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Extraños eones de Emilio Bueso, horrores cósmicos y cotidianos

Extraños eones - Reseña - Destacada

Azar, voluntad y primigenios en la última de Bueso, que sale pasado mañana.

Me decía Ismael Martínez Biurrun hace un par de meses hablando de su primera novela, Infierno nevado, que era el peaje que todo escritor de terror debe pagar a Lovecraft antes o después. Pero supongo que los buenos escritores no se limitan a pagar un peaje y buscan algo más. Biurrun se plantó con una novela con romanos en las montañas vascas y seres primigenios, y Bueso nos presenta una novela con un horror cotidiano que debería ser mucho más terrible que el preternatural.

Bueso Biurrun Palma

Emilio Bueso, entre Félix J. Palma e Ismael Martínez Biurrun.
Foto: Sergi Viciana


Y eso es lo realmente horrible de Extraños eones: la idea de miles de niños viviendo en las calles de El Cairo, durmiendo en sus tumbas (y podéis cambiar la capital egipcia por cualquier otra gran ciudad del tercer mundo). O mejor, el hecho de que lo aceptemos como normal, que no nos provoque arcadas cuando lo leemos.

Porque la maldad pura de los primigenios en realidad no tiene un propósito, una causa ni una dirección. Solo es. Las víctimas de nuestra sociedad, en cambio, no solo son, sino que podrían no serlo. Y Bueso nos lo planta en nuestra cara, y lo remata con uno de los mejores finales que he leído en años.

Y el caso es que, al principio, tenía mis dudas. No solo porque ya hay millones de pastiches lovecraftianos y esto podía ser solo una historia cutre más, sino porque el principio me sonaba demasiado familiar. La presentación de los personajes (los niños cairotas) recuerda mucho a la de Cenital, solo que allí estaba intercalada a lo largo de la novela y aquí se acumula al principio. Eso hizo que me costara entrar, pero a partir del segundo capítulo la cosa cambia. Porque no es un simple esbozo de personajes, sino que se usa para presentar la situación e ir creando poco a poco el desasosiego necesario, la sensación de inquietud y de irrealidad necesaria para que la aparición de lo sobrenatural, de lo imposible, resulte verosímil y horrible. Además, en Cenital los personajes estaban apenas dibujados, lo suficiente para que funcionaran, mientras que aquí se siguen perfilando a lo largo de toda la novela, a la vez que se les van uniendo otros secundarios. El resultado es una novela coral, en el sentido de que no tiene un protagonista definido, pero con unos personajes tan redondos y complejos como los de Diástole.

Extraños eones - Y vino una cabra

Atentos a los detalles de la edición. Y al epílogo en merovítico.
Foto: Antonio Torrubia


Todo ello con la poderosa voz narrativa de Bueso, capaz de los exabruptos más groseros y de las metáforas más delicadas sin que ni unos ni otras suenen impostadas.

Bueso retoma además su gusto por el azar y la casualidad, aunque de manera diferente a como lo hizo en su anterior novela, Esta noche arderá el cielo. Allí era un elemento estructural, y toda la trama funcionaba a partir de continuas casualidades a las que no hay manera de encontrar una trascendencia mística, al estilo de La ciudad de cristal de Paul Auster. En Extraños eones, en cambio, el azar lo es todo. Existimos por puro azar. Unos niños se encuentran con el horror por puro azar (de las miles de tumbas del cementerio, ellos viven justo en una). No enumeraré todas las casualidades de la novela, porque no se trata de eso. De lo que se trata, y es la diferencia respecto a Esta noche arderá el cielo, es de que ahora sí hay un significado místico: Azathoth es el dios de dioses, el más poderoso entre todos los primigenios, y reina desde su trono en su absoluta imbecilidad. Porque Azathoth es imbécil. Y todo lo que existe o deja de existir lo hace porque sí, no porque él tome ninguna decisión meditada. Existimos por puro azar. Que sigamos existiendo o no, en el fondo, no deja de ser puro azar.

Extraños eones - Portada
Pero no os equivoquéis. Bueso, como siempre, no se conforma con darnos una bofetada, escupirnos cuatro verdades y hacer artificios literarios. Además lo hace bien. Extraños eones es una novela francamente entretenida. No os arrepentiréis de leerla.

Sinopsis

Extraños eones

«La ciudad de los muertos» de El Cairo no es un barrio cualquiera, sino el cementerio más grande del planeta, un colosal océano de huesos en el que viven cientos de niños abandonados y en el que acaba de instalarse el emisario de unas fuerzas más antiguas que el hombre, las arenas del desierto y las órbitas caprichosas que trazan los astros en sus ciclos de locura.

Esta es la historia de un plan para arrasar el mundo, de una llave de plata escondida en una tumba de Barcelona, de un viaje en coche hacia de los límites la cordura… y de cinco miserables que intentarán frustrar los designios del primer motor del caos, de la antítesis de la creación, del necio sultán de los demonios, del que roe, gime y babea en el centro del vacío final.

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5 Responses to “Extraños eones de Emilio Bueso, horrores cósmicos y cotidianos”

  1. […] entonces, os dejo con la primera reseña que ha cosechado el libro, y os adelanto ya mi calendario de bolos para este […]

  2. […] días en circulación, ya están disponibles las primeras reseñas del libro en páginas como Fantífica o Fabulantes. El libro tiene 288 páginas y está editado en tapa dura con sobrecubierta, a un […]

  3. Vhedsta Vhedsta dice:

    Gracias por la reseña. Que ganas de leerle, tiene una pinta increíble