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«La Tierra Larga», guiando y recapitulando

La Tierra Larga - Destacada

Repasamos las principales características de la saga de viajes entre mundos de Pratchett y Baxter.

Es un hecho: la pentalogía de ciencia ficción escrita a cuatro manos por Terry Pratchett y Stephen Baxter —Fantascy ha publicado por ahora La Tierra Larga, La Guerra Larga y El Marte Largo— parece una novela de miles de páginas pero dividida en varios trozos, como si los autores buscasen desde un primer momento proporcionar al lector la sensación de deslizarse entre entregas como si de un viaje por la Tierra Larga se tratase, en plan instantáneo.

Quizá por eso, y a pesar de que en español las entregas tardan mucho más en salir que en el mundo anglosajón (donde la saga ya ha terminado), al caer en nuestras manos El Marte Largo no tenemos esas pérdidas de memoria que se dan en otras sagas. Parece calculado al milímetro, cosa que no quita para que sea interesante hacer una especie de guía o recapitulación de todo lo ocurrido hasta ahora en lo que llevamos de serie en español.

Terry Pratchett y Stephen Baxter
Antes que nada, y para los no iniciados todavía en la saga —avisamos cuando os convenga dejar de leer—, hablaremos muy brevemente del meollo de la serie. Básicamente, la Tierra Larga es una sucesión de mundos paralelos que toman como base nuestra Tierra normal. Más concretamente, podemos decir que es una «concatenación de mundos», en el hipotético caso de que estos guardaran una relación entre sí. Eso sí, nuestra Tierra actual (o Tierra Datum) es como es por culpa de los humanos, pero el resto de Tierras, hasta que estén tan densamente pobladas como el Datum, son vírgenes y tienen sus propios ecosistemas y especies animales. Y la serie de mundos concatenados es infinita, al menos que sepamos.

La probabilidad supone un factor importante, ya que en cada una de las Tierras paralelas pueden darse una infinidad de posibilidades, una mezcla de plantas, animales y climas casi aleatorios. Y luego están los Bromistas, una anomalía extrema (como por ejemplo, un mundo poblado solo por mariposas) que supone, digamos, un alivio por si a los viajeros les entra tedio. Pero es un alivio peligroso, ya que no se sabe lo que se puede encontrar ahí fuera.

La Tierra Larga - Patata

Plano de la «cruzadora» original de Willis Linsay, tal y como se publicó en internet de forma anónima. (Nota: el editor no se hace responsable de posibles usos inapropiados de este diagrama o de la tecnología que representa.)


Y luego está la patata. El científico Willis Linsay concedió a la humanidad su invento, la «cruzadora». Con una cruzadora, que puede fabricarse con componentes muy fáciles de encontrar y tiene una simple patata como fuente de energía, casi cualquiera puede pasar a los mundos paralelos como una exhalación. La patata es fundamental para cruzar, aunque luego hay unos pocos humanos (los cruzadores naturales) que pueden pasar a otros mundos sin ella. Es el caso del protagonista de la serie, Joshua Valiente, y de Sally Linsay, hija del inventor de la cruzadora. También hay humanos que pueden cruzar acompañados de cruzadores naturales (con efectos colaterales, como náuseas), y luego hay otros que directamente no pueden cruzar, los llamados fóbicos, ni acompañados ni mediante patata.

Y hasta aquí podéis leer con absoluta calma quienes no hayáis empezado la serie. En la próxima sección igual no tantos, pero a partir de la siguiente habrá spoilers a mansalva.

La inmensidad

La Tierra Larga - Cadena de mundos
El espacio salvaje, la naturaleza llevada al extremo, la infinidad de mundos al alcance de la mano. «La Tierra Larga» es el viaje entre mundos a lo bestia. Tantísimos mundos por descubrir y la cosa no parece que se acabe nunca, sobre todo cuando además de la Tierra Larga nos enteramos de que también existe el Marte Largo, y puede que el Venus Largo, el Júpiter Largo o el Plutón Largo, y así hasta el infinito y más allá. La sensación que produce, cuando uno le pilla el tranquillo a la serie (que, me atrevo a decir, es casi instantáneo), es que las posibilidades son tan burras que da miedo.

En esa inmensidad existen millones de especies animales, plantas, acantilados, colores, olores, ruidos y todo lo que se nos ocurra. Dentro de esos ecosistemas al cuadrado puede darse otra plétora de situaciones totalmente aleatorias, todo gracias a la vida inteligente, sea animal o humanoide. Y esto es solo el principio, porque aunque la serie termine con The Long Cosmos (o El Cosmos Largo, cuando se publique en español), sabemos que siguen existiendo las posibilidades, y una cantidad finita de páginas no es suficiente prisión para tanto mundo. Y si has llegado hasta aquí sin haber leído los libros, de verdad, para ya. Vete.

Viajes y tecnología

La Longue Guerre
Básicamente, «La Tierra Larga» es una historia sobre viajes, que se tratan muy ampliamente en todos los libros de la colección, además de un tratado sobre el ser humano y cómo estos manejan la situación. Por tanto, todo viaje conlleva un equipamiento, y a no ser que los pioneros vayan a pelo, sin nada más de lo que puede acarrear encima un ser humano, en todo entorno potencialmente hostil es recomendable llevar algún equipamiento adecuado para la supervivencia y, claro que sí, para viajar hasta donde ningún humano ha llegado jamás.

El twain, un tipo de dirigible pensado para la viajar por la Tierra Larga (en alusión a Mark Twain y su visión de los barcos a vapor que navegaban por el Misisipi) es el vehículo fundamental para cubrir grandes distancias en la cadena de mundos. Desde el primer viaje de Joshua Valienté y Lobsang en una travesía épica que inspiró al mundo en la primera novela de la serie, ha habido muchos twains. Además del primero, el Mark Twain, tenemos el USS Benjamin Franklin y el USS Neil A. Armstrong I, o el más moderno USS Neil A. Armstrong II —capaz de cruzar quince millones de mundos por semana, ahí es nada—, sin olvidar el USS Eugene A. Cernan.

La Guerra Larga - Portada
Twains los hay de varios tipos: los comerciales son capaces de transportar mercancía o pasajeros entre mundos, y los militares son en realidad fortalezas erizadas de armas (como los arriba mencionados). En «La Tierra Larga» hay una guerra tecnológica y una suerte de Guerra Fría para comprobar hasta dónde son capaces de llegar los países, desde la travesía china que alcanza los 20.000 millones de mundos hasta la travesía americana de los 250.000 millones de mundos, a bordo del USS Armstrong II y el USS Cernan. Las cifras parecen apuntar a que se cumple la teoría de que la Tierra Larga puede ser infinita, hasta que se demuestre lo contrario.

Todo ello, gracias a la Corporación Black, entidad científica líder en el Datum —como Apple, Industrias Stark o Empresas Wayne, pero multiplicado por mil— cuyo dueño, Douglas Black, cede de forma desinteresada el diseño del twain al mundo, para que este pueda usarlo como mejor le convenga.

El Marte Largo - Portada
Pero el twain no es la única muestra tecnológica que vemos en «La Tierra Larga». Dado que los libros de la serie avanzan muy deprisa en el tiempo, veremos otros muchos otros ejemplos, como la gata parlante Shi-mi (que no deja de ser un apéndice de Lobsang) a bordo del USS Armstrong II y el USS Cernan en la travesía de los 250.000 millones de mundos, o la anticuada mano cibernética que implantan a Joshua cuando pierde la suya, a lo Luke Skywalker pero tras ser mordido por un beagle en vez de por un sable láser, en el desenlace de La Guerra Larga. Bajo ningún concepto Joshua desea tener una mano moderna de la Corporación Black, ya que teme que Lobsang estuviera siempre presente en ella como encarnación de toda la tecnología creada por la empresa.

También tenemos los planeadores de El Marte Largo, diseñados por GapSpace Inc., con los que Sally Linsay, Willis Linsay y Frank Wood viajan desde la Luna de Ladrillo hasta el Marte de la Brecha como travesía de exploración y confirmación de la teoría de Willis Linsay de que allí hay algo más, seguramente vida inteligente que ha terminado desapareciendo debido a los cambios repentinos en la atmósfera de Marte. Allí descubren que los rusos han llegado primero, pero eso es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión. Y por último, tenemos la reconstrucción de la hermana Agnes, mentora de Joshua, en un cuerpo cibernético. Y claro, al propio Lobsang, que merece sección aparte.

Lobsang

La Longue Terre
Poco se puede decir de Lobsang, el coprotagonista más misterioso de «La Tierra Larga» (o puede que sea el único protagonista y los autores nos tengan engañados), que no sepamos ya por los libros. Es la reencarnación del Bardo Thodol, y posiblemente —y digo posiblemente porque uno nunca está seguro con estas cosas— una alusión directa al lama Tuesday Lobsang Rampa, seudónimo del escritor inglés Cyril Henry Hoskin que abundó en la vida en el Tíbet, la religión y lo paranormal, aunque más tarde muchas de sus proclamas fuesen consideradas un fraude. ¿Coincidencia?

El caso es que Lobsang, aun con una mentalidad metahumana que está más allá de toda explicación, es capaz de predecir muchos de los acontecimientos que de forma lógica se darán en la Tierra Larga, como la aparición de los Siguientes. Sea o no un producto de la Corporación Black —o directamente, que él sea la Corporación Black—, Lobsang es, y seguirá siendo, un misterio de proporciones bíblicas, omnipresente, una especie de dios al que todo el mundo querría recurrir —salvo que seas Joshua, el pionero de aúpa— sin saber qué esperar después.

Los Siguientes

The Long Utopia
Como los mutantes, que son la evolución del homo sapiens en el universo Marvel, los Siguientes vienen a ser la evolución natural del humano normal y corriente según Pratchett y Baxter. En un escenario tan vasto como la Tierra Larga, es perfectamente comprensible que la influencia de un espacio infinito se traspase de forma directa a la vida inteligente, bajo la forma de humanos, o superhumanos, capaces de hablar, escuchar y pensar al mismo tiempo, cuya habla y línea de pensamiento están más allá del homo sapiens normal. Las aspiraciones, motivaciones y cociente intelectual de esta evolución son indudablemente superiores, aunque esto nos lleva a un agudo problema ético en El Marte Largo, cuando Maggie Kauffman descubre en la tierra 182.674.101 —a bordo del USS Neil A. Armstrong II— que un grupo de Siguientes que se hacen llamar Napoleones y obedecen a un tal David fueron los causantes de la pérdida del USS Neil A. Armstrong I.

¿Son los Siguientes un problema que hay que erradicar? La prueba de la resolución del humano normal ante lo desconocido o lo que considera una amenaza es que, sin el conocimiento ni el consentimiento de la capitana Kauffman, a bordo del USS Neil A. Armstrong II viajaba una bomba nuclear que se iba a lanzar sobre Buen Viaje, lugar que propició el desarrollo de los Siguientes. Ahí es donde también nació Roberta Golding, la primera Siguiente que conocemos en la serie —concretamente en La Guerra Larga—, aunque entonces no sospechábamos que se trataba de un peldaño más en la cadena evolutiva humana.

Recopilando criaturas

The Long Cosmos
Trolls que son capaces de usar el canto largo para comunicarse —la música es la gran referencia cultural de la serie, un diez si somos capaces de reproducir en nuestra cabeza todas las canciones mencionadas—, elfos violentos, dinosaurios que pueden usar hondas para disparar a dinosaurios herbívoros y cazarlos (nada más que una anomalía curiosa sin peso en la trama), cangrejos de río que se organizan en comunidades con clases sociales, kobolds, y también los perros humanoides bautizados como beagles, especie a la que pertenece Milú, a quien Maggie Kauffman enrola en el USS Neil A. Armstrong II como muestra de la diversidad cultural del viaje del twain y la mente abierta de la capitana. Salvo los beagles y los animales no inteligentes, el resto de criaturas son cruzadoras naturales, ya que han evolucionado en la Tierra Larga.

Las criaturas de «La Tierra Larga» forman parte de la sensación de maravilla de la serie, encabezadas por los trolls, ya que son ellos quienes han tenido más trato con el humano corriente y los que, a fin de cuentas, más evolucionados están como seres vivos inteligentes de la Tierra Larga. No niegan su ayuda a los humanos a la hora de construir o hacer cualquier otra cosa, pero si se ven amenazados sin duda huirán cruzando a otros mundos y será imposible darles alcance. Pese a ser considerados como animales por la mitad de la humanidad, llegando a la esclavitud y al maltrato, la otra mitad tiene a los trolls como criaturas adorables que encima proporcionan espectáculo gracias a su impresionante canto largo, que reverbera a lo ancho de las tierras.

Y por supuesto, no olvidamos a Primera y Segunda Persona Singular, misteriosos organismos donde los haya, formados por miles de millones de células de los océanos que, al contrario que en el Datum —donde evolucionaron por separado—, forman parte de una misma entidad. En el caso de Segunda Persona Singular, tiene forma de isla y en su arbolada superficie incluso vive una colonia compuesta por una docena de humanos, a quienes visitan Lobsang y el reverendo Nelson Azikiwe para estudiar la simbiosis de la humanidad con la Tierra Larga.

Política y religión en «La Tierra Larga»

La Tierra Larga - Infografía

En Youtube tenéis un resumen infográfico de la serie (en inglés).


Una serie con viajes entre mundos, humanos, criaturas humanoides, investigación científica, etcétera, no puede estar exenta de política y tampoco de religión. Aunque en el caso de «La Tierra Larga», la política y la religión son muy fáciles de resumir, sobre todo porque los autores las han simplificado para ilustrar que los humanos estamos destinados a comportarnos de la misma y predecible forma en situaciones peliagudas o novedosas.

Esto es la política: al existir humanos que no pueden cruzar, estos terminan resentidos y cabreados en extremo con los que sí pueden, lo cual les lleva a pensar que los que han vivido toda la vida en la Tierra Datum y de pronto han decidido lanzarse a la aventura y probar fortuna no son nada patrióticos. En este marco de pensamiento aparece Brian Cowley, fundador de Humanidad Primero y posteriormente Presidente de los Estados Unidos desde 2036 hasta 2048. Por su parte, la religión es así: las tierras paralelas no forman parte de la creación de Dios, y por tanto todos los pioneros que se marchan del Datum son impíos y merecen castigos divinos. Todos no piensan así, claro está, pero la idea conduce a que haya movimientos extremistas relacionados con la negación y demonización de la Tierra Larga, incluyendo a todos sus habitantes, como los trolls.

La Tierra Larga - Portada polaca

Portada de la edición polaca del primer libro.


Todo esto, por supuesto, provoca una tensión palpable en las páginas de cada novela de la serie, sensación que se acentúa cuando explota la caldera de Yellowstone (ver más abajo) y de pronto los humanos de la Tierra Datum —ahora contaminada debido a la nube tóxica que cubre la mitad del planeta— que han votado a Cowley, o los que consideran que el estallido es un castigo divino, de pronto se muestran muy interesados en las tierras paralelas. Por no hablar de que Cowley ha enviado alguna que otra expedición de twains a las comunidades de la Tierra Larga más díscolas con la política estadounidense —como Valhalla—, y corta toda ayuda a los humanos que se han ido del Datum para buscarse las habichuelas.

Es decir, que «La Tierra Larga» es en realidad una gran crítica al sistema establecido que no pasa desapercibida.

Una de desastres

Parque nacional de Yellowstone

El volcán del Parque de Yellowstone, que explota en la segunda entrega.


Tres acontecimientos importantes, de esos que hacen época, han sacudido hasta ahora los tres primeros libros de la serie.

  • El primero fue la bomba nuclear que explotó en Madison, narrada al final de La Tierra Larga y entre cuyos causantes está Rod Green —hermano de Helen Valienté, la esposa de Joshua Valienté—, miembro de Humanidad Primero, quien se venga tras haber sido abandonado por su familia al marcharse del Datom para fundar Reinicio en la Tierra Larga. Rod era fóbico.
  • El segundo gran acontecimiento, que ocurre al final de La Guerra Larga, es la explosión de la caldera del Parque nacional de Yellowstone del Datum, en el año 2040, razón por la cual la mitad de la Tierra original ha terminado intoxicada por los gases volcánicos, ha ocultado el sol y además ha provocado terremotos. La suerte es que no ha tenido repercusión en el resto de tierras.
  • El tercero es la línea de actuación de cara a los Siguientes, y el ejemplo de cómo una raza inferior debe hacer lo que sea para sobrevivir frente a una posible amenaza. Finalmente, Maggie Kauffman es la que tiene la capacidad de decidir si se lanza o no la bomba nuclear oculta en el USS Neil A. Armstrong II contra Buen Viaje, como decíamos más arriba.

La bomba atómica finalmente no se lanza, pero de todos modos Lobsang termina destruyendo Buen Viaje usando un asteroide pequeño, pero no sin antes asegurarse de que todos los Siguientes y sus familias están en un lugar secreto de la Tierra Larga donde no puedan ser alcanzados por los humanos normales. Esto nos lleva a la eterna pregunta que nos hacemos todos: ¿es o no Lobsang el adalid de la Tierra Larga? La Tierra Larga es su patio de juegos y su máxima devoción.

Dad por supuesto que cuando salgan en español The Long Utopia y The Long Cosmos esta guía se ampliará, o continuará en una segunda parte.

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