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Tres escritores, tres (otros) mundos

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Ismael Martínez Biurrun, Juan Miguel Aguilera y Rodolfo Martínez nos lo cuentan (casi) todo de sus últimas novelas.

Al principio no fueron esos otros mundos, al principio fue el escritor. El escritor amante del género que quiso escribir género. Juan Miguel Aguilera, por ejemplo, siempre quiso escribir una novela ambientada en un Oriente de cielos estrellados en el que podían encontrarse a tipos pilotando alfombras mágicas. Y esa es la razón de que haya escrito Sinbad en el País del Sueño (Fantascy). «Es una época que me fascina, que me sigue emocionando», admite el autor, que se considera parte de la «vieja escuela» del género en España. Una vieja escuela de la que también forma parte Rodolfo Martínez, que acaba de publicar, también en Fantascy, Las astillas de Yahvé, y que está convencido de que si el género está hoy de moda en España, si por fin los autores en español están ganando la batalla a los extranjeros, es gracias a que «toda una generación de público lector sin complejos» está permitiéndolo.

Portada del último libro de Biurrun

Portada del último libro de Biurrun


Tanto Rodolfo como Juan Miguel están en la octava planta del edificio que Random House, el grupo del que forma parte Fantascy, el sello que los publica a ambos, tiene en Barcelona, compartiendo un goloso vermut con periodistas y con otro autor de la escudería, Ismael Martínez Biurrun, que, en un momento dado, ha confesado ser aún «más lector de novela realista que de género». «Considero que está bien que autores que no son de género hagan paracaidismo en él de vez en cuando y al revés, que los autores de género escriban novelas realistas de vez en cuando», ha señalado el autor de la distópica Un minuto antes de la oscuridad. Los tres participan en el par de maratones de firmas que hay convocadas en el nuevo y recién inaugurado local de Gigamesh, la librería dedicada al vicio y la subcultura más grande de Europa.

Ricard Ruiz, asesor editorial de Fantascy, presente en dicho encuentro, ha apuntado que si en algo coinciden las tres últimas novelas de Biurrun, Martínez y Aguilar es que «van de la aventura al terror», que apuestan por la «hibridación de géneros» en un momento en el que el mestizaje literario en el sector está en alza. «El mestizaje de géneros me parece muy saludable y en parte lo llevo haciendo toda mi vida sin darme cuenta, solo que ahora lo hago como a propósito, como una especie de reto, en plan “¿qué dos géneros imposibles voy a mezclar ahora?”», ha dicho Rodolfo Martínez. Para Biurrun lo sano es que en la misma editorial se mezclen «novelas de género con novelas realistas». En ese sentido, de hecho, se ha considerado a sí mismo autor de novela no realista, «no tanto de fantástica».

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Portada de la última novela de Rodolfo Martínez


«Sí, de adolescente me leí todos los libros de Stephen King y es inevitable su influencia. De hecho, siempre intento transmitir el desasosiego que me trasmitían sus libros, poner al lector en situaciones de terror», ha dicho. En este caso, en el caso de Un minuto antes de la oscuridad se ha aproximado por primera vez directamente a la ciencia ficción a través del tema del doble (vía la clonación humana). «De fondo está en realidad el miedo al asalto al hogar, a que alguien se lleve a tus hijos de casa», ha confesado. ¿El escenario? «Un Madrid distópico», ha contestado. En el caso de Rodolfo, lo suyo es una novela de género mezclada con una novela negra, y obviamente, terrorífica, porque el trasunto tiene que ver con una secta religiosa. «En realidad forma parte de una extraña saga que inicié en 2006 en la que lo único que tienen en común las novelas que la componen es que se ambientan en una especie de versión mágica de Gijón», ha revelado.

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Los tres autores con sus libros publicados en Fantascy


Los tres creen que el fantástico español está viviendo una especie de edad de oro, precisamente por lo que apuntaba Rodolfo, porque una nueva generación de lectores se acerca a sus obras sin los prejuicios de antaño. «He de reconocer que yo fui un lector con prejuicios hasta que leí Clara y la penumbra, de Jose Carlos Somoza», ha admitido Ismael M. Biurrun. «Pero leerlo lo cambió todo, hizo pedazos todos mis esquemas», ha añadido.

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