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La Universidad Invisible 2x03: Heroínas fantásticas

La Universidad Invisible 2x03 - Destacada

Hoy hablamos de magas, vikingas, superheroínas y personajes a los que mejor no acercar un bikini de cota de malla.

Cuando, en la Universidad Invisible, se dice a los alumnos que viven en una burbuja,* normalmente suelen mirar a su alrededor y poner cara de asombro o (en el caso de los más listos) lanzarse a disquisiciones taumatúrgicas sobre qué ocurriría si el campus tuviera forma esférica. En una institución eminentemente masculina, hay cosas que cuesta hacer entrar en la cabeza a martillazos a los estudiantes, y más si la mera mención de las mujeres pone nerviosos hasta a sus más altos dirigentes. Por suerte, la intervención de la señora Panadizo, armada con un rodillo de amasar y una plancha de hierro, al grito de «¡Ahora os vais a enterar!», nos ha traído a una buena cantidad de alumnos (y hasta profesores) a la Sala No-Común.

En la lección de hoy partiremos de la joven Tiffany Dolorido (cuyo primer libro se reedita pronto) para dar un repaso a diversas autoras y personajes femeninos que pueden encontrarse en el Multiverso, aunque la literatura al respecto todavía sea escasa en la biblioteca de la Universidad, por mucho que el Bibliotecario se esfuerce en explicar que «Oook ook eeek, ¡ook!», que al parecer tiene algo que ver con la topología del Espacio-B, pero dado que el profesor de Geografía Cruel y Desusada, su mejor intérprete, ha huido al grito de «¡Conina! ¡Coninaaaa!», tampoco podemos estar muy seguros. En todo caso, será una lección instructiva, para la que contamos con los profesores adjuntos Elisenda Castillón y Jordi Balcells. Y la señora Panadizo está esperando fuera por si alguien intenta escaquearse.

 
* El Tesorero pasó una breve temporada viviendo en una burbuja de verdad, después de un hechizo (lanzado por otro miembro del claustro que prefiere permanecer en el anonimato y al que solo identificaremos por el mote «Dos Sillas») que tenía por objeto mantenerlo callado y quieto aunque fuese un ratito. El Tesorero salió de la burbuja a mordiscos, y lo irónico de la anécdota es que la burbuja resultó estar hecha de extracto de rana y, al salir, el tesorero se quedó mucho más callado y quieto que estando dentro. Durante aproximadamente dos minutos.

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