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Carlos Sisí y el Nuevo Mundo (zombi)

Entrevista Carlos Sisí - Destacada

«Jamás pensé que escribiría una cuarta parte de Los caminantes», confiesa el escritor.

Carlos Sisí no tenía ni idea de que un día acabaría escribiendo una novela de muertos vivientes. Y mucho menos de que esa novela le convertiría en un escritor famoso. Lo suficientemente famoso como para que en ciertos ambientes haya quien coree su nombre. «La verdad es que no dejo de sorprenderme», dice. El autor de la saga Los caminantes acaba de entregar un nuevo volumen, el cuarto, titulado Aeternum (Minotauro), donde narra lo que ocurre cuando la Pandemia parece controlada gracias a una milagrosa vacuna que da lugar a los Lambert —sí, los Inmortales— y que permite reconstruir algo así como un Nuevo Mundo zombi posapocalíptico.

Los caminantes - Aeternum - Portada

La impactante portada de Aeternum.


Ese Nuevo Mundo se construye en Barcelona, porque fue allí donde fueron a parar los protagonistas de la tercera entrega. Barcelona es una ciudad que Carlos Sisí conoce bien y todo el mundo sabe que uno tiene que escribir sobre lo que conoce. «Es un consejo que me dio mi padre y siempre lo sigo», confiesa el escritor. Por eso todo empezó en Málaga, porque Málaga es su ciudad. Y por eso todo continúa en Barcelona, porque Carlos conoce Barcelona especialmente bien. Tiene un buen puñado de amigos en ella y la visita a menudo. «Estoy convencido de que una las claves del éxito de la serie tiene que ver con la ambientación. Porque todo lo que describo en las novelas es real. Si sale un quiosco, es un quiosco que existe. Necesitaba eso. Que todo fuera real. Que todo fuera verdad. Para que el contraste con la historia fuese más evidente. Que todo fuese lo más real posible dentro del contexto fantástico», insiste.

The Night of the Living Dead - Cartel
Admite que es fan de George A. Romero, el creador de los juguetes con los que juegan todos. Y con todos se refiere a los amantes de los muertos vivientes. O al menos, a aquellos que han decidido incluirlos en sus historias. «Yo quería aportar algo nuevo y creo que lo hago. La idea de la vacuna, que en esta cuarta parte salta por los aires porque necesitaba que hubiera varios puntos de ruptura en la trama para hacer avanzar la historia.» Porque claro, si todo estaba resuelto, si había una cura, ¿por qué regresar al mundo de «Los caminantes»? «Jamás pensé que escribiría una cuarta parte, pensé que lo liquidaría con la trilogía. Pero allá donde iba no hacían más que preguntarme cuándo escribiría la siguiente, y al final me decidí. Por eso digo que este libro es un gracias total. Gracias a todos los que me han seguido durante todo este tiempo y que han permitido a “Los caminantes” convertirse en el fenómeno en el que se han convertido», contesta. Y está tan animado que dice que si le dejan, escribirá un quinto. Porque ahora la historia, que parecía cerrada, ha vuelto a abrirse, y de qué manera.

Los inmortales
El argumento es el siguiente: El horror de la pandemia zombi ha quedado atrás y se trabaja sin descanso para reconstruir al menos una sombra de lo que fue la civilización. La vacuna Esperantum ha hecho posible la creación del Nuevo Mundo en las calles de Barcelona. Los supervivientes se han organizado para recuperar parte de la ciudad y pasan sus días limpiando las calles de zombis. Pero este delicado equilibrio se verá seriamente amenazado cuando la vacuna empiece a perder efecto y las personas a las que se ha administrado comiencen a ver a sus compañeros como una amenaza. Más si tenemos en cuenta que esos compañeros se habían vuelto engreídos. Porque creían estar por encima del bien y del mal. Esos engreídos son a los que Carlos Sisí llama los Lambert, en honor a Cristopher Lambert, el protagonista de Los inmortales.

¿Muy fan de Christopher Lambert?

Bueno, es solo la manera en la que los personajes llaman a estos inmortales. Ellos prefieren llamarse los Aeternum. Se sienten superiores porque el cuerpo no les funciona y son todo conciencia. No tienen frío ni calor, van desnudos. Son una especie de dioses. Al resto no les despiertan confianza porque no parecen humanos. Ni siquiera necesitan comer.

¿Por qué crees que gusta tanto el Padre Isidro?

Bueno, supongo que es algo así como el Darth Vader de la saga. El malo siempre gusta. No sé. Lo único que puedo decir es que sus fans pueden estar contentos, porque el Padre Isidro ha vuelto.

Los caminantes - Portada
¿Qué errores se cometen en ese Nuevo Mundo?

Todos. Porque se crea una sociedad idéntica a la que se había destruido. Y no es perfecta, claro. Y les da pena porque piensan que podrían haberla hecho mejor, porque tenían la oportunidad de empezar de cero y no han podido. Al final es como una moraleja, la idea de que la codicia y la envidia siempre van a dominar al ser humano.

¿Qué opinas del zombi como monstruo? ¿Sobre qué te permite reflexionar?

Te permite reflexionar sobre la sociedad. Sobre la falta de espiritualidad de hoy en día, pero también sobre el consumismo. Romero decía que el zombi era la clase obrera de los monstruos, porque representaba a la masa sin nombre, y estoy completamente de acuerdo. Además, siempre me ha fascinado la idea de que, no sé, pongamos que tu hija muere y vuelve de entre los muertos. ¿Qué haces? ¿Le pegas un tiro? Yo sería incapaz. Los protagonistas de las películas de Romero no dudan, pero yo no dudaría en poner el cuello.

George A. Romero y Stephen King

George A. Romero y Stephen King.


Hablando de Romero, ¿quién es tu maestro literario?

Stephen King, sin duda. He disfrutado muchísimo con sus historias. Y me siento muy como él cuando dijo aquello de que sus libros son como Big Macs con patatas. Libros para pasarlo en grande. Como espero que lo sean los míos.

Hablando de sus libros, ¿cuáles serían tus favoritos?

Pues El misterio de Salem’s LotIt y, bueno, Apocalipsis, que para mí es la mejor novela de zombis sin zombis.

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