Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Joe Golem, Mignola se autoplagia

Joe Golem - Destacada

Lo último de Mignola recuerda demasiado a Hellboy, pero no tiene su calidad.

Un tipo no humano, superfuerte y resistente, que investiga misterios sobrenaturales. Todo ello ambientado en los EE.UU. del pasado siglo XX. Y creado por Mike Mignola. Pero no, no estamos hablando de Hellboy, sino de Joe Golem, y todo en él recuerda demasiado a nuestro demonio rojo favorito. El problema, claro, es que Joe Golem no sale bien parado de la comparación, porque no llega al mejor nivel de Hellboy ni en trama, ni en narrativa, ni en dibujo.

En realidad, la comparación no es del todo justa, porque los últimos cómics de Hellboy tampoco han sido tan buenos. Ahí está el de Frankenstein desencadenado, del que os hablamos hace unos meses, por ejemplo. Pero uno no puede hacer una historia que es básicamente lo mismo que con lo que se hizo famoso y luego pedir que no se compare.

Joe Golem - Portada alternativa

La portada alternativa lo mola todo.

Mignola aparece como coguionista junto a Christopher Golden, con quien ya ha colaborado en alguna novela del universo Hellboy, y la historia encaja perfectamente con su trabajo habitual, como ya pasa con los cómics de Baltimore escritos por Golden en solitario o en colaboración con Mignola. Joe Golem nos presenta una trama principal, la investigación llevada a cabo por Joe en un 1965 en el que Manhattan quedó semisumergida en el Hudson tras un enorme terremoto. Y junto a ella tenemos un pasado lejano en Europa y uno más reciente con el jefe de Joe, el señor Church. El problema es que, después de casi 140 páginas, las tres tramas siguen sin estar bien conectadas y el único aliciente para seguir leyendo es la atmósfera que han conseguido.

Y ahí sí que tengo que reconocer que el cómic es soberbio. La Neovenecia en la que se ha convertido Manhattan está tan lograda que casi podemos oler la podredumbre de sus canales, todavía llenos de los cadáveres de quienes murieron treinta años atrás. Los personajes parecen sacados de una de las pelis buenas de detectives de los años cuarenta, y tienen un aura a su alrededor que los hace poderosos y nos invita a querer saber más de ellos. Y el diseño de todos ellos, incluidos los monstruos, inspirado siempre en el cine, aumenta esa sensación de verosimilitud y de irrealidad.

Joe Golem - Manhattan
El dibujo de Patrick Reynolds es, sin duda, el principal responsable de esa atmósfera, aunque los personajes resultan a menudo hieráticos. Curiosamente, cuanto menos detallados, más potentes resultan. La inspiración en el cine, que en los esbozos incluidos en esta edición reconoce haber usado como punto de partida para el diseño de los personajes, es a la vez un pilar sobre el que edificar su fuerza, como pasa con Lori, que se erige ya desde su apariencia en una feme fatale digna de estar con Humphrey Bogart; y un lastre que hace que demasiadas viñetas parezcan sacadas de una fotonovela.

El color, como no podía ser de otra manera tratándose de Dave Stewart, es uno de los puntos fuertes del cómic. Las páginas iniciales, en un pasado indeterminado en el que el gólem cobró vida, recuerda a las películas de horror de la Universal. Por eso está en tonos grises, en contraste con los bocadillos de tonos azulados. Las escenas subacuáticas del monstruo, que podrían estar sacadas de La criatura de la laguna negra, están impregnadas de tonos verdosos y pútridos, frente a los colores pastel de Joe y Lori paseando en barca por los canales.

Joe Golem - Grises
En conjunto, Joe Golem es un cómic aceptable, pero demasiado irregular; una historia que no tiene una gran fuerza y con subtramas que no terminan de encajar, al menos de momento; y una atmósfera poderosa que atrapa y logra compensar en parte sus puntos flacos. Esperemos que el segundo volumen mejore.

Sinopsis

Joe Golem

Joe es un detective de lo sobrenatural en un Nueva York alternativo en el que un terremoto dejó medio Manhattan sumergido. La ciudad es una especie de Venecia en la que sus aguas no son lo más oscuro que acecha.

Inicia sesión y deja un comentario