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Transcrepuscular, espadas, babosas y un trapo mugriento

Transcrepuscular - Reseña - Destacada

Un libro raro en el que es tan fácil entrar que parece cubierto de baba de caracol simbionte.

Transcrepuscular de Emilio Bueso inaugura una nueva línea de la Editorial Gigamesh, la colección Novum, que estará dedicada a autores españoles. Y lo hace por todo lo grande, con dos ediciones limitadas de lujo: una dorada de solo 200 ejemplares por 42 euros y una plateada de 800 ejemplares a 32 euros, firmadas por el autor. Más adelante saldrá en ebook a un precio reducido, pero no habrá ninguna otra edición en papel hasta que la trilogía esté terminada, cuando lo hará en formato ómnibus. Desde luego, es toda una apuesta, aunque si tenemos en cuenta que la edición dorada casi se ha agotado en preventas, parece que les puede salir bien.

Emilio Bueso - Eurocon

Bueso firmando las galeradas de Transcrepuscular durante la Eurocon de Barcelona.


Pero la editorial no es la única que ha hecho una apuesta. Bueso es consciente de que ha escrito un libro que puede no gustar, lleno de caracoles babeando sobre las cabezas de sus humanos, de tentáculos introduciéndose por todo tipo de orificios, de insectos y arácnidos y bichos y más bichos. Una mezcla entre ciencia ficción y fantasía que bebe del sword & planet clásico, pero que no es solo un pastiche, sino algo diferente. Explicar lo que es Transcrepuscular sin destriparlo es casi imposible, pero digamos que es una especie de road book con la simbiosis como motor evolutivo, ambientada en un mundo que siempre ofrece la misma cara a su sol, por lo que sólo es habitable un anillo en la zona crepuscular. Un mundo en el que, además, los humanos parecen ser los únicos animales con endoesqueleto. Y en el que los bichos tienen todo tipo de características: libélulas que se pueden montar como caballos, babosas que inyectan fluidos para curar, caracoles telépatas…

Sin embargo, con todo lo raro que pueda sonar, Transcrepuscular es un libro en el que resulta sorprendentemente fácil entrar. Sólo tenéis que echar un ojo a sus primeras páginas, que os colgamos aquí mismo hace unos meses, cuando aún no tenía portada ni fecha de publicación. Por muy extraño que pueda ser todo lo narrado, por muy sorprendente, tiene una coherencia interna abrumadora. Ahora que todo el mundo habla de worldbuilding, el que ha hecho Bueso para Transcrepuscular es de quitarse el sombrero. No es solo la creación de diferentes pueblos que habiten el Círculo Transcrepuscular, con sus idiosincrasias, sus rencillas internas, sus costumbres y su xenofobia, sino el diseño de un mundo entero en términos astronómicos. La idea de una roca con un centro infernal, abrasada por el sol continuamente, en la que nada puede sobrevivir, pero también con un lado permanentemente a la sombra, con temperaturas que se acercan al cero absoluto. Y cómo puede ser la vida en un mundo así, y cómo encajamos los humanos en él.

Transcrepuscular edición dorada - Portada

Portada de la edición dorada de Transcrepuscular.


Emilio Bueso tiene una voz potente y reconocible. Cualquiera que le haya leído en Diástole, Esta noche arderá el cielo, Cenital o Extraños eones lo sabe. Y eso es algo bueno y difícil de conseguir, pero que tiene el peligro de que la voz termine comiéndose al escritor y todo acabe por sonar igual. La frontera entre la voz potente y la autoparodia involuntaria es muy fina. Desde ese punto de vista, lo que ha hecho el castellonense en Transcrepuscular es el paso lógico en su carrera. La historia está narrada por el protagonista, y eso obliga a mantener su voz y no la de Bueso, la que conocemos y reconocemos. Si comparamos con sus novelas anteriores, el contraste es bastante evidente. El personaje de Trapo, visto desde este punto de vista, no solo es un secundario más o menos cómico, sino también un descanso para el autor, ya que se parece mucho más a su prosa habitual.

Quizás el elemento más difícil para el lector sea la extraña mezcla de géneros, y es que no es fácil decir si se trata de ciencia ficción con un aire fantástico o de fantasía con un aire de ciencia ficción. Quizás sea por el poderoso worldbuilding, que permite aceptar que haya babosas telépatas y que se cabalguen libélulas y que los trenes sean milpiés gigantescos con la naturalidad de la xenobiología de un planeta desconocido. O quizás sea por las dosis justas de explicación sobre el planeta y su funcionamiento, con las rachas de aire que se adentran en el gélido norte de noche permanente. Sea por lo que sea, Transcrepuscular es un biopunk a caballo entre géneros, pero sobre todo es pura aventura.

 
Y ojo, porque en este párrafo vamos a hablar un poco de una parte avanzada de la novela. Si no queréis saber absolutamente nada sobre su trama, saltad al siguiente ya. Porque la única pega que se le puede poner de verdad al libro es que el giro final no resulta sorprendente al lector atento. Y es un problema a dos niveles. Por un lado, porque los lectores que lo hayan visto venir se pueden sentir un tanto defraudados. Al haberlo previsto con bastante facilidad, uno espera que sea una trampa y vaya a salir por otro sitio. Por otra parte, porque los lectores que no lo hayan visto venir pueden no conectar con él. Tras 150 páginas construyendo el mundo y al grupo protagonista, rompe con ello y los lectores se encuentran con un distanciamiento incómodo. El mundo que han estado aprendiendo a conocer, y los personajes que han ido apreciando a la vez que ellos se conocían entre sí, resultan ser una especie de impostura, y la novela se ríe de sí misma. No es algo grave, pero quizás si hubieran transcurrido cien páginas más esos lectores ingenuos que no lo vieron venir lo aceptarían mejor.

Transcrepuscular es una buena novela, pero es algo mucho más importante. Es la enésima vez que Bueso se reinventa. Es la penúltima constatación de que es un autor de carrera, no de una obra concreta. Estos días, en una entrevista para Qué leer, dijo que no creía en los francotiradores, sino en la bala; y sin embargo, él es un francotirador. En cada novela intenta hacer algo diferente. Como lector, se lo agradezco infinitamente. No es fácil encontrar escritores que consigan sorprenderte con cada nueva novela, que siempre intenten hacer algo diferente a lo que ya han hecho. Y Bueso se esfuerza en ello, que ya es mucho.

Sinopsis

Transcrepuscular 1. Los ojos bizcos del Sol

Un jinete de oscuridad ha robado un cristal de los Antiguos, y ahora toca recuperarlo. Un alguacil, una regidora, un astrólogo y sus caracoles irán en su busca a través de un mundo tan raro como peligroso.

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