Este sitio utiliza cookies. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. Para más información vea la política de cookies.

Cerrar

Entrevista a Lauren Beukes

lauren-beukes

Lauren Beukes nos cuenta cómo concibió Las luminosas y qué la apasiona del género.

«Sin el elemento fantástico, el mundo es aburrido»

 
Dice Lauren Beukes, la chica rubia de aspecto frágil que sostiene una minúscula taza de café en la cafetería de un hotel barcelonés, un día de verano cualquiera, que si escribe ciencia ficción es porque «sin el elemento fantástico, el mundo es aburrido» y, por lo tanto, considera que sus novelas «también lo serían». Hablando de novelas, la que hace tres en su trayectoria, Las luminosas (RBA), está a punto de aterrizar en librerías. La historia es ésta: Un asesino en serie viaja por el tiempo matando chicas. Una de esas chicas sobrevive y trata de darle caza. El asesino se convierte en fugitivo temporal sin saberlo. Y todo porque un día entró en La Casa equivocada y encontró un puñado de objetos que supuestamente pertenecían a las víctimas. ¿Y qué tienen en común todas esas víctimas? Que iluminan a todo el que las rodea. Que para ellas la vida es maravillosa hasta que viene el tipo en cuestión y (¡zas!) acaba con ellas. «Lo más curioso de todo es que la idea de la novela se me ocurrió un día cualquiera, mientras vagaba por Twitter. Recuerdo que estaba manteniendo una conversación con un lector extranjero y pensé en un pony de juguete, un pequeño pony que alguien entregaba a una niña. Luego pensé que ese alguien podía ser su asesino. Y así fue como empezó todo».

Pero no era un asesino corriente, era un asesino en serie capaz de viajar en el tiempo, un asesino que, además, proviene de los años 30…

Sí, quise que proviniera de la época de la Gran Depresión americana, que hubiese estado en la Primera Guerra Mundial. De hecho, el personaje está basado en un asesino en serie de entonces, solo que obviamente ese asesino no viajaba en el tiempo. Pero fue un asesino que mató durante mucho tiempo y luego desapareció sin dejar rastro.

¿Es cierto que te documentas siempre muchísimo?

(Asiente) Muy cierto. En este caso tuve que documentarme, en primer lugar y sobre todo, respecto al tema de los asesinos en serie. Su falta de empatía, la necesidad de violencia, su cinismo, el hecho de que se sienten perdedores y solo la muerte les impulsa a seguir adelante y que, como le ocurre a Harper, cuanto más matan más necesidad sienten de matar, es como una droga. En muchos casos, únicamente matar les hace sentirse hombres. Son muy complejos. (Da un sorbo a su café y prosigue.) Luego también tuve que documentarme sobre varias épocas distintas porque la historia ocurre en distintos tiempos y hay tres líneas temporales. Me hice un mapa en la pared de mi despacho. Tipo los mapas que tienen los policías cuando persiguen a un asesino que ha matado en muchos sitios. Daba un poco de miedo.

Los objetos son muy importantes en la historia, lo son para el asesino Harper, pero también para sus víctimas, ¿por qué esa pasión por los objetos?

Porque los objetos a la vez hablan de nosotros y del tiempo en el que fueron creados y alguien los compró. En la novela son la única pista que puede seguir Kirby (la chica que sobrevive e intenta dar caza a su asesino) para encontrar a Harper. En parte es también una de mis obsesiones, porque ya aparece en otros de mis libros ese hecho de que lo que tenemos dice mucho de quienes somos. No sé por qué los objetos me obsesionan, pero así es. No puedo evitarlo.

Hablando de obsesiones, es algo que los protagonistas comparten…

Sí. En el caso de Harper es obviamente su obsesión por matar, una obsesión que tiene que ver con algo que solo descubriremos al final de la novela, y en el de Kirby con la de encontrar a aquel que le ha quitado su luminosidad, todo aquello que podía haber sido y no está siendo por su culpa. Estaba llena de vida y ambición y ahora no le queda nada, más que el deseo de vengar su propia muerte, no en sentido literal pero sí figurado. Por eso siempre digo que los dos están obsesionados.

Las luminosas, de Lauren Beukes

 
¿Dirías que Las luminosas es un thriller de ciencia ficción? ¿O una novela negra con elementos fantásticos?

(Se encoge de hombros.) Supongo que todas mis novelas son thrillers. La primera, Moxyland, es un thriller político de ciencia ficción, Zoo City es más una novela negra con un componente fantástico y Las luminosas es más un thriller criminal. Lo que me gusta es la mezcla de géneros. Lo que hago es buscar una idea, una idea que me guste mucho, y tratar de retratar el mundo, el mundo que veo a mi alrededor, a través de ella, pero si solo hablas del mundo es aburrido, por eso introduzco el elemento fantástico.

¿Goza de buena salud la literatura fantástica en tu país, Sudáfrica?

Sí, de muy buena salud. La literatura fantástica siempre ha sido una buena manera de hablar de los problemas de una sociedad sin tener que hablar de ellos directamente. En ese sentido recomiendo leer a Sarah Lotz, que está denunciando la situación que viven los homosexuales en Sudáfrica a través de sus novelas de zombis. En ella habla de cómo se viola a las lesbianas con el propósito de darles una especie de «correctivo», y los violadores salen impunes; es lo que está pasando en nuestra sociedad, pero de lo que nadie habla por miedo a las represalias. Para hablar sobre ello necesitamos a los zombis. Sudáfrica es un país muy complejo y el género fantástico permite analizarlo de forma que no duela tanto como dolería hacerlo de otra manera.

Pese a ello, pese a que tus novelas también hablan de la realidad compleja de tu país, no venden tanto allí como fuera, donde son auténticos best sellers. ¿Por qué?

Muy sencillo. Mi país tiene 54 millones de habitantes, pero solo un millón de ellos compra libros. Hay que pensar que un 40% de la población es analfabeta, por lo que las posibilidades de vivir de tus novelas en Sudáfrica son remotas. Uno no puede considerarse escritor hasta que empiezan a irle bien las cosas fuera. Es lo que me ha pasado a mí. Y me siento muy afortunada. Porque vivo en un lugar que me inspira, aunque le traiga sin cuidado lo que hago.

Hablando de inspirar, ¿qué hay de tus escritores favoritos? ¿Puedes darnos un par de nombres?

Claro. Me gusta muchísimo William Gibson. También Jennifer Egan y, oh, Patrick DeWitt. Recomiendo a todo el mundo que lea Los hermanos Sisters: es la novela más divertida que he leído este año. También me gusta mucho Alan Moore.

¿Alguna manía a la hora de escribir?

Ninguna en especial. Me gusta escribir de noche. Y me gusta escribir en los aviones. Ah, y si tengo que hacerlo de día, prefiero que sea en una oficina, rodeada de gente. A menudo se te olvida cómo ser persona cuando te encierras en tu habitación y te apartas del mundo para escribir, y no quiero que me pase.

Una última cosa, ¿vas a participar en el apartado creativo de la serie sobre Las luminosas que prepara Appian Way, la productora de Leonardo DiCaprio?

No, seré consultora. Es decir, podrán llamarme cuando tengan dudas y demás, pero no voy a escribir el guión. Aunque aún queda mucho para eso: apenas hemos firmado. Al menos habrá que esperar un par de años para verla en antena.

Pero llegará.

Sí, llegará. Si alguien me hubiese dicho hace un tiempo que ocurriría algo así, no le hubiese creído. Pero ha pasado. Lo dicho, me siento muy afortunada.

(Podéis leer en Fantífica nuestra reseña de Las luminosas, y en la web Literatura Fantástica tenéis sus dos primeros capítulos para descargar (PDF) y un relato completo de Beukes, Marcada.)

Sinopsis

Las luminosas

Kirby ha sobrevivido a un intento de asesinato brutal. El asesino trató de degollarla y de arrancarle las entrañas. Pasó meses en un hospital. Y cuando despertó, quiso contratar a un detective privado para que le echase una mano buscando a su asesino. Pero no tenía el suficiente dinero. Así que empezó a investigar ella misma. Y fue así como descubrió que su asesino podía no estar viviendo en esta época, sino que podía tratarse de un viajero en el tiempo.

Inicia sesión y deja un comentario

3 Responses to “Entrevista a Lauren Beukes”

  1. […] más adolescente, y sus secuelas. Lotz aprovecha sus libros para tratar temas que le preocupan, en palabras de Lauren Beukes, “está denunciando la situación que viven los homosexuales en Sudáfrica a través de sus […]

  2. […] más adolescente, y sus secuelas. Lotz aprovecha sus libros para tratar temas que le preocupan, en palabras de Lauren Beukes, “está denunciando la situación que viven los homosexuales en Sudáfrica a través de sus […]

  3. […] Lotz aprovecha sus libros para tratar temas que le preocupan, en palabras de Lauren Beukes, ( http://www.fantifica.com/literatura/articulos/entrevista-lauren-beukes ), “está denunciando la situación que viven los homosexuales en Sudáfrica a través de sus […]