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Los videojuegos basados en Dragon Ball (I)

Dragon Ball 30 años - Videojuegos 1 - Destacada

Repasamos los juegos de Dragon Ball desde sus inicios hasta la llegada de PlayStation y SEGA Saturn.

Dragon Ball 30 AniversarioCómic · Cine · Videojuegos 1 + 2 · TV · Fandom

 
Como todo gran producto de éxito, Dragon Ball vio ampliado su espectro de productos relacionados poco después de su lanzamiento. Casi al mismo tiempo que la serie de animación, que comenzara allá por 1986 y pronto repasaremos brevemente por aquí, llegaron también los videojuegos, una industria en ciernes que parecía más que adecuada para seguir las aventuras —y los combates más adelante— de Goku y sus amigos. No tardaron demasiado en aparecer en Japón, EE.UU. (con un caso especialmente curioso) y Europa, aunque Francia y España fueron los países que se llevarían la palma en la distribución de gran parte de los juegos de la franquicia.

El principio de la aventura

Como es obvio, uno de los géneros más adecuados para trasladar la esencia de la serie de Toriyama es el de lucha: combates frenéticos entre saiyajins mazados, criaturas graciosas capaces de destruir el universo y todo lo que ya sabéis. Pero la lucha no ha sido el único género de videojuegos con el que ha coqueteado la saga.

Dragon Ball Dragon Daihikyō
En 1986, dos años después de que empezara el manga y tan solo algunos meses después del anime, apareció en Japón el primer videojuego de Dragon Ball de la historia. Se llamaba Dragon Ball: Dragon Daihikyō, lo que viene a significar Dragon Ball: La gran aventura del dragón. Se puso a la venta en Super Cassette Vision, una consola de cartuchos lanzada en 1984 y similar a la Atari 2600. El juego era un sencillo shooter de scroll vertical de los de antaño, con Goku subido en Kinton disparando ráfagas de ki y dando mamporros con el bastón mágico. Poco más.

 
Lo bueno comenzó después, claro. En 1986 (1988 en Francia, 1992 en España) se puso a la venta para la NES Dragon Ball: Shenlong no Nazo (El secreto del dragón), distribuido en España como Dragon Ball a secas y en EE.UU., atentos, como Dragon Power. El juego era una aventura en dos dimensiones con combates —incluía niveles del Torneo de Artes Marciales parecidos al mítico Yie Ar Kung-Fu— y algo de plataformeo, que recorre los dos primeros tomos de la serie, hasta que Oolong pide a Sheuron el deseo que todos sabéis. En los Estados Unidos, el juego fue muy diferente.

La serie no llegó al público estadounidense hasta finales de la década de los noventa, así que antes de dar a los usuarios un juego basado en una serie desconocida, unos genios decidieron que qué mejor que ponerse creativos. Allí el juego se llamó Dragon Power, víctima de una censura y de una occidentalización abusivas que derivaron en un Goku parecido a un karateka de tres al cuarto buscando unas bolas de cristal, sin Torneo de Artes Marciales y con cambios de nombre como Nola por Bulma o Oolong por Pudgy. Muy bien todo.

DragonPower_portada

La portada de Dragon Power. No nos pidáis explicaciones.

Son Goku en 8 bits

Después del boom europeo y del lanzamiento accidentado en Estados Unidos, era de esperar que la siguiente tanda de títulos para la primera consola de sobremesa de Nintendo no tuviera el mismo impacto en el mercado, así que se decidió que no saldrían del País del Sol Naciente y su lanzamiento sería exclusivo en Japón. Y no es que fueran pocos títulos, precisamente.

Dragon Ball Daimaō Fukkatsu
En 1988 salió Dragon Ball: Daimaō Fukkatsu (La resurrección del Rey de los Demonios), un título con una jugabilidad peculiar en el que recorríamos un tablero con encuentros aleatorios en las casillas hasta llegar a diferentes localizaciones, dentro de las cuales se pasaba a una vista 3D en primera persona con la que íbamos investigando los lugares mediante una lista de comandos. Todo ello amenizado con unos combates de cartas por turnos para las partes de acción. El videojuego seguía las aventuras de Goku desde el primer Torneo de las Artes Marciales hasta la muerte de Piccolo.

Poco después llegaría el tercero de los títulos para NES: Dragon Ball 3: Gokuden (Dragon Ball 3: La historia de Goku). En esta ocasión, la aventura volvería a comenzar en el encuentro de Goku con Bulma al principio de la serie y volvería a terminar con la muerte de Piccolo. El sistema de juego fue parecido al de la entrega anterior y, como iremos viendo, llegó para quedarse en la NES durante las demás entregas que salieron al mercado para la consola.

Dragon Ball 3 Gokuden - Mapa

El mapamundi de Dragon Ball 3: Gokuden.


Después de varios juegos repasando la historia de Piccolo, 1990 fue el año en el que se pondría a la venta el primer juego basado en Dragon Ball Z. Dragon Ball Z: Kyôshū! Saiyan (Dragon Ball Z: ¡Ataque fuerte! Saiyajin) por fin recogía una de las mejores tramas de la saga y el principio del gran giro de la serie hacia esa sucesión de combates y enemigos más y más poderosos en la que se convertiría a partir de la llegada de Raditz a la Tierra. El juego terminaba con el combate contra Vegeta convertido en mono gigante y el sistema de juego esta vez permitía un poco más de libertad en el movimiento de los personajes por el tablero.

Algo que también ocurrió en 1991 con el lanzamiento de Dragon Ball Z II: Gekishin Frieza!! (Dragon Ball Z II: ¡Freezer, el destructor de planetas!), que vendría a llevar al mismo terreno la trama de Namek y el combate final contra Freezer. Lo de los japoneses y sus títulos llenos de espóileres viene de lejos. Estos dos títulos saldrían recogidos en 1992 en un recopilatorio llamado Dragon Ball Z: Super Saiya Densetsu (Dragon Ball Z: La leyenda del super saiyajin), que se convertiría en el primer juego de la franquicia en la recién estrenada Super Nintendo y tampoco saldría de Japón.

Dragon Ball Z Super Saiya Densetsu - Pantallazo

El primer juego de Dragon Ball en Super NES.


Quedaban aún varios títulos para NES antes de que ceder por completo el relevo a su hermana mayor. En 1992 llegaba Dragon Ball Z III: Ressen Jinzōningen (Dragon Ball Z III: ¡Una dura batalla! ¡Androides!), que simplemente aprovechaba todos los elementos de los anteriores para contar la saga de los androides hasta la primera aparición de Célula. Y luego, también en 1992 y en 1993, aparecerían los que serían los últimos juegos de la franquicia para la consola: Dragon Ball Z: Gekitō Tenkaichi Budokai (Dragon Ball Z: Lucha encarnizada en el Torneo de Artas Marciales), una rareza que venía hasta con un lector y cuarenta tarjetas basadas en el anime, y Dragon Ball Z Gaiden: Saiyajin Zetsumetsu Keikaku (Dragon Ball Z – Historia alternativa: El plan para erradicar a los Saiyans), basado en la OVA del mismo nombre.

Son Goku en 16 bits

Pero lo mejor estaba por venir. Después de un coqueteo con los títulos de NES, Super NES tuvo su propia saga de videojuegos de Dragon Ball, que se convertiría por méritos propios en la una de las mejor valoradas por los usuarios. Dragon Ball Z: Super Butōden (Dragon Ball Z: La historia de un gran combate) se lanzó al mercado en 1993, mismo año en el que llegaría también a Francia y a España como Dragon Ball Z a secas. Se trataba de un videojuego de lucha en dos dimensiones que recorría la serie desde el Torneo de las Artes Marciales de Piccolo hasta el final de la saga de Célula. La gran innovación del título fue la pantalla partida, una característica que permitía que los luchadores se movieran libremente por un gran escenario gracias a que la pantalla se dividía cuando se encontraban muy lejos el uno del otro. A este le siguió en 1994 Dragon Ball Z: Super Butōden 2, que a pesar de ser mucho menos interesante a nivel de historia —se centraba en el Torneo de Célula y personajes de las OVA como Bojack y Broly— perfeccionaba las mecánicas de la primera entrega.

Dragon Ball Z Super Butōden 2

Un combate antológico en Dragon Ball Z: Super Butōden 2.


Estos Butōden tuvieron muchísimo éxito y la rival de la SNES de la época, la Mega Drive de SEGA, también tuvo su propia versión. Dragon Ball Z: Buyū Retsuden (Dragon Ball Z: L’Appel du Destin en Europa) se lanzó también en 1994. El resultado fue un juego mucho más pesado a nivel jugable, pero con una calidad gráfica muy decente y colorida que lo hizo destacar en su época. Incluía también el sistema de pantalla partida y una selección de personajes desde la saga de Freezer hasta el final de la de Célula.

Después de un cambio de aires en Super NES con el lanzamiento en 1995 de dos juegos por turnos de perspectiva isométrica, llamados Dragon Ball Z: Super Goku Den — Totsugeki-Hen (Dragon Ball Z: La gran leyenda de Goku – Capítulo del asalto) y Dragon Ball Z: Super Goku Den — Kakusei-Hen (Dragon Ball Z: La gran leyenda de Goku – Capítulo del despertar), el broche final a la generación lo pondrían Dragon Ball Z: Super Butōden 3 y Dragon Ball Z: Hyper Dimension en 1995 y 1996 respectivamente. Este último daba un volantazo a la jugabilidad de la saga Butōden con un sistema de combates mucho más directos y frenéticos.

Recreativas, portátiles y otras consolas

Dragon Ball Z Arcade - Pantallazo

Dragon Ball Z Arcade, la primera recreativa de Dragon Ball.


A pesar de que la mayoría de los juegos de la franquicia vieron la luz para las dos consolas de Nintendo, también hubo algunos juegos para otras plataformas. La saga tuvo un tímido acercamiento a los salones recreativos japoneses con tres cabinas lanzadas entre 1994 y 1995. Pero siguiendo en el terreno doméstico, la Playdia de Bandai —lanzada únicamente en Japón— recibió en 1994 Dragon Ball Z Gaiden: Saiyan Zetsumetsu Keikaku Chikyū-Hen (Dragon Ball Z – Historia alternativa: El plan para erradicar a los Saiyans. Capítulo de la Tierra) y Dragon Ball Z Gaiden: Saiyan Zetsumetsu Keikaku~Uchū-Hen (Dragon Ball Z – Historia alternativa: El plan para erradicar a los Saiyans. Capítulo del espacio), dos videojuegos de escenas interactivas basados también en la OVA homónima, que consistían en poco más que seleccionar decisiones que nos iban mostrando diferentes escenas de vídeo.

La PC Engine (TurboGrafx-16 en Europa) también tuvo su videojuego de Dragon Ball en 1994. Dragon Ball Z: Idainaru Son Goku Densetsu (Dragon Ball Z: La leyenda del gran Son Goku) hacía un recorrido por los principales combates de la vida de Goku, contados por Son Gohan a Son Goten. Tenía unas animaciones, sonido y gráficos de escándalo para la época, al ser el primer juego de la franquicia en CD-ROM, aunque la jugabilidad era algo confusa y no estaba a la altura del resto.

DragonBallZIdainaru

Dragon Ball Z: Idainaru Son Goku Densetsu en movimiento es un espectáculo para la época.


Las portátiles tampoco que quedaron sin su pieza del pastel, aunque solo vieron la luz dos juegos de Game Boy en 1994 y 1995. Dragon Ball Z: Goku Hishōden (Dragon Ball Z: La gran leyenda de Goku) y Dragon Ball Z: Goku Gekitōden (Dragon Ball Z: La leyenda de los grandes combates de Goku) llevaron a la pequeña pantalla verde las aventuras de Goku desde sus comienzos hasta la batalla contra Freezer. Se trataba de dos juegos de rol de combates por turnos, que se desarrollaban con ilustraciones estáticas basadas en los combates del manga.

El CD-ROM había llegado para quedarse y los años siguientes, con la llegada de la primera PlayStation y la SEGA Saturn, nos traerían uno de los mejores y uno de los peores juegos de Dragon Ball de la historia. Pero de ellos hablaremos en la segunda parte de nuestro repaso.

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