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Sui generis, una recopilación weird

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Reseñamos el primer título de la editorial digital Fata Libelli.

Sui generis. Raro. Inclasificable. En definitiva, único. Sui generis es el título con el que comienza la andadura editorial de Fata Libelli, una editorial dedicada exclusivamente a los libros digitales. Los libros digitales que incluyen relatos. Y, para rizar aún más el rizo, los libros digitales que incluyen relatos de género. El terror, la fantasía y la ciencia ficción serán los caballos de batalla de Fata Libelli para demostrar que se puede hacer negocio con el libro digital y que hay hueco entre los lectores españoles para algo que no sean novelas. Con dos libros a la venta y tres más anunciados para lo que queda de año y principios de 2014, empezamos nuestra colección de reseñas que nos llevará desde las atmósferas de Quentin S. Crisp a los «Shoggoths en flor» de Elizabeth Bear en febrero del año próximo.

Y es que si por algo destaca Sui generis es por la atmósfera malrollista que consiguen transmitir los tres relatos que componen la recopilación: La señora Medianoche, del dramaturgo Reggie Oliver —al que han dedicado una entrevista en el blog de la editorial—, el sorprendente e inquietantemente hilarante THYXXOLQU, de Mark Samuels, y Ynys-y-Plag de Quentin S. Crisp. Un trío de ases de la ambientación extraña que consiguen mantenernos en vilo, cada uno con sus virtudes y sus defectos, durante la totalidad de los clics necesarios para terminar el libro en nuestro lector electrónico.

Portada de Sui Generis
La señora Medianoche es el relato que menos me ha gustado de los tres, pero eso no quita que sea una gran actualización de los relatos de fantasmas y casas encantadas de tradición victoriana. Oliver consigue trasvasar a la actualidad —aunque siempre con un pie en el pasado— un tema que parece exclusivo de la tradición gótica. Poniendo el protagonismo en manos de un famoso presentador de realities en televisión y estableciendo como antagonista a un personaje insólito y turbador a partes iguales, la acción arranca cuando el protagonista recibe el encargo de restaurar una antigua sala de conciertos. Quizá sea el relato con más lugares comunes del género y el menos sorprendente, pero por la manera en la que Oliver va desentrañando el misterio detrás de la señora Medianoche y castiga a los personajes por meterse donde no les llaman merece la pena su lectura.

THYXXOLQU se coloca, en mi opinión, como el mejor relato de la colección. Es el que más me ha sorprendido y también el más efectista, que todo hay que decirlo. Utilizando el lenguaje como vehículo, Samuels dedica el relato corto a hablarnos de una extraña enfermedad contagiosa que se va propagando exponencialmente ante la mirada de un protagonista incapaz de hacer nada por evitarlo. Todo un ejercicio de extrañeza que, después de un primer momento en el que no causa más que risa, empieza a volverse desesperante por momentos. Quizá sea el texto más simplista de la colección, pero gracias a su longitud y a la originalidad de su premisa, se me ha quedado grabado como el más recomendable.

Con Ynys-y-Plag, que comienza prácticamente a mitad de la recopilación y se alarga hasta el final (recordemos que es una novela corta), llegamos a uno de los puntos álgidos de la lectura de Sui generis. Quentin S. Crisp realiza un ejercicio de ambientación sin parangón, un ejercicio que comienza de manera muy lenta y espaciada con descripciones sobre el lugar donde se desarrolla la acción, en las que empiezan a darse situaciones cada vez más extrañas. El protagonista del relato es un fotógrafo que decide al azar los escenarios para sus próximos proyectos, y en esta ocasión le ha tocado marchar hasta Ynys-y-Plag, una extraña localidad de la campiña galesa que parece dejada de la mano de Dios. A medida que el narrador se va internando en el lugar, haciendo fotos y conociendo a algunos de sus pocos habitantes, empieza a ser testigo de manera muy sutil del halo de misterio que rodea el lugar. Poco a poco irá conociendo la historia de Ynys-y-Plag hasta verse irremediablemente arrastrado por el curso de los acontecimientos. Esta novela corta define a la perfección las intenciones de una recopilación como Sui generis y del género weird en general: causar malestar, miedo o intriga sin que haya un monstruo abalanzándose sobre los protagonistas detrás de cada esquina. Una lectura la mar de recomendable y que nos hará replantearnos esos paseos a solas por el bosque en según qué momentos del día.

mrsm
En mi opinión, Fata Libelli ha conseguido algo realmente complicado: que me entre tan bien y me haya gustado tanto una recopilación de relatos de autores totalmente desconocidos para mí. Además, Sui generis mantiene una progresión muy acertada, ya que, al contener un relato, un relato corto y una novela corta (en este orden), la lectura de la antología no se hace pesada en prácticamente ningún momento… si no tenemos demasiado en cuenta el tiempo que se toma el señor Quentin S. Crisp en darle a su relato el trasfondo que necesita. La señora Medianoche y THYXXOLQU se leen del tirón y dejan un gran sabor de boca, antesala del alarde de malrrollismo con el que Crisp y su bwg nos deleitan a lo largo de todo Ynys-y-Plag. Al ser edición única en formato digital, las editoras se han tomado la molestia de preocuparse por los lectores y complementar la lectura de Sui Generis con un prólogo excelente (cuya versión alternativa se puede leer en dos partes en la web de la editorial) y hasta con una lista de canciones recomendadas para acompañar la lectura.

Por si fuera poco, acaba de ponerse a la venta Hic sunt dracones, nuevo y segundo título de la editorial que recoge siete relatos del escritor estadounidense Tim Pratt y que está recibiendo una avalancha de críticas positivas que no hace sino incrementar nuestras ganas de leerlo y traeros nuestras impresiones lo más pronto posible. Fata Libelli no podía comenzar con mejor pie, y desde Fantífica le deseamos la mejor de las suertes en su recién iniciada aventura editorial. Por cierto, todo en multitud de formatos y sin DRM. Chapó.

(Gracias a Joe Dunckley por la foto de cabecera.)

Sinopsis

Sui generis: una recopilación weird

Sui generis es una recopilación de historias de tono extraño, sobrenatural, insólito e inquietante. El término weird, acuñado por H. P. Lovecraft, se relaciona hoy en día con la tradición de algunos de los autores más canónicos del relato de horror, como William Hope Hodgson, M. R. James, Algernon Blackwood y Arthur Machen. En esta recopilación se dan cita tres textos continuadores de ese mismo espíritu: La señora Medianoche, un relato de humor negro del dramaturgo y escritor Reggie Oliver; el cuento sobre crípticos lenguajes THYXXOLQU de Mark Samuels, y Ynys-y-Plag, una inquietante novela corta del autor de culto Quentin S. Crisp.

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One Response to “Sui generis, una recopilación weird

  1. luthor dice:

    En primer lugar darte las gracias, a ti David y a los que te acompañan en Fantifica porque gracias a vosotros he conocido esta nueva aventura editorial que es Fata Libelli.
    Ayer terminé de leer Hic sunt dracones y, aunque suene exagerado, no recuerdo haber disfrutado tanto con una antología de relatos cortos en años. La prosa de Tim Pratt es directa y amena y su concepción de “lo fantástico” fresca, imaginativa y muy personal. Lo cierto es que devoré las 120 páginas del libro en apenas un par de viajes en tren de casa al trabajo.
    La labor de Susana y Silvia como editoras me parece digna de alabanza. Han puesto a nuestro alcance obras de muy alta calidad a un precio más que ajustado y con detallazos por su parte como el de aportar una lista de reproducción de música especialmente pensada para disfrutar de esa lectura concreta, incluir diferentes formatos del archivo en la misma descarga, o el hecho de apostar por la confianza en el cliente ofreciéndole un producto sin DRM.
    Ahora lo único que me da miedo es leerme en un pis-pas “Sui generis” y tener que esperar hasta el año que viene para poder disfrutar de los prometidos horrores lovecraftianos de “Ominosus”.