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Recordando a Pratchett: Hablamos con sus editores en España

Pratchett Pájaros

Todo lo que siempre os habéis preguntado sobre cómo llegó el genio a nuestro país y por qué se le ha tratado siempre tan bien.

Volvemos a la carga. Como el maestro Pratchett es mucho maestro, hemos decidido que en nuestro homenaje a su obra no podía faltar la opinión de aquellos que hicieron posible que el lector español diese con él, lo haya disfrutado durante tanto tiempo y pueda seguir haciéndolo en el futuro. Así que hemos hablado con tres de ellos: Alejo Cuervo, que fue quien dio con él y lo recomendó para la primera editorial que publicó a Pratchett en España, Martínez Roca; Mònica Tusell, que lo heredó de Ana Liarás y construyó el imperio Mundodisco en Plaza & Janés antes de que llegase Fantascy; y Alix Leveugle, que hoy por hoy es la editora en España del Mundodisco en el sello Fantascy.

Les hemos hecho un puñado de preguntas y ellos han contestado con todo el amor del mundo por el maestro. Y a veces hasta con notas al pie, en el más genuino estilo Pratchett. Atentos a las respuestas.

Alejo Cuervo

Alejo Cuervo
¿Cómo descubriste a Terry Pratchett?

Me lo descubrió un cliente de la librería [es decir, Gigamesh, claro]. Un ingeniero químico. Tenía una enfermedad degenerativa y todo lo que hacía era leer. No salía de casa. Era el cliente que más consumía en libro de bolsillo en inglés, el que más novedades leía. Me lo recomendó antes de que saliera El color de la magia. Había leído Strata y The Dark Side of the Sun. Me dijo: «Tienes que leerlo, es divertidísimo». Aquellos libros lo habían deslumbrado. Así que cuando salió El color de la magia, lo leí. Y me encantó. Y además me venía como anillo al dedo para la colección de fantasía de Martínez Roca, porque lo cubría todo, era una parodia de todo, de Conan, de Moorcock, de El señor de los anillos… Así que lo recomendé. Y así hasta hoy.

¿Lo has leído todo? ¿Tienes algún libro favorito?

No lo he leído todo. Sí durante la época que lo edité, y lo edité hasta Brujas de viaje. El que más me impresiona es El segador. Creo que es su novela más dura, en la que trata temas más trascendentales y desagradables. Y eso no impide que te produzca unas carcajadas memorables. Recuerdo la escena en la que la Muerte contempla su propio reloj de arena y comenta que no sabe cómo podemos soportarlo, lo del paso del tiempo, el saber que vamos a morir.

El segador - Martínez Roca
¿Alguna anécdota con el maestro?

Recuerdo que como persona era seco, mantenía las distancias y pasaba de formalismos. Era muy celoso de su propio tiempo, lo que a menudo lo convertía en una persona maleducada. Si estaba sentado contigo y de repente dejaba de interesarle lo que le estabas contando, sacaba un libro y se ponía a leer, sin decirte nada, pasando de ti. Supongo que era un workaholic, no podía dejar de trabajar, quería aprovechar el tiempo al máximo. Si de él hubiera dependido, habría escrito un libro al día. Estaba por completo volcado en el legado que iba a dejar.

Mònica Tusell

Mònica Tusell y Patrick Rothfuss
¿Cuándo supiste por primera vez de él?

La primera vez que supe de Terry Pratchett y del Mundodisco fue cuando llegué al departamento editorial de Plaza & Janés, en 2002. Sus libros aterrizaron encima de mi mesa, literalmente. Lo «heredé», junto con otros autores. En aquel momento se estaba negociando la compra de los derechos para publicar Men at Arms (Hombres de armas) y Soul Music. Me miré Men at Arms, y la ilustración de Josh Kirby no me gustó nada.* Tuve la impresión de que me encontraba ante uno de los muchos «sucedáneos de». Lo leí, que es lo que hay que hacer en esta vida, y me encontré con eso que siempre estás buscando como lector: la voz genuina, el autor al que copiarán otros. En la librería Gigamesh me compré la novedad que había publicado aquel año Terry Pratchett en Reino Unido: Night Watch (Ronda de noche). Con ilustración de Paul Kidby. Lo leí. Excelente, uno de mis favoritos de la serie. Fan total de Sam Vimes.**

Sí que pensé que era divertido, que empezabas a leer y no podías soltar el libro hasta terminarlo, pero no solo eso: es que te ríes pero te hace pensar, te lleva por donde quiere y más, tiene una capacidad ilimitada de sorprenderte, dice verdades como templos, es un observador nato, te sumerge en su microcosmos (macrocosmos, más bien) y es como si los conocieras a todos: tiene unos personajes impresionantes, es el rey del lenguaje y los juegos de palabras. Que tuviera mil capas es lo que lo hacía tan rico.

* Fue una reacción absolutamente visceral.
** Aquí hay una lección que pienso que es útil: por supuesto que leer la serie en el orden en que ha sido escrita es lo mejor, pero tampoco es ningún atentado tomar un libro del Mundodisco al azar. Se aguantan solos perfectamente. Por ejemplo, Laura, a ti que eres periodista te recomendaría La verdad, y creo que te lo pasarías genial.

Ronda de noche - Detalle
¿Cuál fue tu experiencia editándolo?

Fueron tiempos interesantes. Había un retraso considerable en el ritmo de publicación con respecto a las ediciones inglesas, íbamos como unos doce títulos por detrás y nosotros estábamos publicando un título por año. Objetivo 1: acortar distancias. Aumentamos el ritmo de publicación primero a dos novedades por año y luego a tres. Perdí la batalla de no usar las ilustraciones de Kirby. A la mayoría de los lectores fieles les gustaban y las reconocían. No conseguí lo que quería: ampliar el número de lectores. Pratchett era un fenómeno en Gran Bretaña, leído por lectores muy distintos. Aquí se quedó en un círculo fidelísimo, gracias al cual podíamos seguir publicándole, pero que costaba ampliar.

¿Llegaste a conocerlo? ¿Alguna anécdota?

Me habría gustado, pero no llegué a conocerlo. Como anécdota diré que cuando hice una oferta por la trilogía «Crónica del Asesino de Reyes», usé el nombre de Terry Pratchett para convencer al agente de que Patrick Rothfuss estaría en excelente compañía. Por otra parte, también querría señalar el apoyo interno en la casa para publicar Pratchett, que también heredé y siguió. En los diversos departamentos siempre había un fan. La red comercial estaba implicada, y nunca agradeceré suficiente la colaboración soterrada, entusiasta y tenaz del marido de una de las comerciales, apodado el Santo. Apoyó incondicionalmente desde el primer momento The Last Hero (El último héroe), que era un libro carísimo de producir.

Alix Leveugle

Joe Abercrombie y Alix Leveugle
¿Eres fan de Pratchett desde siempre?

Al ser (medio) inglesa, Terry Pratchett forma parte de mi bagaje cultural desde siempre. Es un referente para cualquier británico aunque no esté familiarizado con su obra. No recuerdo cuándo oí hablar de él por primera vez, ¡tengo la sensación de que siempre ha estado ahí! Pero curiosamente, no empecé a descubrir su obra hasta relativamente tarde, estando ya en la universidad. Confieso que no recuerdo cómo acabó en mis manos un ejemplar de Mort, pero probablemente necesitaba tomarme un descanso entre las obras de Valle Inclán y André Gide.

Lo primero que pensé fue: «Esto es un poco absurdo, ¡pero me lo estoy pasando pipa!». No sé qué me esperaba, pero no era eso. Pensándolo ahora, ¿quién podría anticiparse a Pratchett? ¡Es tan insólito, tan descabellado y tan brillante que es imposible imaginártelo antes de zambullirte en por lo menos un par de sus libros! Pero algo más tarde me dije: «Ya lo pillo». Pillé por qué Terry Pratchett se había convertido ya en una leyenda viviente en el Reino Unido, por qué tenía legiones de seguidores fieles (desde los frikis más empedernidos hasta algunos de los catedráticos universitarios más cultos de mi entorno), y entendí que su inventiva, su excéntrico humor, su humanismo, su irreverencia y su ironía complementan de una forma totalmente idiosincrática el mundo fantástico que construyó a lo largo de las décadas.

Mort - Ilustración Kidby
¿Pensaste que podrías llegar a editarlo algún día?

Nunca me hubiera imaginado que unos años más tarde tendría el honor de convertirme en su editora española, tomando el relevo de otros que ya habían hecho la gran labor de asentar el prestigio del autor en este país. Y aunque pueda parecer paradójico, fue entonces cuando de verdad me convertí en fan de Pratchett. He aprendido a valorar su obra en todos sus niveles: la extraordinaria ingenuidad lingüística, las múltiples referencias, la detallada construcción del universo y, a pesar de todo ello, las historias de lectura tan amena y en muchos casos desternillante, los personajes encantadores, los chistes, las inconfundibles notas a pie de página. De todos los autores que publico es uno de los que más me enorgullece tener en «plantilla» y es, sin duda, uno de los que más diversión me provoca.

¿Qué te ha sorprendido de esta nueva etapa como editora?

Al recoger el testigo como editora de Pratchett me di realmente cuenta de su popularidad en el mundo hispano y a nivel internacional, y reconozco que me sorprendió. Siempre había considerado que tenía una voz y un sentido del humor sumamente ingleses. Me maravilló que se apreciara tanto fuera de su país. Siempre había leído sus novelas en el idioma original y me parecía un reto importantísimo traducirlo, no solo por el lenguaje en sí (quien piensa en Pratchett piensa en los juegos de palabras), sino también por ese sentido de humor y esa personalidad desbordante que se respira en cualquier libro suyo. Así que me quito el sombrero ante los traductores y asesores que nos han ayudado a trasladar las novelas de Pratchett al público hispano. Se lo habrán pasado bomba haciéndolo, ¡pero no les quita mérito!

El asombroso Mauricio y sus roedores sabios - Portada
¿Y tienes un libro favorito?

Es tan difícil seleccionar favoritos… pero, si me apuráis, me decanto por la subserie de la Guardia, sobre todo por el personaje de Sam Vimes. También tengo debilidad por Tiffany Dolorido y los Nac Mac Feegle. No conocía bien la faceta «crossover» y juvenil de la obra de Pratchett y fue un nuevo descubrimiento; estos personajes resultan tan entretenidos para lectores adultos como para los más jóvenes. Me encanta que abran la puerta al universo de Pratchett a los niños y los adolescentes y que creen un puente hacia el resto de la serie del Mundodisco. De hecho, estoy deseando que mis hijos crezcan para poder introducirles a estos libros. Porque a mí francamente me da un poco de rabia no haber empezado a leerlos antes. Terry Pratchett dedicó toda su vida adulta a la literatura fantástica y nos deja un legado que se puede disfrutar casi toda la vida lectora. Ah, y otra novela que descubrí tarde pero que solo se puede describir como una delicia: El asombroso Mauricio y sus roedores sabios.

¿Llegaste a conocerle? ¿Qué es lo que más admiras de él?

Nunca tuve la suerte de conocer a Terry Pratchett en persona. A mí me ha tocado la última parte de su obra y, tristemente, de su vida. Al margen de los libros, tengo que decir que también admiro muchísimo a este hombre por su labor de reivindicación en el terreno de la muerte asistida y la investigación del alzheimer. Es una faceta de su existencia y de su obra que apenas se conoce fuera del Reino Unido pero también forma parte de su legado. Como dijo Neil Gaiman hace un par de años, Terry Pratchett no era ningún «duende jovial», como muchos lo han retratado. Hay una furia por las injusticias del mundo que subyace en todas sus novelas y para mí sus libros tienen un cóctel de humor, diversión y rabiosa lucidez que dejan un regusto inconfundible.

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