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Saga: Capítulo Uno, la odisea espacial de Brian K. Vaughan

Reseñamos la obra que ha arrasado en los últimos grandes premios del cómic.

La saga de fantasía espacial de Brian K. Baughan tiene que tener algo para haber resultado premiada en los Eisner (mejor guionista, mejor serie nueva, mejor serie continuada) y en los Hugo (mejor historia gráfica), pero es que también ha sido ganadora por goleada en los Harvey en las categorías de guión, dibujante, colorista, serie nueva, serie regular y mejor número suelto. Pero ¿por qué? ¡¿Por qué?! Muchos os estaréis haciendo esa pregunta, hayáis leído o no la serie (en cuyo caso ya sabéis lo que encontrar), y estaréis de acuerdo o no con los galardones obtenidos por la serie de Image (publicada en castellano por Planeta). En cualquier caso, lo mejor es exponer el material de este Saga: Capítulo uno y dejar que cada lector decida si es lo que busca o no para leer durante una tarde aburrida, porque las opiniones y gustos son como los traseros. Pero se avisa de antemano de que es una serie que engancha y que promete muchas dosis de entretenimiento futuras.

Saga, el título de la serie, significa tradición familiar, herencia, continuidad. Así que no nos extrañemos que de entrada se le dé tanta importancia a los valores familiares. Al más puro estilo shakesperiano, los dos protagonistas de la obra aprenden a ser padres por vez primera en mitad de un conflicto absurdo que lleva enfrentando a los Terrada y los Guirnalda durante generaciones. Él y ella son miembros de especies diferentes, pertenecientes a cada uno de los bandos que llevan dándose de cañonazos desde tiempos inmemoriales (nadie recuerda los motivos de la disputa a estas alturas). Pero la familia tiene que forjarse pese a las inclemencias del tiempo, así que ahí están Marko y Alana para salir de la adversidad.

Saga: Capítulo uno

 
Brian K. Vaughan sustituye a los Montesco y los Capuleto de Romeo y Julieta por un hada y un fauno. Se cambia el escenario de la Italia del siglo XVI y se sustituye por una odisea espacial donde las criaturas más variopintas, los lugares más extraños y los personajes más rocambolescos deambulan por el escenario, y tenemos como resultado una lectura donde cada personaje que actúa en este drama tiene una personalidad muy concreta que aprendemos a identificar enseguida por sus actos. En ese aspecto, Saga da en el clavo al hacer que el lector sepa de antemano lo que puede esperar de cada uno de los actores.

Pero lo mejor de todo quizá sea la forma en que Saga conjuga los elementos fantásticos con los propios de la space opera, introduciendo terminología fantástica similar a éxitos como El Señor de los Anillos o Las crónicas de Narnia con una pizca de La guerra de las galaxias (¿alguien no piensa un poquito en Leia cuando ve a Alana?), y tenemos una receta donde se conjugan elementos más adultos como el sexo (niños fuera, que esto es un cómic de Brian K. Vaughan), la violencia (estamos en mitad de una guerra, es normal) y un toque estrafalario (criaturas a cada cual más rara y personajes con curiosas preferencias sexuales). Por último, la aventura.

Saga: Capítulo uno

 
Fiona Staples es la encargada de todo el apartado artístico, tanto de este primer volumen como del segundo (que ya ha sacado Planeta). Si se ha llevado un premio Harvey a casa es por algo, así que no podemos más que alabar tanto el dibujo como el color que la artista canadiense ha imprimido en Saga. Realmente, lo que funciona en esta historia es el aspecto visual (que sí, que Vaughan también ha tenido que ver), donde los escenarios y lugares están plasmados con una sencillez que les da la sensación de estar vacíos, aunque ocurra justo lo contrario; esconden personalidad, algo que se echa en falta en muchos otros cómics. Y lo mismo podemos decir de los personajes, que tienen un aspecto moderno, sin adornos innecesarios, definido y que deja patente que el diseño de todo el conjunto está muy bien meditado de antemano.

Saga es una serie que o bien te gusta mucho o te deja indiferente. En mi caso, sé que continuaré leyendo Saga hasta que la luz del túnel deje de alumbrar, primero porque me he sentido como en casa explorando la odisea de Marko, Allana y la hija que tienen en común. Una obra sencilla, directa, sin complicaciones ni trabas argumentales que va al grano con lo que promete. Un amor imposible, un bebé para unirlos a ambos en las tinieblas del espacio y mucho pulp. No se puede pedir más.

Saga: Capítulo uno

Sinopsis

Saga: Capítulo uno

En Saga seguimos la historia de Alana y Marko, una pareja que encuentra el amor entre el caos de la guerra y forma una familia con el nacimiento de su hija. Su objetivo: dejar todo atrás, arriesgando todo lo que tienen en su vida para traer una nueva a este peligroso y antiguo universo. Así empieza una de las odiseas más memorables del noveno arte.

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3 Responses to “Saga: Capítulo Uno, la odisea espacial de Brian K. Vaughan”

  1. Jana M. Pérez Romero Cyram dice:

    Buah, Saga la verdad es que es una de las series de cómic que sigo en la actualidad, que más me gustan. No se si es por la forma tan irreverente que tiene Vaughan de presentar el papel de Alana o si es por la sensibilidad que destila Marko. El hecho es que tanto el dibujo como el guión van de la mano para producir esa sensación que únicamente te dejan las buenas obras, ya sean libros o no, esa en la que te teleportas a otro mundo/universo para no darte cuenta que en realidad, lo que estás haciendo, es leer. ^^