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Wonder Woman: un nuevo DC

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Finalmente ha llegado: una buena película de DC (Batman aparte). Esperemos que no sea la última.

Ante todo, un aviso: cuidado con las críticas excesivamente entusiastas de Wonder Woman, porque puede ser muerte por hype. Es una buena película, sí, pero nos ha estado creando tantas expectativas que es fácil salir decepcionado del cine. Es algo que ya le pasó a Escuadrón suicida, solo que Wonder Woman sí es una buena película y la sensación de decepción no estaría tan justificada. Pero internet se ha llenado de críticas que han visto en ella lo que deseaban ver, y no lo que había. Para bien y para mal.

Dicho eso, insisto: Wonder Woman es una buena película. Tratándose de DC, eso es ya toda una noticia. Pero además es la primera vez que no intenta ser un remedo de Nolan. Desde la trilogía de Batman, todas las películas de la casa parecían impregnadas de gris. Wonder Woman mantiene el look instagram que Snyder ha impuesto sobre el universo DC, pero tanto a nivel visual como argumental huye de ese existencialismo de tetrabrik.

Wonder Woman agachados

La película está narrada en un largo flashback en el que Diana rememora su pasado y, aunque presenta paralelismos con el de Bruce Wayne, el tono narrativo no tiene nada que ver. No hay melodrama ni épica superpuesta, sino franqueza y, sobre todo, tranquilidad. En cierta manera, Wonder Woman es un bildungsroman, una historia de formación, y aparentemente se podría comparar con Batman Begins, pero en realidad no trata de la formación de Diana como superheroina, sino como adulta. No es que no esté la épica y lo mítico inherentes a una historia de superhéroes, sino que la película nos cuenta su aprendizaje personal, su enfrentamiento a dilemas morales, y su construcción como persona. Que el flashback empiece con su infancia y termine con la lucha final y las decisiones que toma en ella refleja a la perfección ese proceso de formación que la lleva a ser, finalmente, una mujer (maravilla).

Patty Jenkins, la directora, consigue algo realmente difícil: la película está llena de escenas de acción y peleas, pero estas no se comen la historia. Refleja el contraste entre la visión de la guerra que tiene Diana y la que se encuentra en la I Guerra Mundial. Jenkins no intenta imponer su mensaje, sino que lo deja calar suavemente e impregnarlo todo, de manera que el resultado es coherente, pero también sorprendentemente humano. Y digo sorprendentemente porque, por un lado, las películas de superhéroes de DC no están en nuestro nivel, sino por encima nuestro. Y, por otro lado, porque Diana no deja de ser una diosa, al fin y al cabo.

Hay que destacar el excelente trabajo interpretativo de Gal Gadot como Diana y de Danny Huston como Ludendorff. En cuanto a ella, tiene el enorme mérito de sostener sobre sus hombros toda la película, ya que no sólo está omnipresente, sino que tiene que combinar la excelencia marcial, la fuerza, y la decisión, con lo inocente o incluso naif que esperamos de alguien que nunca ha salido de su isla y no ha conocido el mundo. Y Gadot lo consigue de sobras. Huston, por su parte, logra una actuación convincente con un papel que podría haber resultado patético. Si uno piensa en Ludendorff (aunque también en la Doctora Maru, interpretada por Elena Anaya), es un villano de los antiguos, de los malvados que quieren destruir el mundo porque sí, aunque ellos estén en él. Y sin embargo, Huston consigue hacerle creíble.

ludendorff

La violencia en la película está poco estetizada, con luchas bastante simples, sin recargadas coreografías. Se trata de no contradecir el horror de la guerra, que no deja de ser el mensaje que lo impregna todo, con una violencia bella como un ballet. Por eso llama la atención la absoluta ausencia de sangre. Hay golpes, explosiones, flechazos y cortes a mansalva, pero la sangre no aparece por ningún lado. Aunque gracias a ello mantengan la calificación para todos los públicos, contradice la visión de la violencia que hay en la película.

Hubo un sector del público que decidió hace meses que Wonder Woman era mala. También hubo un sector del público que decidió, igualmente, que era una obra maestra y poco menos que una revolución social. Probablemente ahora, después de verla, sigan pensando lo mismo. Mi consejo es que la veáis y juzguéis vosotros mismos, porque merece la pena. No es perfecta, pero sí es buena. Y, muy especialmente, es diferente. Este sí puede ser el pilar sobre el que construir el Universo Cinematográfico DC.

Sinopsis

Wonder Woman

Cuando un joven piloto se estrella en la isla de las amazonas, la princesa Diana decide salir al mundo para enfrentarse a Ares y evitar la destrucción de la Tierra.

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