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Celsius 2016: Minicrónica del viernes 22 y el sábado 23 de julio

Celsius 2016 - Minicrónica viernes y sábado - Destacada

Así fueron los dos últimos días del festival de Avilés de este año.

Lavie Tidhar, autor de Osama y Central Station, empezó su charla del viernes en Avilés diciendo que dedica buena parte de su tiempo a evitar escribir. De su obra solo he leído el relato que tiene en Terra Nova 2, y desde luego su intervención en el Celsius confirma que es un tío muy particular. No ya porque afirme que su obra tiene «un enfoque fluido, sin restringirla a géneros», que hasta ahí viene a ser más o menos normal, sino porque por ejemplo tiene aprensión a las ambientaciones posteriores a los años ochenta, que considera «un coñazo». O porque a veces le da por escribir una historia de misterio pero luego le trae sin cuidado el misterio. O porque, pese a que afirma intentar ofender con su obra, nunca parece lograrlo y solo consigue reseñas en plan «seguro que esto ofende a mucha gente», pero ninguna de alguien a quien haya ofendido directamente.

Celsius 2016 - Lavie Tidhar
Pero me he ido directamente a las charlas del viernes sin contaros antes que, en realidad, esta crónica doble sí que va a ser un poco más gráfica, porque entre regalar trilogías de «El mar Quebrado» junto a míster Fantascy por las calles de Avilés —pasé miedo cuando, para la última, un niño se acercó a los chicos de Manlima Cosplay para decirles la contraseña, se quedó en blanco, tuvo que correr a consultarla y dejó un minutito en el que alguien podría habérsela quitado—, visitar a la gente de la Escuela Asturiana de Esgrima Antigua y a un público entregado que les hacía preguntas sobre combate medieval y, por supuesto, hacer vida en las terrazas de los bares, al final acabé viendo solo cuatro o cinco actos oficiales entre los dos días. En el Celsius siempre hay algo que hacer.

Celsius 2016 - Legión 501 Medio rey

Muchas gracias a la gente maja de Legión 501 por prestarse a jugar con nosotros.


Pero venga, voy con otro. Richard Morgan habla un español más que correcto y dio un pequeño y merecido descanso a Diego García Cruz, que buena falta le hacía. Por si no estabais al tanto, Gigamesh va a reeditar su Carbono alterado, que contó que surge en parte de conversaciones budistas sobre el sufrimiento: si no puedo recordar lo que hice en una vida anterior, es decir, si en realidad no lo hice yo, ¿por qué sufro las consecuencias? Pero Morgan coincide con Tidhar en atribuir parte de la inspiración a la rabia. Por ejemplo, en su obra le gusta plantear una filosofía y luego hacer que fracase.

Celsius 2016 - Richard Morgan
Morgan también explicó lo ocurrido cuando planteó Sólo el acero, su novela de fantasía sobre héroes cansados, a sus editores. Él quería escribir, en esencia, sobre lo que sucede después de derrotar a Sauron: «¿Qué pasa una vez terminada la Guerra del puto Anillo?». Pero claro, su editor oyó la palabra fantasía e inmediatamente respondió con otra palabra: trilogía. Por suerte, Morgan se considera una especie de escarabajo pelotero literario, que va enrollando con calma su mierda (en sus propias palabras), así que dijo: «¿Trilogía? Pues vale». Y nosotros que nos alegramos, ¿no?

Celsius 2016 - Premio Kelvin Abercrombie

Joe Abercrombie recibe su premio Kelvin.


Cambiando de tercio, está un poco feo que diga yo esto, pero muy acertado el reconocimiento a los traductores que se hizo en la entrega de los primeros premios Kelvin 505. En una ceremonia bastante divertida e informal, con desembalaje de trofeos incluido, Joe Abercrombie, Claire North y Guillem López se llevaron sus estatuillas (a Laura Gallego le llegará a casa) y también hubo diplomas para los traductores de las novelas extranjeras premiadas, Jaime Valero y sí, un servidor. Por eso decía que está un poco feo, pero en fin, qué narices: lo que está bien hecho está bien hecho y punto.

Celsius 2016 - David Mitchell
Y el sábado concluyó con la charla de David Mitchell, que al final se redujo por completo a la narración (y traducción al vuelo por parte del sobrehumano Diego) de un cuento muy musical titulado My Eye on You, relacionado con su novela Relojes de hueso, y luego con una última mesa en la que Francesca Haig y la vehemente y espectacular Claire North comentaron los diversos temas relacionados con la escritura de ciencia ficción que les iba planteando Sofía Rhei. Aunque la auténtica conclusión del festival fue la fiesta organizada por Pep Burillo, de la que solo diré —lo que ocurre en Avilés se queda en Avilés— que fuimos dejando progresivamente el local sin tónica, sin hielo, sin mezcla y no sabría deciros si sin cerveza, pero tampoco me extrañaría.

Celsius 2016 - Charla Claire North y Francesca Haig
Y los asistentes nos quedamos con unas ganas enormes de que llegue el 19 de julio de 2017, cuando arrancará el próximo festival Celsius 232, en el que veremos como mínimo a Ann Leckie, Joe Abercrombie (cómo no), Joe Hill y Mike Carey. ¿Hay ganas o no hay ganas? Y mañana, la megacrónica completa de Laura aquí en Fantífica. ¡Os esperamos!

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