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Ori and the Blind Forest, de paseo por el bosque de Nibel

Ori and the Blind Forest

La aventura de Ori es uno de los mejores plataformas de los últimos años.

Pocas veces se puede decir de una obra que nos ha llegado tan profundamente que ha terminado por tocar nuestra fibra sensible. Parece más difícil todavía cuando hablamos de un videojuego, ya que vivimos en una época donde todo nos parece demasiado comercial y todo tiene pinta de estar sujeto a las modas pasajeras. El videojuego suele terminar cayendo en el olvido una vez se ha exprimido como una naranja, sobre todo si tiene tantos bugs que su experiencia termina siendo desastrosa. Pero el caso de Ori and the Blind Forest es distinto. Los chicos de Moon Studios han dejado para el recuerdo un videojuego de esos que resultan imposibles de olvidar y que por sus innumerables cualidades técnicas y artísticas sin duda aparecerá en los populares recopilatorios por géneros que en ocasiones hacen las revistas especializadas.

Ori and the Blind Forest empieza fuerte, con una sucesión de escenas a modo de introducción parcialmente jugable donde conocemos al protagonista y a la criatura que lo adopta. Haceos los duros, pero si la mezcla de música, color e imágenes no consigue derretiros los ojos aunque sea una gota, es que estáis hechos de plomo. Es un juego que derrocha sensibilidad por los cuatro costados, no solo en el aspecto emocional sino también en el sentido de la maravilla que provoca al jugador, con un bosque perfectamente recreado y que será nuestro escenario desde el momento en que lo arranquemos por primera vez.

Ori and the Blind Forest - Imagen
Parece arriesgado hoy en día hacer un plataformas en 2D, mientras la mayoría de los juegos aprovecha los últimos motores gráficos para dar vida a enormes sandbox con miles de misiones a realizar, logros a desbloquear y secretos que descubrir (sí, de esos con los que te tiras diez años). Lo que ha hecho Moon Studios ha sido recurrir a lo más clásico del género pero adaptándolo a las nuevas tecnologías, para que el bosque por donde se mueve el jugador sea un mundo abierto, dividido en zonas y con diversos caminos a recorrer, lugares a los que podrá volver cuando uno quiera para explorarlos más a fondo (con un estilo heredero de juegos como Metroid o Castlevania). Es decir, que no tiene la típica estructura de nivel recorrido, jefe final de fase y a por el siguiente.

El mundo de Ori and the Blind Forest está recreado con mucho detalle y comparte algo que tiene en común con otros plataformas lanzados en los últimos años (véase Child of LightTrine): la presencia de una voz en off que narra la historia. El Espíritu del Árbol es en este caso quien nos cuenta las aventuras de Ori en el bosque de Nibel, desde sus primeros pasos como hijo adoptivo de una criatura bonachona y simpática hasta el cataclismo que ocurre un poco más adelante y fuerza a Ori a explorar por su cuenta y descubrir quién es esa terrible lechuza gigante llamada Kuro que parece la culpable de todo. Esa forma que tiene el narrador de contarnos la historia y la multitud de elementos fantásticos que encontraremos por el camino hacen que nos sumerjamos en un cuento interactivo.

Ori and the Blind Forest - Imagen 3
En cuanto a las partes más videojueguiles, decir que los controles están muy pulidos tanto en PC como en Xbox One. Puede que al principio el control parezca un poco árido, pero enseguida le pillamos el tranquillo al movimiento de Ori. Otra cosa a destacar es que en este juego no hay puntos de guardado distribuidos por el mapa, sino que es el jugador quien tiene que crearlos cuando quiera, siempre y cuando disponga de energía suficiente: es básicamente una forma de añadir un poco de dificultad haciendo que el jugador esté pendiente de conseguir más energía. El personaje dispone también de una serie de puntos de habilidad que se irán desbloqueando según avance en la aventura, lo que permitirá a Ori saltar más alto, lanzar rayos más potentes contra los enemigos o rebotar contra las paredes.

Otro de los puntos fuertes que hay que subrayar de Ori and the Blind Forest es la ausencia de fallos técnicos, lo que supone un absoluto y total alivio, sobre todo cuando hoy en día es raro el juego que no venga acompañado desde su lanzamiento por infinitas descargas de parches que corrigen la desidia o las prisas de la compañía de turno. Moon Studios ha sacado al mercado un juego muy bien hecho, bien acabado y que permite desde el principio sumergirte en la historia sin tener que interrumpirla para buscar solución a los problemas.

Ori and the Blind Forest - Imagen 2
No puedo más que terminar esta reseña diciendo que todo aquel que no haya probado Ori and the Blind Forest se lance a por él sin dudarlo, tanto si es fan de las plataformas en 2D como si no. Estamos ante una pieza artística cargada de sensibilidad y con mucho carisma, reforzada por la calidad del color y las animaciones, con un bosque cuidado hasta el más mínimo detalle y un impresionante sonido que, con el equipo adecuado, nos dará la sensación de estar de verdad en el bosque de Nibel.

Ori and the Blind Forest es uno de los juegos del año. Pasará un poco desapercibido entre los lanzamientos de las grandes compañías, pero a todo aquel al que de verdad le interesen los videojuegos sabrá de su existencia y lo recomendará sin dudarlo a sus conocidos. Hay que estar pendiente de lo siguiente que haga Moon Studios…

 

Sinopsis

Ori and the Blind Forest

Ori and the Blind Forest narra la historia de un joven huérfano destinado a convertirse en leyenda a través de un juego de acción y plataformas preciosista creado por Moon Studios para PC.

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