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Así es el primer número de Windumanoth

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Una revista visual, con periodicidad semestral, que se financia mediante Patreon y compra directa.

Hemos dado pasos muy importantes a la hora de revindicar la literatura fantástica en nuestro idioma en los últimos años. Pero todavía hay mucho que se puede mejorar, y ningún esfuerzo es poco para ello. Por ejemplo, que una nueva revista de género no recurra a los términos anglosajones de siempre para su nombre, sino al de un personaje creado por alguien tan nuestro como Ana María Matute: Windumanoth.

Ha sido un proyecto que ha levantado mucha expectación desde que se anunciara en enero de este año, por diversos motivos. En primer lugar, por el más que interesante plantel. La revista está dirigida por un veterano como Víctor Blanco, escritor y editor de Ronin Literario, a quien acompañan Jaume Vicent de Excentrya como editor y Álex Sebastián a cargo del diseño visual. El equipo de redacción está formado por Laura S. Maquilón, Daniel Garrido, Alister Mairon, Tomás F. Rivera, Isa J. González, Javier Alemán, Antonio Míguez y Cristina Bracho. Todos nombres bien conocidos, ya sea a través de sus blogs de crítica y novedades literarias o de sus propias obras.

Si este equipo ya nos inspira confianza, también lo hace, sin duda, la manera escogida para la financiación: la página de micromecenazgo Patreon. Con una campaña, además, muy peculiar. Windumanoth huye de estrategias de marketing complicadas o de consejos de manual de emprendimiento con anglicismos por doquier. Si queremos convertirnos en mecenas y recibir el número semestral en nuestra casa, solo tenemos que aportar un euro mensual. Un mísero euro, ya solo por la calidad de impresión de la revista, suena casi a broma.

La respuesta ha sido muy positiva, hasta niveles abrumadores, como era de esperar. Si algo no se le puede negar a la comunidad en nuestro país es su entusiasmo con las nuevas ideas. Windumanoth alcanzó pronto el objetivo que necesitaba para al menos salir del cascarón, y está a punto de alcanzar su cuarta meta, lo que le permitirá abaratar costes de impresión. Incluso han decidido atender los ruegos de quienes se han quedado sin revista y abrir la venta por correo, al coste de 5,99 euros. Lo que cuesta cada ejemplar, ni más ni menos. Quienes hayan recibido el primer número en formato físico pueden, además, descargarlo gratuitamente de Lektu en .pdf; el resto de mortales pueden adquirirlo por 3,95 euros.

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En Windumanoth, lo visual tiene un peso muy importante, algo que se encargó de recalcar Alex Sebastián durante la presentación del Celsius 232. La calidad del papel y la cuidada maquetación, sobria y elegante, lo deja bien claro, aunque la auténtica novedad en este sentido es la sección dedicada a arte. Demasiado a menudo se subestima el valor de los artistas centrados en el fantástico, gracias a los cuales tenemos portadas memorables de novelas, juegos o películas favoritas grabadas en la memoria. Los nombres escogidos para este primer número han sido los de Antoine Collignon y Darya Kuznetsova: junto a una breve entrevista, en la que comentan aspectos de su trayectoria o las herramientas que emplean para su trabajo, se muestran varias de sus obras. La espectacularidad de las imágenes, a toda página, es un regalo para la vista, y una inteligente seña de identidad escogida por Windumanoth para diferenciarse de otras revistas de género donde el arte es simple ornamento.

El otro plato fuerte de este primer número es la entrevista a Ken Liu, el hombre que no pasa de moda. Hay un Liu para todos: para el amante de la ciencia ficción, de la fantasía épica o del relato intimista. En la entrevista nos encontramos al autor que atesora todas esas facetas hablando del nexo que las une: el lenguaje. Sus comentarios sobre la ciencia ficción china —muy de actualidad ahora que esperamos la llegada de Planetas invisibles— y la manera en que se recibe en el exterior, mediatizada por convenciones de traducción que no dejan de ser muestras de «hegemonía de poder», ponen de manifiesto que no estamos solo ante uno de los autores más talentosos del panorama actual, sino ante alguien capaz de añadir la cuña de una visión excéntrica a un terreno todavía cimentado en lo anglosajón.

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A pesar de lo fascinante de las respuestas de Liu, o quizás debido a ello, la entrevista sabe a poco. Peca, tal vez, de terminar de manera demasiado abrupta. Volvemos a tener a Liu más adelante, no obstante, hablando sobre su saga La dinastía del diente de león en el artículo titulado La ingeniería social y política como tecnología. El viaje por el fantástico asiático se completa con el artículo de Isa J. González, que comienza con un vistazo a los primeros coletazos del género durante el siglo XIX para terminar repasando los nombres más importantes de la actualidad. Por supuesto, con mención final a los «héroes de la traducción» y al incansable Liu.

El resto de artículos literarios están bien repartidos para no dejar insatisfecho a ningún tipo de aficionado: el más clásico disfrutará con el paralelismo entre Tolkien y Miyazaki, dos grandes enamorados de la naturaleza, cada uno a su manera, mientras que el que busque grimdark tendrá a todo un experto como Daniel Garrido hablando de la concepción del monstruo en la obra de Abercrombie. Justo al lado de este artículo, una posición en la revista que no es nada casual, tenemos a Javier Alemán, de la web especializada en videojuegos independientes Nivel Oculto, hablando sobre un título muy peculiar, Tyranny. Un RPG de lo más grimdark, en el que se nos plantea la naturaleza del mal como motor de nuestras acciones; una perspectiva distinta que consigue su objetivo huyendo de maniqueísmos. El fandom cobra protagonismo en el artículo de Alister Mairon sobre los clubes de lectura. Más que un repaso histórico, se plantea cómo funcionan en la actualidad y cuál es su utilidad real para los aficionados, con sus pros y sus contras, incluyendo una entrevista al responsable del Club Chronos en Barcelona, Gonzalo Rodríguez.

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El apartado de ficción corta se inaugura de manera bastante potente en este número. A dos pesos pesados como Elia Barceló y Sofía Rhei se unen Javier Font, Iván Miras y Gloria T. Dauden, cuyos relatos fueron seleccionados en el certamen convocado por la revista. Todos ellos cubren un amplio rango dentro del fantástico, reforzando el eclecticismo de la publicación. La intención de Windumanoth, como también comentó Sebastián durante el Celsius, es la de servir de trampolín para los autores españoles que sean escogidos, noveles o no, por lo que es de suponer que se abrirá una nueva convocatoria de relato para el segundo número. Además, tenemos un relato traducido de Edith Nesbit, al que acompaña una breve semblanza de la autora. En cuanto al apartado de reseñas, las novelas escogidas son La armadura de la luz, de Javier Miró y La última primavera , de Concepción Perea, así como el manual de escritura Los mundos que escribes, de Fabián Plaza Miranda. Para finalizar, el apartado editorial selecciona algunas de las novedades recientes dignas de destacar.

El acabado profesional, la correcta sincronía entre los textos y la combinación de actualidad y atemporalidad en los contenidos convierten la lectura de Windumanoth en un inmenso placer para cualquiera que esté interesado en el género fantástico. Como puntos más débiles, se echa de menos una mayor profundidad en las entrevistas a los artistas visuales —sí, lo importante es disfrutar de su obra, pero ¿por qué no conocer algo más de ellos, darles más voz?—, y la de Ken Liu nos deja esa sensación de coitus interruptus que ya hemos mencionado —o tal vez es que es demasiado gratificante leerle—. Aunque la sobriedad de la maquetación es otra marca de identidad de Windumanoth, en ocasiones señalar el nombre de la sección de manera tan discreta, en la esquina superior de la página, resulta un poco confuso, sobre todo cuando las imágenes atraen nuestra atención a otras zonas de la página. Por otro lado, la inclusión de una sección de videojuegos es una novedad muy de agradecer —sobre todo si trae de la mano a una pluma de tanta calidad como la de Alemán—, pero se echa en falta que se dé el mismo tratamiento a otros ámbitos. Esperamos que en un futuro también haya cabida para cómics, películas o series, aunque sea de manera secundaria. Así que, ya sabéis: a mecenear para que el contenido siga ampliándose, por mucho tiempo.

Sinopsis

Windumanoth

Windumanoth es una revista con artículos, relatos, ilustraciones, entrevistas a autores, editores, y personas relevantes del género. También reseñas de libros y análisis de videojuegos. Una revista visual, con periodicidad semestral, que se financia mediante Patreon y compra directa.

Seguir: revistas | Windumanoth

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2 Responses to “Así es el primer número de Windumanoth

  1. […] tenemos dos nuevas convocatorias de relato anunciadas esta semana. El pasado día 15 de agosto, Windumanoth abrió el plazo para enviar relatos para su segundo número, que se publicará en enero de 2018. […]

  2. […] fuerte en julio con un número simplemente espectacular. Podéis ver esta completa reseña de fantífica para conocer su contenido exacto. El mimo con el que se han elegido los contenidos y las […]