al exterior, rutas de escape, sino puntos débiles por los que se puede colar en cualquier momento una avalancha zombi.

Train to Busan - A correr
Hay algún punto flaco, por supuesto. Incluso considerando el choque cultural, el papel de las mujeres resulta demasiado pasivo y débil, y se echa en falta algo más de decisión, sobre todo en la embarazada, que parece que solo es capaz de tomar decisiones cuando su marido no está. Asimismo, el tipo ruin —no voy a decir quién es, pero siempre hay un tipo ruin y odioso— es demasiado de libro: es un tipo desagradable, egoísta, con el que es imposible establecer cualquier tipo de vínculo emocional. No hay empatía posible.

Pero son detalles, aspectos menores en una película soberbia, con una potencia visual que no es fácil encontrarse y que la sitúa entre grandes clásicos del género como 28 días después, Shaun of the Dead o el primer episodio de The Walking Dead. Esperemos que en Sitges alguien la vea y decida distribuirla en España.

 

Sinopsis

Train to Busan

Un padre acompaña a su hija a Busan para que vea a su madre, sin saber que esa noche ha estallado un brote zombi en Corea. El trayecto se convierte así en un viaje al horror al que pocos sobrevivirán.

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