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Entrevistamos a Patrick Rothfuss

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«Es ridículo creer que la fantasía es solo cosa de niños.»

Entrevistamos a Patrick Rothfuss, el hombre al que adoran todos aquellos que han leído las dos primeras entregas de su «Crónica del asesino de reyes»: El nombre del viento y El temor de un hombre sabio

 
Dice que se deja crecer la barba por pereza. Que lo único que hace es no afeitarse. La barba, dice, es la única cosa que nace de la inacción. Luego se encoge de hombros y se ríe. A carcajadas. Patrick Rothfuss es, además de un maestro de lo fantástico, un tipo que se ríe a menudo. La clase de tipo que cree que inteligente es aquel que no teme leer cómics de superhéroes. La clase de tipo que, de adolescente, se entretenía imaginando las posibles conversaciones y los posibles escenarios de un videojuego. Uno de aquellos videojuegos que se consideraban ficción interactiva y que en realidad eran, en palabras del propio Rothfuss, como «novelas a las que podías jugar».

Convertido un par de décadas más tarde en un escritor que llena auditorios (con aforos que superan las 300 localidades) con la misma facilidad con la que Justin Bieber llena estadios, Rothfuss aterriza en España con las dos primeras partes de su alabada trilogía Crónica del asesino de reyes y un cuento (no) infantil bajo el brazo (Las aventuras de la Princesa y el señor Fu) dispuesto a convertirse en el nuevo George R. R. Martin. Aunque no le guste demasiado hablar de ello. Pero ¿quién necesita hablar de Martin cuando puede hacerlo de un tipo como Kvothe? Kvothe es el protagonista de su trilogía, el músico, mendigo, ladrón, asesino y héroe de, por el momento, El nombre del viento y El temor de un hombre sabio, las dos primeras entregas de la saga. O, dicho de otro modo, los dos primeros días que Cronista pasa con Kvothe, desentrañando su pasado para tratar de edificar su historia, porque es a eso a lo que el Cronista se dedica, a buscar hombres y a convertirlos en mitos… ¿O era el revés? Sea cual sea el caso, la semana pasada disfrutamos de un buen rato con Rothfuss ante una copa de agua sin gas y un plato de aceitunas, y esto fue lo que nos contó.

Durante la entrevista
¿Cuándo empezó tu pasión por la literatura fantástica?

Siempre he leído literatura fantástica. Empecé con El Hobbit y El Señor de los Anillos y luego vinieron Las crónicas de Narnia, y desde entonces ya no he podido parar.

¿Qué autores de hoy sigues?

Me gustan Neil Gaiman, Terry Pratchett, Scott Lynch, Brandon Sanderson… Con Brandon comparto muchos lectores. Ambos vendemos un montón de libros en Estados Unidos. Pero él vende más porque escribe más rápido que yo.

¿Alguna vez rindes homenaje a alguno de tus maestros en tus historias?

[Niega con la cabeza y su larga, larguísima barba, se mueve de un lado a otro.] No. No me gustan esa clase de libros. No me gusta hacer guiños a mis lectores. Porque creo que está fuera de lugar. Es como dejar de lado a quienes no han leído tanto como tú.

¿Recuerdas lo primero que escribiste?

Oh, sí. Y no fue una novela, ni siquiera fue un cuento. Fue un juego de ordenador. Por entonces jugaba mucho a esa clase de juegos. Los llamaban «ficción interactiva». Eran juegos sin imágenes, solo con texto. El ordenador te daba órdenes y tú las acatabas. Del estilo: «Enciende esa vela». Y: «Has encendido la vela». El juego que yo escribí era larguísimo. Como tres metros de papel de largo. Porque por entonces el papel de impresora era una especie de rollo, no hojas sueltas. Recuerdo que me empleé a fondo con las descripciones. Me encantaban las descripciones.

Dices que admiras a Tolkien y como él has creado tu propio universo, aquel en el que se mueve Kvothe, ¿cómo se hace algo así? ¿Cómo se crea un mundo nuevo?

[Se encoge de hombros.] Supongo que la cosa tiene que ver con lo que te apasiona. A Tolkien le apasionaba el lenguaje y creó un mundo basado en el lenguaje. A mí me apasionan otras cosas y he creado un mundo inspirado por ellas.

¿La música?

No especialmente. La verdad es que puedo decir que la música no es una de mis pasiones. Sí que es verdad que hubo una época en la que quise ser músico, pero ahora no diría que me muero por escuchar este o aquel disco.

Entonces, ¿a qué pasiones te refieres?

Me refiero a la antropología, la sociología, la economía, la naturaleza y la Historia. La Historia con mayúsculas pero también las historias. Como Kvothe, soy una especie de performer, un actor, que se mete en la piel de otros y cuenta sus historias.

Rothfuss en su charla de Barcelona

Rothfuss en su charla de Barcelona.


Hablando de Kvothe, ¿qué tiene de ti?

¿Qué tiene de mí? Supongo que ambos somos muy directos a la hora de expresar nuestras opiniones, y yo diría que eso es lo único que tiene de mí, o que es lo único en lo que nos parecemos. Tiene cierta lógica que el lector crea que Kvothe tiene muchas cosas de mí, pero se equivoca. Aunque no deja de ser un cumplido cuando alguien se te acerca después de una presentación y te dice que por fin alguien que entiende de música ha escrito una buena novela sobre música cuando lo cierto es que no tengo ni idea.

Ya que estamos, ¿qué opinas de tus lectores? ¿Por qué crees que la mayoría son adolescentes?

Porque los adolescentes aún no han sido contaminados contra el género fantástico. No sé por qué extraña razón la sociedad tiende a creer que leer este tipo de novelas es algo infantil, cuando lo ridículo es creer que la fantasía es solo cosa de niños. Apuesto mil dólares a que los tipos más inteligentes de compañías molonas como Pixar leen cómics de superhéroes y novelas de fantasía y ciencia ficción. De hecho, hace poco descubrí que mi padre, un reputado doctor, sigue leyendo cómics de X-Men y me dije que no es que sea inteligente pese a que lee cómics de X-Men sino que es inteligente porque los lee. La fantasía te abre la mente. Es como viajar. No hay forma más fácil de viajar que leyendo ficción y nunca viajarás tan lejos como leyendo fantasía.

¿Tú también lees cómics de X-Men?

Por supuesto. Leo muchísimos cómics. Pero no necesariamente de superhéroes. Actualmente se están haciendo cosas brillantes.

¿Como por ejemplo?

Estaba pensando en Saga, de Brian K. Vaughan y Fiona Staples.

¿Es verdad que de pequeño querías ser un escritor famoso?

Sí, pero cuando crecí me di cuenta de que lo más probable si quieres ser escritor es que nadie te publique, y que si logras publicar, nunca serás famoso, porque jamás venderás tanto como para hacerte famoso… Pero, ¿sabes qué? ¡Ha pasado! ¡Me he convertido en un escritor famoso! Es increíble, pero a veces todas esas colas me hacen sentir como una estrella del rock o algo parecido… ¡Es divertido!

Rothfuss llenando auditorios

Llenando auditorios.


¿Algún spoiler de la tercera entrega de la trilogía?

No. No pienso hablar de ella hasta que esté lista.

¿Y lo estará pronto?

Eso espero.

A todo esto, ¿por qué decidiste escribir un cuento para niños?

Cuando tienes niños descubres que los cuentos infantiles son muy aburridos. Porque todos parecen el mismo cuento. Así que me propuse hacer algo distinto. Porque de eso precisamente va mi literatura. De lo inesperado. Quiero darle al lector algo que no espera. Porque odio hacer algo que ya se ha hecho antes. Así que hice esa historia sobre princesas que no son lo que parecen. La idea siempre es hacer algo diferente, emocionante y divertido.

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2 Responses to “Entrevistamos a Patrick Rothfuss”

  1. Miquel dice:

    ¡Eh mamá! ¡Salgo en Fantífica! xD Gordo, pero salgo.

  2. Lord Beric Lord Beric dice:

    Grande Rothfuss, se nota que es un tipo divertido :)