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Aliens: Salvación y sacrificio

Aliens Salvacion Sacrificio Destacada

Norma ha recuperado en un volumen dos de las historias más conocidas del universo Alien.

Hace años, allá por el Triásico Superior, leí los dos cómics incluídos en Aliens: Salvación y sacrificio. Por pura casualidad —alguien los había colocado juntos en la biblioteca— los leí seguidos, y me dejaron un gran sabor de boca. Pero mi memoria funciona como funciona, así que hasta hace unos días recordaba perfectamente la balda en la que estaban aquellos cómics, pero nada de su contenido más allá de que me gustaron.

Por suerte, este Sant Jordi me han regalado la edición que ha sacado Norma y he podido volver a sus páginas. La sensación tras su lectura sigue siendo buena, aunque no tanto como lo fue entonces. Quizás son los años o las lecturas acumuladas, pero en las dos historias me quedo ahora con la impresión de que el guión no está a la altura del dibujo. Y sí, es verdad que Salvación tiene ahí a Mike Mignola, pero de Dave Gibbons uno espera una narración más fluida, menos sincopada.

Aliens Portada interior

Pero, antes de entrar a analizarlos, la pregunta es: ¿tiene sentido juntarlos o se trata simplemente de poner juntos dos cómics sin relación real entre sí? Tiene todo el sentido del mundo. Se trata de dos cómics con un componente religioso explícito, uno protagonizado —y narrado— por un devoto creyente y el otro, por una cura. Sí, una mujer cura: ¡las cosas que trae el futuro! La interpretación más o menos religiosa del alien no es nueva, e incluso aparece en la tercera película de la saga, aunque no se haya desarrollado demasiado. La idea del alien como la encarnación del mal absoluto, o lo que es lo mismo, de Satán, es sugerente, sobre todo por lo que conlleva para el resto del universo de la franquicia. Si la criatura es Satán, Ripley tiene que ser el Mesías, la salvadora de la humanidad. «Aléjate de ella, perra».

Tanto en Salvación como en Sacrificio encontramos esa idea del alien como Satán, pero no como afirmación, sino como pregunta. ¿Es la criatura realmente el Diablo? ¿Demuestra eso la existencia de Dios? ¿Puede el hombre hacer algo frente a Satán? ¿Debe hacer algo? Lo más interesante, desde mi punto de vista, es que en ninguna de las dos historias se olvida la dimensión estrictamente humana de lo metafísico. Es decir, que la pregunta sobre Dios —o sobre el Diablo— atañe al hombre, al sujeto protagonista de estas historias, atormentado por las posibles respuestas, pero muy especialmente porque esta sea el silencio.

Aliens

Desde una perspectiva filosófica el guión de Gibbons (Salvación) es muy superior al de Peter Milligan (Sacrificio), ya que huye de maniqueísmos y se mantiene a una distancia prudencial del protagonista/narrador. La mayor identificación con Ann, la protagonista, en Sacrificio conlleva un posicionamiento moral del que el cómic se resiente. El dilema moral que se presenta, y sus consecuencias, quedan diluidos ante la clara toma de posición a favor de una de las posturas, más aún cuando la historia lleva varias veces a confrontaciones que son desaprovechadas.

Desde un punto de vista estrictamente narrativo, los dos guiones adolecen del mismo problema, aunque de nuevo es Sacrificio el que sale mal parado en la comparación. La historia avanza sincopada, como a trompicones, y demasiado a menudo da la impresión de que en el espacio entre viñetas se ha perdido algo. Mike Mignola consigue compensarlo en buena parte con un dibujo expresivo y potente, poco detallado y sin grises, con un contraste entre luz y sombra muy marcado —y los aliens pueden estar en cualquier sombra, siempre— que ayuda a dar verosimilitud a los personajes. El color de Matt Hollingsworth es correcto, y en algunas páginas refuerza el dibujo, pero en otras pierde debido al uso de los tonos pastel.

Aliens Comics

En Sacrificio el ritmo vuelve a ser sincopado, pero se da la paradoja de que, aunque lo es menos que en Salvación, se nota mucho más, porque el dibujo de Paul Johnson resulta rígido y hierático, especialmente en los planos medios. El color, en cambio, resulta mucho más estimulante que el de Hollingsworth en la historieta anterior.

En conjunto, Aliens: Salvación y sacrificio resulta un volumen interesante y que invita a reflexionar, muy fácil de leer y con grandes momentos. Las dos historias se complementan bien y parecen concebidas a la vez, aunque no tengan la misma calidad. Merece la pena leerlas, aunque dejan un cierto regusto amargo, el sabor de lo que podría haber sido muy grande y solo está bien.

Sinopsis

Aliens: Salvación y sacrificio

Una nave con un misterioso cargamento se estrella en un planeta sin colonizar. Solo el cocinero y el capitán sobreviven. ¿Sólo?

La única superviviente de una nave estrellada encuentra a una pequeña colonia asediada por un alien. Lo que deben hacer para sobrevivir puede que sea demasiado.

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