Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Powers, vuelven los Mulder y Scully de los superhéroes

powers_destacada

El último volumen de la serie más personal de Brian Michael Bendis mete a sus protagonistas en un peliagudo caso de terrorismo interplanetario.

A Brian Michael Bendis, el hombre del momento en La Casa de las Ideas (actualmente al frente de un número ingente de series mensuales), siempre le han gustado los detectives. Los detectives que una vez fueron superhéroes. Como Jessica Jones, la ex (Joven) Vengadora protagonista de Alias, la serie con la que Bendis quiso tratar de contagiar el éxito de la, por entonces (2001), recién creada Powers, al universo Marvel propiamente dicho. Porque en Powers, todo, desde los detectives hasta los superhéroes involucrados (por no hablar de los periodistas, de importancia mayúscula en la serie), son invento de Bendis. De Bendis y su socio, Mike Avon Oeming, ambos ganadores del Eisner precisamente por las aventuras de Christian Walker y Deena Pilgrim, los Mulder y Scully de los superhéroes.

Deena y Walker

Deena y Walker


Así, el propio Walker, detective de homicidios superheroicos, esto es, asesinatos de superhéroes, fue hace no demasiado superhéroe. Un superhéroe llamado Diamante. Pero se niega a hablar de su oscuro pasado aunque Deena Pilgrim, su cínica compañera, no deje de bromear al respecto. Pero eso era antes, cuando Christian y Deena formaban la pareja con más química de la historia del cómic de superhéroes. Ahora Walker tiene una nueva compañera, y, como ocurrió en Expediente X cuando Mulder desapareció y Scully tuvo que empezar a resolver misterios paranormales con un nuevo (y aburrido) compañero, nada es lo que era. Porque el motor de Powers, más que el morbo de toparse con cadáveres de superhéroes asesinados de forma absurda (en los primeros y muchísimo más interesantes números), era la pareja formada por Deena y Walker, una pareja que ya se rompió en el anterior volumen, Las águilas intrépidas, que incluía los primeros seis números de esta nueva era (la tercera) de la serie.

Y llegados a este punto, ¿qué ocurre en Dioses, el volumen que nos ocupa? Ocurre que Deena acaba de reaparecer, convertida —superados todos sus problemas con la ley, pues era sospechosa de asesinato— en agente del FBI, una agente especial al más puro estilo Dana Scully. Deena tendrá que echar una mano a su excompañero, Christian, y a su nueva partner, la poco fiable Enki Sunrise, en el caso de la muerte de Damocles, uno de los componentes de Los Dorados, un grupo de superhéroes que se consideran literalmente dioses y que quizá lo sean. Aunque ¿pueden morir los dioses? ¿Puede explotarles la cabeza? Porque eso es lo que le ha ocurrido a Damocles y lo que está a punto de ocurrirle a algún otro de Los Dorados. Y por si fuera poco, en televisión y en horario de máxima audiencia, ante el presentador estrella de Los Grandes Poderes. Como siempre, Powers mezcla investigación con cobertura mediática, una cobertura mediática alejada de la de los primeros números de la serie, que prefería las revistas de cotilleo superheroico. Revistas de cotilleo sustituidas por late shows que se toman muy en serio su trabajo.

Una de las primeras entregas de la serie, formato tabloide de cotilleos

Una de las primeras entregas de la serie, formato tabloide

Tan en serio como se lo toman los nuevos Christian y Deena. Porque si algo ha cambiado en todo este tiempo es el tono de la serie, que empezó siendo francamente absurdo, humorísticamente hablando, es decir, divertido, sin complejos, y que poco a poco se ha ido agriando hasta convertir cualquier nuevo caso en una lucha a muerte en la que no solo los detectives temen por su vida sino toda la humanidad. De hecho, en este volumen Deena y Walker se enfrentan al caso con más víctimas de su historia. Y lo peor está por llegar, porque lo que anticipa el fin de este volumen es que su trabajo ha dejado de ser el de un par de bichos raros en un departamento minúsculo para convertirse en algo realmente serio: casos federales. Sin duda, la serie por la que Bendis y Oeming se ganaron un Eisner empieza a dar muestras de desgaste, aunque aún podemos disfrutar de las discusiones entre Walker y Deena: como ya hemos dicho, lo mejor del policial más marciano de Marvel.

Sinopsis

Powers: Dioses

Dios ha muerto. Y Walker y su nueva compañera, la detective Enki Sunrise, están investigando su asesinato. Sí, Dios. Bueno, en realidad, uno de los integrantes del grupo de superhéroes Los Dorados, que se consideran a sí mismos una suerte de versión actualizada del panteón griego. Ah, además: Retro Girl se ve infectada con un virus mortal alienígena y Deena Pilgrim regresa, de una manera que te va a dejar de piedra.

Inicia sesión y deja un comentario