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Adiós, Terry Pratchett (y II): Los escritores

Tributo Terry Pratchett escritores - Destacada

Los escritores de fantasía y ciencia ficción se suman al lamento de los fans por la muerte del maestro Pratchett.

He despertado y tenía el e-mail lleno de condolencias de amigos y solicitudes de declaraciones por parte de periodistas, y así he sabido que había ocurrido. Estaba avisado. Hace treinta años y un mes, un escritor principiante conoció a un joven periodista en un restaurante chino y los dos hombres se hicieron amigos, escribieron un libro juntos y lograron seguir siendo amigos pese a todo. Anoche, el autor murió.

No había nadie como él. Yo tuve la suerte de escribir un libro con él, cuando ambos éramos más jóvenes, que me enseñó muchísimo. Sabía que se acercaba su muerte, pero eso no la ha vuelto más llevadera. Te echaré de menos, Terry.

Así se despedía Neil Gaiman de Terry Pratchett en una entrada publicada en su blog el mismo día de la muerte del Maestro. El coautor de la excelente Buenos presagios fue el primero de muchos escritores, sobre todo de fantasía y ciencia ficción, que expresaron lo que el autor de Beaconsfield había significado en sus vidas y sus obras. Como os prometimos al recoger los tributos de sus lectores hace unos días, aquí tenéis una pequeña selección de extractos sobre Terry Pratchett, unos emotivos, otros graciosos, otros llenos de anécdotas, todos muy sentidos. Os dejamos directamente con ellos.

Lamento mucho enterarme de que Terry Pratchett ha muerto. Se lo echará mucho de menos, pero ¡qué legado de ingenio y risas nos deja!

Ursula K. Le Guin, en declaraciones a The Guardian.

Terry Pratchett ha muerto y el mundo de la fantasía es mucho más pobre esta mañana. Creador del Mundodisco y autor de más novelas de las que me atrevo a considerar, Terry fue uno de los más grandes escritores de fantasía que han existido, y sin duda el más divertido. Era tan ingenioso como prolífico, que no es decir poco. No puedo afirmar que conociera bien a Terry, pero coincidí con él en docenas de convenciones a lo largo de las décadas, compartí escenario con él unas pocas veces y, en un par de ocasiones, tuve el privilegio de tomar con él una pinta o un curry. Siempre era una delicia, un hombre listo, gracioso, profundo, cálido y amable, un hombre de infinita paciencia, un hombre que de verdad sabía cómo disfrutar de la vida… y de los libros.

Lo sobreviven Yaya Ceravieja, Tata Ogg, Mort, la Muerte, la Muerte de las Ratas, el Comandante Vimes, el Bibliotecario, Cohen el Bárbaro, Rincewind el mago, el Equipaje y cientos de otros personajes inolvidables, cuyas aventuras seguirán deleitando y sorprendiendo a lectores de todo el mundo durante muchos años. Terry Pratchett era de los buenos. Se lo echará de menos.

George R. R. Martin en su blog.

Hay voces que no deberían apagarse nunca. Ayer lo hizo la de Terry Pratchett. […]

Escritas con una aguzadísima ironía, y repletas de frases para el recuerdo, llenas de sabiduría, enunciadas por los personajes en mitad de un parlamento, de un combate o incluso colgando de una cadena por el borde del mundo: «El problema de tener una mente abierta es que la gente insiste en entrar dentro y poner allí sus cosas». «No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y la está esperando». «La banca es un juego muy viejo que se llama “A ver hasta dónde cuela”». Ya no habrá más frases como estas, porque La Muerte se ha llevado a Pratchett al otro lado del desierto negro. Pero detrás deja un legado enorme capaz de entretener, pensar y hacer reír. Y eso no es poco logro.

Juan Gómez-Jurado en ABC.

Facebook - Tributo a Pratchett - Susana Vallejo

El género y el mundo acaban de perder algo maravilloso con este hombre. De todos los escritores que he leído, Pratchett daba la sensación de ser el más humano. Había más verdad en una sola de sus humildes sátiras que en cien volúmenes de drama conmovedor. Al contrario que la mayoría de los comediantes, que emplean su humor como arma y siempre buscan la sangre, Terry no cortaba ni golpeaba. Era demasiado listo para eso. Lo que hacía era sentarse en el taburete de al lado en el bar, pasarte el brazo por el hombro y decir algo ridículo, inteligente e hilarante. Y de pronto, el mundo brillaba más.

No es que se contuviera, ni que no mordiera de vez en cuando. Es solo que parecía elevar cada tema que trataba, incluso al atacarlo. Nos quitaba el orgullo y el egoísmo de debajo de los pies, y sorprendentemente nos veíamos capaces de mantener el equilibrio sin ellos. Y al hacerlo crecíamos.

Sir Terry, tienes mi más sincero agradecimiento. No creo que, pese a los muchos elogios que se te dedican, el mundo sepa lo que tenía en ti. La fantasía ciertamente no lo sabía. Nuestros premios relucientes se vuelven estúpidos e intrascendentes al haberte pasado por alto, aunque dudo que te preocuparan mucho nunca.

La forma más adecuada que encuentro de honrar a Pratchett es con una petición. Si estáis leyendo esto, ¿por qué no dar una oportunidad al legado de este hombre? Si tuviera que adivinar qué autor de fantasía de nuestra era será el más leído en los siglos venideros, apostaría por la obra de sir Terry Pratchett.

Brandon Sanderson en su blog.

Terry Pratchett trajo más alegría a mi vida que ningún otro autor. Si me necesitáis, estaré escondido un rato en mi fuerte de sábanas.

Patrick Rothfuss en Twitter.

Solo coincidí una vez con sir Terry, y fue muy breve. En la Worldcon de 2004 él era el invitado de honor, y daba una charla titulada «Mirando atrás: el siglo XX» junto con Esther Friesner, Craig Gardner y yo. […] Como hablábamos del siglo XX en pasado, empezamos a comentar lo que deducirían del siglo los arqueólogos del futuro y la conversación derivó hacia lo valiosos que son los basureros como yacimientos arqueológicos; al fin y al cabo, tarde o temprano todo lo que usa todo el mundo pasa a ser basura. Entonces sir Terry mencionó que los arqueólogos habían encontrado hacía poco unas letrinas con dos mil años de antigüedad que, al hallarse en un entorno anaeróbico, tenían sus contenidos tan intactos como cuando se… depositaron dos milenios antes.

A lo que yo respondí: «Santa mierda», y me llevé la mayor carcajada del público que he sacado nunca de una convención, por no hablar de toda una Worldcon. Pero ojo, el motivo de llevarme esa risa fue que había centenares de personas abarrotando la sala para ver a sir Terry, no a mí. Sin embargo, en ese momento pude compartirlas. Y si no recuerdo mal, sir Terry me hizo una leve inclinación de cabeza, como diciendo: «Bien jugado».

Es uno de mis momentos favoritos de mis años en la ciencia ficción y la fantasía, y no habría ocurrido sin él. […] Es irreemplazable, pero al menos pudimos disfrutar del don de tenerlo entre nosotros. Que su recuerdo y su obra nos reconforten a todos.

John Scalzi en su blog.

(Ilustración de cabecera: Check Mort, de Paul Kidby.)

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